Una Semana Con Rus: Día 5, Secretos

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Había llegado viernes y los dos adolescentes habían despertado algo tarde, a medio día exactamente, despertaron con pereza dedicándose mutuamente una sonrisa y un beso por parte de Rusia que hizo sonrojar un poco a Colombia.
Hicieron algo decente para comer para luego ir al baño y sentarse ambos en la ducha.

- Sabes estuve pensando lo que me dijiste ayer y lo que te vi además de tu determinación fue que nunca me tuviste miedo de verdad, exceptuando cuando te lo decía o te hacía dar nervios, al parecer siempre fuiste el que vió algo especial en mi.|Dijo colocándolo en sus piernas.

- T-tu también viste algo especial e-en mi, s-sólo soy un gafitas y tú viste algo más en mi.|Su sonrojo era evidente aunque no sólo era por las palabras de Rusia si no algo más de él.

- Además tienes algo que nadie más tiene, un olor a café.|Lo apegó más a el hundiendo su nariz en el cuello del de gafas.

Fueron chupones y mordidas en esa bañera además de palabras dulces que animarían a cualquiera, por media hora permanecieron así, aunque Rusia nunca quiso llegar lejos, quería guardar todas sus energías para el Domingo antes que él se marchara.
Luego de eso salieron y empezaron a vestirse cómodamente, hoy no iban a salir pues hacia demasiado frío afuera y no lo valía si no podían hacer en resumidas cuentas nada más que caminar e ir a una cafetería para quedarse allí, prefirieron ver las películas en VHS que el albino había comprado hace rato aunque no duró mucho ya que el intenso viento de esa tarde fue capaz de dañar unos cables de la luz en varios sectores incluyendo el del ojiazul quedando casi a oscuras.

- Genial, justamente no quería salir hoy y sucede esto.|Dijo algo molesto para luego agarrar a Colombia y ponerlo enfrente suyo. -¿Alguna idea?.|Su sonrisa era algo pícara y empezó a quitarle la camisa dándole chupones y mordidas al igual que en la ducha sólo que esta vez jugueteando con sus pectorales semi marcados.

- Y-yo aah~ Y si v-vamos a m-m-mi casa? mmm~.|Apenas podía hablar de tantas acciones ejecutadas por su contrario.

A Rusia le interesó un poco pues nunca había entrado a la casa del de menos altura y aunque un día intentó escabullirse al cuarto del rubio no había visto mucho en realidad así que le interesó de inmediato terminando su obra maestra con un beso profundo.

- Bueno no es mala idea, me convenciste.|Dijo sonriendo poniéndose un suéter y luego su chaqueta de béisbol, si que hacía frío. -Además quisiera ver el lugar para poder visitarte en las noches.|Rió un poco mientras vestía abrigadamente a su contrario para consentirlo un poco.

- G-gracias.|Su mirada era baja no por la vergüenza si no le recordaba los días de invierno con su madre haciendo sus ojos algo cristalinos.

- No llores gafitas al menos eran recuerdos felices si?.|Lo abrazó de manera dulce alegrando su ánimo.

Se encaminaron a la casa del rubio que quedaba 15 cuadras a la izquierda de la del albino, eran vecinos de cierta manera sólo que muy alejados uno del otro, hacía bastante frío haciéndolos parar varias veces por algo caliente para no congelarse en el trayecto, sus voces al hablar despejaban una neblina blanquecina bastante notable y en conjunto con sus mejillas algo rojas se notaba a leguas el frío que hacia afuera. Tardaron un poco en llegar y rápidamente entraron sintiendo de inmediato un clima algo cálido gracias a los generadores pre fabricados en la casa.

- Wow, tu casa es muy linda aunque algo estrecha, pero no me puedo quejar sólo viven 2 personas aquí.|Dijo calentándose un poco contra un generador.

- Pues nunca hay muchas visitas por eso es así, ni hay mucho que decir en realidad pero te mostraré todo.|Empezó a caminar siendo seguido por el albino. -Esta es la cocina, diseño sugerido por mí abuelita.

- Que bien gusto tenía tu abuelita.|Rió un poco.

- Bien ya conoces un poco al menos, el baño queda en la parte de arriba y es individual en cada habitación, quieres ir a la mía?.

- Sin dudarlo.|Empezó a correr un poco atinandole a la habitación de Colombia y entrando sin perder tiempo. Se nota que es tuya, tiene color y un montón de libros. Notó una caja pequeña debajo de la cama y la sacó para luego abrirla viendo que eran fotos que el mismo había tomado de los dos. -Creo que me robaré esto.

- Uh? Si te vas a robar mis piedras déjame una para darle a un ladrón.|Llegó con los lentes algo torcidos por buscarlo en la casa corriendo, aunque al ver lo que tenía en las manos sus mejillas obtuvieron un color carmesí intenso. -¿D-de donde lo sacaste?.

- Estaba debajo de tu cama, veo que tienes un lindo secreto hehe.|Dijo burlón dejando la caja encima de la cama del rubio y dirigiéndose hacia el. -Aunque no le veo lo malo, tal vez en un futuro las podremos poner en unos marcos, aún así prefiero un poco más lo real que una foto.|Lo acorraló contra la pared del lado de la puerta dándole un beso algo explosivo de emociones siendo correspondido.

Sus respiraciones congeniaban mientras gemidos de parte del rubio eran presentes en la casa mientras el de tez más blanca le daba embestidas algo fuertes de velocidad pero no de intensidad para no lastimarlo corriendose ambos.

- Creo que irrumpire en tu cuarto seguido, además fue tu primera vez en tu casa.|Chasqueó su lengua contra el oído de Colombia haciéndolo estremecer un poco.

- E-es verdad.

Se empezaron a vestir para irse de allí, no le incomodaba estar en la casa pero tampoco querían toparse con que España había llegado dos días antes y no sería un escenario del todo lindo en realidad.
Llegaron a la casa del albino y sin desvestirse se acostaron en la cama y se arroparon, el frío era bestial y entre un abrazo se duermieron para calentarse un poco.

1019 palabras.

The Nerd And The Bully Donde viven las historias. Descúbrelo ahora