Veo como desciende de la camioneta con ayuda de Roberto su jefe de seguridad, mi abuela siempre a sigo una mujer imponente al hablar y al caminar, su presencia hace tensarse hasta a la más mínima mosca que cruza junto a ella, es una mujer de estatura promedio, ojos marrones, cabello corto negro con ciertos toques de blanco a causa de las canas, mi abuela es muy activa en su trabajo a pesar de la edad, es dueña de la mayoría de las Galerías de Artes en México
Y aunque no parezca una mujer de hogar, lo es y una de sus grandes preocupaciones es mi madre si no me atrevo a decir la única, mi padre me cuenta que cuando yo nací, después del parto contrato a una enfermera para que cuidase de mi, mientras ella se concentraba en mi madre y de que ella estuviera bien, por eso desde pequeño pasaba la mayoría del tiempo con mi padre pues no me gustaban las nanas que me cuidaban y mi madre pasaba encerrada en su estudio de arte, en dónde mi abuela me prohibía entrar y le hacía caso.
Hasta que un día cuando tenía 10 años y estábamos de visita en la casa de mi abuela, mi mamá salió del estudio llorando y con su mano en la mejilla luego mi abuela salió hecha una furia tras de ella, al parecer mi abuela se había enojado con ella por no hacer bien un cuadro - yo no entendí de lo que hablaban hasta que entre - en la habitación se encontraba un cuadro de una de las exposiciones que había tenido mi abuela en una de sus galerías la semana pasada, al parecer era de un pintor español que tuvo mucho éxito y sobre el caballete se encontraba un réplica casi exacta si no fuera por un color diferente.
Luego de ese mes en casa de mi abuela me pude dar cuenta que las dos aprovechaban el talento de mi madre para falsificar los cuadros con más demanda en sus exposiciones y las vendía al mercado negro
- se acercó a nosotros - ¡Vaya vaya que sorpresa hijo!, Haz traído a una amiguita hoy - su tono de ironía no se hizo esperar
- hola abuela, no, no es ninguna amiguita en mi novia, ya te había contado de ella lo recuerdas, Monic...
- Mónica Sandoval - me interrumpió levantando una ceja en gesto de repaso - si la recuerdo y se quién es con exactitud
- ¿Enserio? - pregunto Mónica - mucho gusto señora, es un placer - ella extendió la mano que nunca fue estrechada
- no puedo decir lo mismo linda - mi abuela le sonrió a lo que Mónica retiro la mano con la misma sonrisa aunque no era la que me gustaba era la que me recordaba a su madre - ¿Luis me puedes explicar que hace aquí la hija de la zorra con la que se metió tu papá?
- la risa de Mónica no se hizo esperar - abuela porfavor, respeta a Altagracia
- ¿Respeto? ¿Que clase de respeto le tendré que dar a la mujer con la tu papá engaña a mi hija? - vuelve a ver a Mónica - mira escuincla te lo diré una sola vez, no me agradas por la misma razón que no me agrada tu madre, ambas deben ser igual de oportunistas
- ¿Oportunistas? - pregunta Monica - ¿De que, de dinero? Porfavor señora ni mi madre ni yo necesitamos del dinero de alguien más, yo no estoy con Lucho por su dinero por qué me basto sola para eso - siento como se despega de mi lado para acercarse a mi abuela - y déjeme decírselo una sola vez, le recomiendo no volver a insultar a mi madre frente a mi, por qué me gustaría pensar que usted aprecia la tantita paz que le queda
- ¿me estas amenazando niña? - mi abuela levanto su mentón, pero no intimido a Mónica
- ¿yo? - se hace la ofendida y luego suelta una risilla - no ¿como cree?, nada más es un consejo, hasta luego señora un placer conocerla - veo como cruza por su lado sin bajar la mirada
- Monica esperame - me le acerco a mi abuela - tu no sabes el cariño que yo siento por ti, asi que por favor limitate y no te metas en mi vida y la de mi padre
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Juego De Dos
Teen FictionAltagracia Sandoval sufrió un pasado violento el cual la motivo a buscar venganza por ello, sin saber que le traería muchas consecuencias en su presente. Siendo una mujer de carácter fuerte y fría de corazón, la llevo a convertirse en la gran empres...
