Ana:
Habían pasado tres días desde el incidente en la casa de los Trick, fue extremadamente agotador todo lo que sucedió ese día, pero no tenía derecho a quejarme con alguno porque de ninguno era la culpa, por lo que mantuve mi enojo callado en mi interior. Además, no era estúpida sabía que decir palabras con la cabeza caliente no me vendría bien en esa situación.
Escuche la voz de Diana llamarme por lo alto así que salí de mi cuarto rápidamente y baje al primer piso, allí estaban esta y mi madre acabando de llegar del hospital, se me salieron las lagrimas de la felicidad y la abrasé muy fuerte para luego llenar su cara de besitos.
—Ya, que me vas a llenar la cara de saliva — Se quejó aquella y Diana se rio.
—Ya uno no puede ser ni cariñoso — Hable fingiendo estar ofendida.
Mi madre vino en una silla de ruedas, la cual supuse se la dio el hospital, esta se paro de ella con ayuda de Diana y me pidió guardarla por algún lugar de la casa mientras que ellas se dirigían al cuarto de la misma a beberse algunas de las medicinas que le ordenó el doctor y chequearse la presión. Llevé la silla hasta "el cuarto de los regueros", ese cuarto sin usar en el guardamos estaban las cosas que no nos sirven pero tampoco queríamos desechar porque ya tenían un tiempo con nosotros, estoy 99% segura de que todas las casas tienen uno, el cuarto como era obvio estaba lleno de polvo —Al no ser de uso, no nos molestábamos en siquiera limpiarlo— e incluso se podían ver algunas telas de arañas por arriba del lugar, en sí me dio un poco de asco ver todo sucio, pero intente no prestarle atención y hacerle espacio porque la habitación estaba muy llena.
Empujé y empujé con fuerza para hacerle un lugar pero la cosa se me hizo algo imposible, por lo que mejor me puse a organizar abriendo algunas de las fundas para ver que podía poner en otras haciendo una sola y hacer espacio, después de romper el amarré de una me encontré con unos guantes morados esponjados que tenían un diseño tierno de gatito, también venían con su respectiva cartita que estaba algo arrugada, la abrí nuevamente y leí:
"Escuche que te gustan los guantes bordados, así que tejí este para ti.
—Con amor el amigo secreto."
Inconscientemente ya me encontraba tocando las letras de la misma en el papel suave, la cosa me saco una sonrisa porque era de mis tiempos en la secundaria, en realidad, era uno de mis pocos recuerdos felices de esa cárcel educacional.
Flashback
Era día del amigo secreto en la escuela y estaba en horas libres, más específicamente de camino a mi casillero para cambiar mis cuadernos por lo de las materias siguientes, en el camino iba hablando con mi amiga Luan, quien me estaba contando como le había ido en su ultima cita con una chica, paramos al llegar a nuestro destino, esta se paró a mi lado mientras yo ponía la combinación de mi casillero.
—Entonces yo le dije: si estas conmigo no tienes que mirar a otras chicas y ella me di.. — Esta dejó de hablar dejando su cuento a medias.
La miré extrañada y estaba apunto de pedirle que continuara con la historia, pero esta se abajo a tomar algo de al parecer había visto caer de mi casillero cuando lo abrí, eran unos guantes esponjados acompañados de una carta que la misma me leyó en voz alta.
—¿No dice quién lo envió? — Cuestioné algo emocionada porque fuera el chico que me gustaba.
—No, esta firma como "el amigo secreto" — Respondió y yo suspire aun más ilusionada que antes.
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Los 4 Traviesos
Mystery / ThrillerAna, se fue de casa luego de una discusión con su madre para no volver más pero años más tarde, el pasado aún la persigue y un fatídico día recibe una visita que cambia por completo su vida.. NO SE PERMITEN COPIAS NI ADAPTACIONES. Créditos a @Sahari...
