Apunté y disparé

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Altagracia Sandoval

- ¡Roldán, ya cállate! - el hombre no ha parado de llorar y ya se puso el sol

Me siento débil, el sudor frío me recorre la frente y la espalda, se me ha nublado la vista más de una vez, pero no puedo dejar que el dolor me consuma

- ¿Cómo quieres que me calle mujer? - me ve con una expresión que me grita - ¿Te das cuanta en que situación estamos?

- bájale al tono Roldán - juro que si no lo matan lo mato yo - no te quiero escuchar berrear en los últimos 40 minutos, si te escucho antes, te mataré - grito entre dientes

Mi hija, mi cabeza no para de dar vuelta y pensar en mis niños y este imbécil no se calla, les dije que tenían que venir aquí para su seguridad fui una estúpida al pensar que aquí estarían a salvo de cualquier peligro, no tengo ni una idea de como esta mi hermana ni mi sobrina, pensar que ella esta en un quirófano por una herida de bala me destroza el corazón, cuando eramos niñas le jure a ella que siempre velaría por su seguridad y le falle, luego de nuestra tragedia ella se convirtió en mi prioridad y era muy sobre protectora con ella, luego nació mi hija y tuve mucha culpa porque al inicio no la quería, pensé muchas veces en darla en adopción pero jesenia me lo impidió, es lo unico que le agradezco

- ¿Doña? - una voz debil me llama - ¡Doña! - me sacuden

Al parecer me desmaye. Abro los ojos y veo al chico de la hacienda

Roldán está inconsciente

- ¿Que quieres? - pregunto debil y siento como sus manos bajan a mis tobillos

- doña despierte, no podre sacarla de aquí si no está consciente

Me demoro un poco pero logro abrir mis ojos y darme cuenta que estoy totalmente desatada

- no puedes ayudarme. Tu familia - le recuerdo, no quiero que su familia muera por mi culpa

apoyo mis codos sobre mis piernas, la presión en mi brazo me hace querer vomitar

- hablé con el señor Navarrete - me susurra - el está al tanto de todo y se encargara de sacarla de aquí

- no... - trata de ayudar a ponerme de pie, pero lo detengo - necesito sacarme la bala

- ¿Cómo dice? - se ve sorprendido por mi insinuación

- me escuchaste bien, debajo de las escaleras hay un botiquín de primeros auxilios, tráemelo

El chico vacila pero va por el botiquín, sin hacer mucho ruido ya que me imagino que arriba hay más hombres

- doña yo no se cómo sacar una bala - me muestra la caja roja

- No lo harás tu, ayúdame a llegar al baño - el obedece y me encamina hacia un pequeño cuarto de baño que guarda este sótano

Si aún guardan un poco de idiotez, se que ni Vega ni Cabral revisaron a fondo este sótano, pero yo lo conozco como la palma de mi mano

- ¿Que hará doña?

- Ay ya, deja de preocuparte y dejame sola - veo que quiere replicar - solo vigila que nadie baje

Le arrebato la caja y cierro la puerta, me pongo unos minutos para respirar frente al lavabo, el espejo delante de mi refleja mi rostro pálido el sudor frio que desciende por mi frente hasta mi cuello

Abro la caja y busco lo que necesito, ya he hecho esto en el pasado pero nunca me extraje una bala a mi misma, el recuerdo de Miguel viene a mi cabeza y mi estúpido ego sonríe

- vamos Altagracia... Tu puedes... Eres más fuerte que esto...

Mis manos tiemblan cuando encuentran, la navaja, el alcohol y las gasas, tomo la navaja y la desinfectó con el alcohol

Juego De DosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora