15

2.6K 235 115
                                        

Estaba en silencio sentado en el sillón yo estaba parada justo enfrente con la enorme ventana atrás de mi dejando entrar un poco de luz que me permitía ver la expresión en la cara de Manjiro, era obvio que seguía molesto, tenía el ceño fruncido y sus ojos penetraban los míos, no apartaba la vista de mi ni un momento y eso solo me hacía sentirme más nerviosa.

Quería pensar que decirle, cómo contarle la verdad de cómo pasaron las cosas sin que sonara tan ilógica mi respuesta, pero no podía, que me viera directamente y no dijera absolutamente nada ocasionaba que las palabras no me fluyeran. El silencio entre nosotros se hacía cada vez más presente y el sonido del reloj haciendo eco por toda la habitación solo aumentaba mi desesperación.

–Mikey yo...

–No quiero tus disculpas estupidas, guárdalas para cuando decida qué hacer contigo.

Su actitud era distante, no esperaba que me tratara como siempre pero parecía como si todo el amor que decía tenerme jamás hubiera existido, como si fuera una persona totalmente desconocida.

Mis ojos se llenaron de lagrimas e intenté que no salieran pero fue inevitable, comenzaron a correr poco a poco por mis mejillas hasta bajar a mi cuello, trague saliva y solté un suspiro pesado.

No sabía cómo comenzar así que simplemente deje salir las palabras tan cuál las pensaba.

–Estaba molesta.

Su expresión cambió a una de confusión y desagrado, planeaba decirle la verdad, si yo estaba en este problema también los Haitani lo estarían, a fin de cuentas todo empezó por su culpa.

–Los Haitani me contaron que te acostabas con alguien el tiempo que no nos vimos, simpl...- Mikey me interrumpió.

–Y tu que tienes que hacer hablando con ellos?

–No intentes evadir el tema, con quien te acostabas? Eso era lo que estabas esperando, no? Que no estuviéramos juntos para revolcarte con cuanta zorra se te pusiera enfrente.

La expresión de enojo y seguro que sus ganas de matarme también; se volvían a hacer presentes en su rostro, di un paso hacia atrás topando con la mesa de centro al ver a Mikey ponerse de pie.

–Ah?! Y tu no hacías lo mismo? No iba a verte el hijo de perra ese?

–De que hablas? Yo no me veía con nadie, deje de verlo desde que lo mandaste golpear o ya se te olvido que lo amenazaste.

–Entonces a que iba a tu departamento?!- camino hacia mi y tomo mi brazo con algo de fuerza, haciendo que el espacio entre nosotros desapareciera casi por completo.- por que me mientes? Cuando yo mismo lo vi!!

–No me acoste con el si es lo que piensas y si, si iba pero jamás lo dejé entrar.

No mentía, era cierto que en ese tiempo fue varias veces pero nunca abrí la puerta, justamente por esa razón, sabía que si Mikey se enteraba se ocasionaría otro problema el cual quería evitar o más bien evitarle.

–No te acostaste con nadie antes pero si ahora y en mi casa?! Vaya lógica de mierda.

Me soltó y se alejó; seguíamos discutiendo, escucharlo hablar como si solo hubiera sido mi culpa me molestaba, el también se había equivocado pero solo veía lo que yo había hecho mal.

–Hablas como si solo fuera mi culpa, te parece normal que me tengas aquí?!- exprese con algo de disgusto.

–Y qué querías?!

–Y esta fue tu mejor idea? Tenerme aquí a la fuerza?

–De que te quejas? Tú ocasionaste esto, no vengas a actuar como si te tuviera aquí sin motivo.

𝑴𝒚 𝒃𝒐𝒚 𝒊𝒔 𝒂 𝒄𝒓𝒊𝒎𝒊𝒏𝒂𝒍!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora