"Kuroo Tetsuro".
Leí en voz alta lo que venía grabado en aquel bat de baseball.
"Home run clasificación nacional 2010" no lo pude evitar cuando una risa salió de mis labios "Aw, amor, a los 15 años eras toda una estrella".
Y lo seguía siendo. Mi novio de 8 meses, cumpliéndolos hoy, era una persona que, a demás de ser atractivo, era talentoso e inteligente.
Demasiado inteligente diría yo.
Me giré al no recibir respuesta alguna, pensando que Kuroo había salido de su habitación para traernos algún snack.
Pero al girarme por supuesto que estaría detrás de mi.
"Feliz aniversario muñeca"
Ambas manos fueron a mi boca, provocando que dejara caer el bat al suelo por la sorpresa al ver a Kuroo hincado frente a mi.
En sus manos sostenía una cajita brillosa color azul marino, dentro de esta venía una hermosa joya.
Un anillo
"¿Quieres casarte conmigo?"
Cuando por fin la pregunta salió de sus labios, mis piernas temblaron y juraría que mi cara se tornó blanca. Sentí emoción y miedo al mismo tiempo, me emocionaba el hecho de que la persona que me gustaba y que yo quería tanto me esté proponiendo matrimonio, pero el miedo que sentía era mi inseguridad advirtiéndome algo.
mi mente se llenó de preguntas sin respuestas.
Por supuesto que quería.
Pero no ahora.
No siento que nos conozcamos lo suficientemente bien como para saber si podría ser el padre de mis hijos.
Además, tiene actitudes que no me agradan y preferiría primero comentarle sobre estas para después tomar una decisión segura.
"Oh... K-kuroo"
Al escuchar mi voz indecisa su sonrisa se borró
"¿Que pasa muñeca? ¿Estás bien?" preguntó levantándose de su posición rápidamente colocando ambas manos en mis mejillas.
Su ceño estaba fruncido y en sus ojos veía preocupación.
"Y-yo, estoy bien, es solo que..." mi mente divagaba ¿como podría decirle que no? "Y-yo te quiero demasiado Kuroo, y me gusta mucho lo que estamos construyendo juntos, es solo que... lo siento todo muy repentino, no creo que nos conozcamos lo suficiente como para saber si podemos vivir juntos por el resto de nuestras vidas".
Mientras más hablaba, más confianza sentía de expresar mis sentimientos.
"Pero yo te amo demasiado (t/n). Tal vez no hayamos vivido el suficiente tiempo juntos pero ¡si nos amamos eso es lo que importa!
Y es que veía su punto, si una persona está decidida de que esta con el amor de su vida, no lo pensaría dos veces antes de decir que si a una unión matrimonial a pesar de que hayan pasado tan solo semanas.
Pero esa era la cuestión.
Yo no sentía que Kuroo fuera el amor de mi vida en estos momentos.
"Solo, no quiero casarme ahora"
La expresión del prelinegro pasó de ser una amorosa y preocupada a una sombría y molesta.
Se enderezó tomando su papel dominante.
Ese papel que no me gustaba.
"¿No quieres ser mía verdad?"
"¿Qué?" Por supuesto que no había entendido la pregunta.
"Tú no quieres pertenecerme, no quieres declararte mía ante la corte, ante Dios, ante los testigos, tus padres, amigos y familia"
"Kuroo..."
"Yo no esperare más tiempo, yo necesito que todo el mundo vea que me perteneces, que no te pueden hablar, no te pueden ver y no te pueden tocar"
"POR ESO NO QUIERO CASARME CONTIGO" grite cuando logro colmar mi paciencia, más mi grito no lo molesto ni le causo sorpresa, así que decidí continuar "Tienes actitudes tan malas Kuroo, que me hacen dudar si en verdad me amas o si tan solo estas obsesionado conmigo".
No decía nada, solo me miraba desde arriba, intimidándome.
"Si no puedes tomar un no como respuesta, entonces no puedes estar dentro de un matrimonio en el cual se necesita confianza y madurez, pero ahora mismo me estás demostrando que no tienes ninguna".
Camine hacia la cama para tomar mi bolsa pero cuando iba a salir por la puerta Kuroo me tomó del brazo deteniéndome.
"Tú te vas a casar conmigo quieras o no"
No se si me encontraba en shock, enojada, triste, o tal vez todo el conjunto de emociones.
Más no le tenía miedo, no podía detenerme a analizar su comportamiento, lo enfermizo que se había vuelto en cuestión de segundos.
Me safe de su agarre con un jalón.
"Pues mira cómo decido. No me voy a casar contigo y ya no quiero ser tu novia. Cambia tus malditas actitudes posesivas y obsesionadas y después me buscas"
Me di la media vuelta dispuesta a salir de aquella habitación.
Dispuesta a salir de la vida de Kuroo, mi novio.
Mas nunca lo hice.
Antes de hacerlo, escuché sus pasos acercarse a velocidad y por instinto me giré encontrándolo con el bate que estaba en el suelo sobre su mano derecha.
Cuando sentí el golpe, todo se volvió negro.
ESTÁS LEYENDO
Vahído
Fiction généraleHISTORIA CORTA Vahído: Pérdida breve del sentido a causa de alguna indisposición. Él me dio techo, comida y vivienda, me dio una familia y lo mejor de todo es que me dio amor. El es mi papi, me puede decir cómo vestir, que comer, que hacer y que no...
