Ese día me fotografiaron con la lencería que modele. No quería en realidad. Me sentía cansada. A falta de fuerzas en el cuerpo. Cuando volvía al hotel. Me compraba una botella de whisky. Cuando me la bebí. Me dormí.
Tocaban la puerta de mi habitación descomunal. Tenía unos dolores de cabeza increíble. Maldito whisky.
Era Nicolás. El director de las películas más románticas y famosas de todo el mundo. Insistía en que hablará con él.
Estábamos en el restaurante del hotel. Me quedaba mirándole atentamente. Con mis ojos más abierto como podía.
-¿Has pensando en lo que te dije?.-Preguntó.- -Si, y no, dale la oportunidad a otra joven, a mi no se me dará bien.- -Pero la oportunidad te la quiero dar a ti, eres la nueva tendencia, eres el icono que todos aman, las chicas quieren parecerse a ti, en todo.-Hablaba con entusiasmo, además rápido, queriendo convencerme.- -Soy modelo Nico, no actriz, de verás le doy las gracias, pero rechazó el papel.- -¿Que puedo hacer para convencerte?.- -Hm.-Eche una risa irónica. Me levantaba de la silla sin mirarle. Le daba la espalda.- Como no me haga millonaria de una vez.- -Te haré retirarte de tu profesión.- -¿Qué?.-Escuchaba sus palabras descolocada, me quedaba aún de espaldas.- -Te daré tanto dinero que podrás retirarte de modelar para siempre.- -Hm.-Traga saliva al escuchar sus palabras. Oía muy bien su oferta. Me daba la vuelta para mirarle a la cara.- ¿Cuánto?.- -Lo que me pidas.- -Hm.-Sonreía de lado pícaramente. Me sentaba despacio en la silla, mirándole.- Pues quiero..- ***** Haría una película y adiós el trabajar para siempre. Con lo que adoraba este mundo del famoseo. Pero también uno se cansaba. Para celebrar mi retirada de mi carrera. Iba a irme con Kitty, Chris y como no. Tyler. Ya qué el también trabajaría conmigo. Era una discoteca grandisima. Nunca me gustaron las pequeñas.
Estaba muy bebida. Y débil también. Bailaba junto a Kitty como una lapa. Movía cabello rizado de un lado a otro. Cogía mi copa casi caerme. Me daba igual. No paraba de beber. Me quedé a solas con Tyler. Bailaba de un lado a otro. Me paraba de golpe bebiendo de golpe la copa que tenía en la mano. La deje en la barra.
-¿Donde esta Kitty?.-Preguntaba mientras no paraba de reírme.- -Se fue al baño, creó, ¿Que quieres de ella?.- -Estar con ella.- -¿Te molesta mi presencia?.- -Puede que un poco.- -Pues vamos a estar juntos durante meses rodando, ya me duras tú.- -Callate.-Rodaba mis ojos. Di un pequeño empujó hacia su pecho. Me iba andando hacia al baño.- Escuchaba la voz de Tyler diciendo que volvería. No le iba hacer caso. Que pesado se estaba portando. Al entrar en el baño. Llamaba a cada puerta. La última estaba Kitty. Por que Chris estaba hablando. Abrí de golpe la puerta del baño. Al entrar no me creía lo que veía. Kitty estaba.. estaba.. Se giró limpiando su nariz.
-Cierra la puerta, corre.-Exigía Kitty, haciendo señas.- Me quedaba asimilando lo que veía. Noté que alguien entró delante mía. Tyler. También tuvo la misma reacción que yo. Sacudía mi cabeza cerrando la puerta rápidamente. Volviendo a ver la misma escena.
-¿Estabas esnifando cocaína?.-Pregunté mirándola, entre abría mi boca si aún creerme nada.- -Si, lo estaba haciendo.-Decía ella, contestando sin importancia.- -Esto es..-Decía Chris hablando entre cortado, mientras el esnifaba. Cuando terminaba tocaba su nariz bruscamente. Nos miraba.- Lo mejor de lo mejor, te hace sentir mejor persona, como Superman joder.- -Estas muy colocado.-Decía Tyler.- -Seguro que no quita el sueño, ni lo débil que me siento, ¿Sabéis que es no comer nada en todo el día y trabajar encima?.-Decía mientras les miraba a todos.- -¿Por qué crees que aguantó tanto?.-Preguntaba Kitty, alzando sus cejas.- -¿Has estado esnifando todo este tiempo?.-Pregunté.- -Desde los quince, si no, no estaría ahora viva.-Respondía ella.- -No, lo que no entiendo es como sigues viva.-Echaba una risa, alucinando a lo que decía.- -Si esto te hace sentir vivo, mira, mirame.-Decía Chris. Andaba hacia Tyler subiéndose encima de él bruscamente.- -¡Quitate joder! ¡Pareces un puto mono!.-Gritaba Tyler intentado quitárselo de encima.- Mientras ellos estaban de broma. Me acercaba a Kitty sentándome en la tapa del váter.
-¿Esto en serio que aguantas todo el día?.-Preguntaba curiosamente, mirando aquella ralla blanca.- -Media hora, cuarenta y cinco minutos, sólo tienes que saber controlarte.- -Me sería válida para modelar, y para estos meses de trabajo que me queda ahora.-
-Como amiga no te lo recomiendo Charlotte.-Decía seriamente, fijando su mirada en mí.- Una vez que te metes no sales, y cuando te falta esto.. lo puedes pasar mal, sólo te aviso.-
-Es que no puedo tirarle, no puedo.-Susurraba con cansancio.- -Retirate entonces.- -Lo voy hacer, cuando haga esta película me iré, pero con esto..-Señalaba con mis ojos, la cocaína.- Me ayudará un poquito.- -No soy tu madre, a si que haz lo que quiera, pero ya te di mi consejo.- Me quedaba mirando fijamente. Escuchando sus palabras con atención. Giré mi mirada a Tyler. Con una sonrisa pícaramente.
-¿Y tú lo pruebas?.-Pregunté mientras me quedaba mirándole, con esa misma sonrisa.- -¿Probar?.-Se acercaba a nosotras.- ¿Desde que tienes el pelo rizado piensas como una chica mala o que?.- -Oh, gracias por el halago.-Decía sarcásticamente sonriendole.- Venga ya, prueba un poco.- -Hm.-Se me quedaba mirándome. Algo confuso. Y extrañado.- Solo un poco.- Veía como se inclinaba esnifando. Cuando lo hizo vi que actuó normal. Se puso contra la pared tocando su nariz. Me quedaba mirándole con una sonrisa de lado a lado.
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El precio de la vida.
Roman pour AdolescentsCharlotte Jenkins tan solo tiene 18 años. Entra en la universidad de América más cara y famosa junto a su mejor amigo Nathan. Pero no por que sean ricos, si no por su buenas notas. Es por eso que la reputación de ambos cambiarán. Aunque ella sigue p...
