Problemas nocturnos

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Mi parte baja comenzó a doler despertándome del corto sueño que había tenido. No estaba teniendo ninguna pesadilla, pero el dolor y la sensación de algo entrando en mi hizo que abriera mis ojos.

"Mmm" me queje un poco tratando de moverme pero una mano en mi cabeza me lo impidió

"Shhh aguanta cariño, solo un poco más"

Mis ojos se abrieron como platos al escuchar la voz de Daddy

El sonido que su piel hacía al chocar con la mía hizo que mi piel se erizara.

"¿D-daddy?" pregunté en un quejido al sentir como jugaba a la mamá y al papá conmigo

Percibí como al escuchar mi voz aumentó la velocidad.

"Así es cariño, s-soy yo"

Podia sentir como su cosa dura entraba y salía de mi, una de sus manos aprisionaba mi mano derecha y la otra se encontraba sobre mi cabeza enterrándome contra el colchón.

Mis pechos se apretaban contra la superficie acolchonada impidiéndome respirar correctamente.

"D-daddy... duele"

"Shhh lo sé cariño, eres tan buena, solo resiste un poco más"

Las lágrimas se acumularon en mis ojos, estaba cansada y quería dormir, pero tampoco quería hacer sentir mal a Daddy y decirle que no quería jugar cuando se ve que el se la está pasando muy bien.

Tal vez se enteró de que salí con mi nuevo amigo y es por eso que ahora me estaba castigando.

"Ahh"

Los sonidos que soltaba Daddy me indicaba que ya casi terminábamos de jugar y eso me alentó un poco.

No podía hacer mucho al estar empalmada contra el colchón, ademas de que su mano cada vez me empujaba más hacia abajo impidiéndome respirar correctamente.

"Lo siento bebé, tuve un sueño y tenía que hacerlo r-realidad.. Ahh"

"E-esta b-bien"

Mis labios temblaban al igual que mi cuerpo, tenía miedo y no se porqué.

Daddy siempre jugaba así conmigo, pero ahora me tomo por sorpresa que lo hiciera mientras yo estaba dormida.

Tal vez se aburrió y no quería despertarme.

"Bien bebe, justo así, estas siendo una n-niña muy b-buena"

"¿Después p-podemos d-dormir Daddy?"

"Oh cariño dime Daddy u-una vez más"

"D-daddy"

Sus movimientos comenzaron a ser más constantes y rápidos.

"¿De quién eres Alida?"

"Tu-tuya"

Gruñó aumentando la velocidad aún más haciendo que mis pies comenzaran a acalambrarse.

"D-daddy por f-favor bas-sta"

"Venga princesa, solo un p-poco más"

El dolor era insoportable, pero Daddy parecía disfrutarlo.

"Ahh me duele mucho" Comencé a llorar intensamente más el pelinegro no se inmutó y siguió en lo suyo.

"Ah ah ah ah"

Y por fin sentí como saco su cosa de mi para acto seguido sentir su líquido caliente en mi espalda baja.

Pero seguí llorando, ya no quería hablar con el.

"¿Estás bien cielo?"

preguntó pero me giré dándole la espalda.

"Oh no quiero berrinches"

"¡No estoy haciendo berrinches" grite en un puchero.

"Escúchate nada más"

"No es un berrinche. Estoy enojada, eres muy injusto, yo solo quería dormir"

Sentí mis moco bajar por la nariz pero pase la manga de mi suéter removiéndolos rápidamente.

"Alida yo entiendo que estes cansada pequeña, pero yo quería jugar, mi intención no fue despertarte"

"Me duele mucho"

Solloce aún más fuerte y no pude evitar saltar un poco al ver su mano acercase a mi.

Tenía miedo de Daddy, hacia lo que quería conmigo.

Yo no quería jugar.

"Perdóname cielo, prometo despertarte y preguntarte a la próxima ¿si?"

"¡No! Ya no te quiero"

Ya no lo quiero, estoy furiosa, como puede ser posible que no me puede respetar mientras duermo.

"Oh cariño, solo estás cansada"

Sin yo esperarlo o poder reaccionar, me cargo pegando mi cabeza en su pecho y comenzó a meserme de un lado a otro.

"Descansa bebé, Daddy siempre es bueno y hace todo por ti"

Y tenía razón, el me dio todo, si no fuera por el ahora mismo estaría en la calle.

Y no hubiera conocido a mi primer amigo de cabello gris.

"Recuerda que tú existes para ayudar a Daddy así como Daddy existe para ayudarte a ti"

No lo olvidare jamás.

"P-perdón"

"Te perdono cariño, entiendo que sólo estés cansada"

Y tenía razón.

Al relajarme, mis ojos comenzaron a cerrarse por si solos.

Y al estar completamente cerrados, me perdí de la sonrisa maliciosa que Kuroo tenía en su cara.

Yo pensando que le debía todo a él cuando el me debe todo a mi.

Vahído Donde viven las historias. Descúbrelo ahora