Llevábamos en Brasil dos meses. 23 de junio. Había pasado ya un año y dos meses desde que seguía trabajando de modelo. Significaba una cosa. Que hoy cumplía veinte años. El año pasado no pude celebrarlo. Solo me centraba en el trabajo. Pero este año.. no me iba a librar. No quería en verdad. Pero Kitty se ponía pesada. Demasiado pesada. Quería que lo celebraramos. Al menos en un pub. Y bueno, por una vez tampoco pasaría nada. No me hice ninguna cosa especial en el pelo. Me lo dejaba completamente liso, como siempre. Me puse un vestido corto de flecos negro, de manga corta. Y unos tacones negros. Mira que me vestía todo los días de colores pero siempre que iba de fiesta. Me vestía de negro. Estábamos con los compañeros en aquel pub. No era muy grande. Yo no pedía gran cosa.
Empezamos bebiendo. Y fumando. Yo más bien esa vez bebía. Con todo lo que me estaba pasando. Mi madre con sus piernas. Nathan la seguirá cuidando. Tyler ni si quiera me dirigue la palabra. Tampoco vino a mi cumpleaños. No le culpaba si no lo hacía. Estaba demasiada bebida.
Nos peleábamos con Christopher. De broma pero lo hacíamos. Echabamos alcohol en su cara mojándole. Chris se puso detrás mía tapando mis ojos. Intentaba quitarle las manos de mis ojos dándole pellizco. Cuando quito las manos.
Di un grito de sorpresa. Habían traído una pequeña tarta, con mis velas. Veinte. Estaban cantando el cumpleaños feliz todos. Esa veces de qué no sabes como actuar cuando te lo cantan. Pero yo si sabía que hacer. Me empezaba a reír de todos de ellos. Les veía borrosos. A si que aparte mi pelo, y soplaba las velas antes de tiempo. Escuchaba abucheos por parte de ellos. Me hacían sentir mal. Metía la mano en la tarta y quien pago mi enfado fue Chris. Le manche toda la cara con un pegote. Él en realidad le daba igual. Se lamía de si mismo. No tenía mucha relacion con el. Pero él se reía de todos, hasta de si mismo. Kitty se tiró a el comiéndole la boca. Y lamiéndole. No paraba de reírme.
Cada dos por tres el camarero de ese pub venia trayendo chupitos. Yo estaban tan borracha que ni sabía de donde venían. Kitty se encogía a si misma fumándose un cigarro. Ella se estaba descojonando. -Pareces un erizo.-Decía borracha, ponía mi mano en su hombro echando risas.- -Es que a sí me sube la bebida.-Decía Kitty riéndose a carcajadas, daba un par de caladas.- -Eres una puta borracha.-Daba un golpe en su hombro, sin parar de reírme.- -No te aproveches de mi.-Entre cerraba sus ojos, casi poniéndolo en blanco. Se incorpora sentándose normal, me miraba.- Hablemos una conversación seria.- -¿Crees que estoy para seriedad con el ciego que llevo?.-Me causaba más risa. Cogía dos chupitos bebiéndolo de golpe.- -Nosotras podemos, vamos a ver, ¿Que vas hacer ahora que tienes veinte años?.- -Hm.-Dejaba los dos chupitos en la mesa, me quedaba mirándola, con la risa aún.- ¿Que voy hacer? ¡Ser una jodida modelo!.- -¿Y dentro de diez años?.- -Supongo que seguiré siendo modelo.- -No seas tonta Charlotte, no lo seas.- -¿Que no sea tonta? ¿A que viene todo esto?.-Me extrañaba al escucharla, riendome.- -Dentro de diez años ya no modelaremos, tú eres estelar y tienes oportunidades de hacer otras cosas.- -Dijiste qué tener tanta fama es malo.- -Pero habló de estudiar, o de valorarte más en tu trabajo, imagínate en una película, o en un anuncio.- -Hm.-Me quedaba mirándole paranoicamente, asentía.- Tienes razón, no me puedo estancar en ser modelo, quiero ser más cosas, ser modelo que me conozcan por ello, pero más reconocida.- -A sí me gusta la actitud de mi Charlotte.- -Claro qué sí joder.-Daba un grito, y golpes en la mesa como una loca.- ¡Mañana dejo la jodida agencia!.- Escuchaba a Kitty como se descojonaba de risa. Yo no paraba de repetir eso y todos me miraban. Kitty cogía mi brazo pidiendo que me parará. Logró pararme tirandome hacia a ella. -No hagas la estúpida, ahí un brasileño que te ha estado invitado toda la noche a chupitos, y a mi por ser tu amiga, pero va por tu a muerte.-Susurraba en mi oído, dejando escapar una risa.- -No jodas.-Abría mi boca, me quedaba mirándola.- ¿Esos chupitos era de un tío?.- -¿Por qué crees si no qué nos ha estado mandado chupitos todo el rato?.- -Ahora lo entiendo..-Asentía mirando a la nada, estaba concentrada al tema.- -Mira, ese es.-Susurraba señalándole, cogía mi cara para que le mirase.- No le veía muy bien. Tenía parecido al famoso futbolista de aquí. De Brasil. A Neymar. Cuando coincidió en mirarme. Levanté mi mano descaradamente saludándole. Me devolvió el saludó sonriendo ampliamente. Saltaba del taburete viniendo hacia nuestra mesa. Kitty cogía mis manos apretándola. Parecía ella la emocionada. Vale, parecía muchísimo a Neymar. Hablaba algo en brasileño. No le entendía muy bien. Pero por sus señas era que bailara con él.
ESTÁS LEYENDO
El precio de la vida.
Fiksyen RemajaCharlotte Jenkins tan solo tiene 18 años. Entra en la universidad de América más cara y famosa junto a su mejor amigo Nathan. Pero no por que sean ricos, si no por su buenas notas. Es por eso que la reputación de ambos cambiarán. Aunque ella sigue p...
