El mes siguiente, Martina se encuentra saliendo cada día con Brisa Domínguez y compañía. Sus días están llenos de vino y cigarrillos, llanuras cubiertas de césped, pasteles y almuerzos. Sus noches son humo, martinis, colonias caras y asientos de cuero presionados contra su trasero a medida que viajan a la ciudad en limusinas, saltando desde y hacia destinos, con las mejores bebidas que el dinero puede comprar.
Se está encariñando con Brisa.
Con su conducta tranquila, sus ojos modestos y sus movimientos lánguidos, encuentra una extraña afinidad con la muchacha; es poética sin ser pretenciosa y dulce sin ser falsa. Pinta en su tiempo libre-Martina descubre que las pilas de hermosas pinturas en su habitación son de ella-y hace bocetos de cualquier cosa en pedazos de papel que encuentra antes de meterlos inadvertidamente en los bolsillos de los chicos. Es divertida, fácil, creativa, generosa y leal, y cada día Martina descubre cosas nuevas sobre las que reírse con ella, y nuevas travesuras para hacer.
Su otra socia en el crimen, Angie, también se está convirtiendo en un accesorio necesario en la vida de Martina, por el mero hecho de que parece adorarla. Es limpia y profesional, dice lo correcto en todo momento, y ha sacado a las chicas de muchas situaciones difíciles.
Particularmente esa vez, cuando Megan fue descubierta en la fuente de la escuela sin ropa, inconsciente y agarrando una gran olla llena de confeti. Lo hace todo con alegría, calma los líos con bromas y cordialidad, y entonces, cuando están de vuelta y lejos de las miradas indiscretas de sus superiores, suelta un espectáculo de mierda, tomando todas las oportunidades que le da la vida y tirándolas en el aire, bailando y jugando entre ellas, como la lluvia que cae. Está llena de vida y puede manipular una situación a su ventaja ya que es una impresionante mujer de negocios a la medida y Martina admira la alegría y la bondad que parece brotar naturalmente de sus poros. Incluso aunque llegue a ser un aguafiestas en algunas ocasiones.
Sin embargo, sorprendentemente, Martina ha sido capaz de mantenerse al día con sus estudios, así como con su vida social, en ocasiones es capaz de convencer con éxito al grupo de ir a la biblioteca o a la habitación de Angie-que está en una esquina de la universidad, amplia y sin distracciones. Martina casi podría decir que está sobresaliendo en sus estudios, si no fuera por un curso especialmente aburrido, "El Estudio de la Prosa en Dramaturgos de la Era Victoriana" que no hace nada por su autoestima o su paciencia.
Pero está casi segura de que al menos va a aprobarlo, por lo que no se preocupa. Demasiado.
También ha gestionado con éxito el evadir a su madre (que parece estar haciéndolo bien, de acuerdo a los mensajes de Facebook de sus hermanas) e incluso se las arregló para hacer un poco de ejercicio ya que Angie y Megan disfrutan jugar al fútbol en las altas horas del día, sobre todo después de haber fumado y tomado su brandy de la noche.
En fin, Martina está ganando en la vida.
Sólo hay un pequeño matiz.
Y viene en forma de cabello ondulado, ojos verdes y excelente boca, que se pavonea como si fuera la dueña del lugar y revolotea a través pasiones vacías tanto como tiene escoltas. Porque sí, cada maldita vez que Martina ve a Lourdes, tiene una nueva conquista en su brazo, algún corazón nuevo para exprimir y mutilar contra las espinas.
Y oh, todas las "cosas nuevas" con las que sale... es suficiente para volverla loca.
En cada evento social, Lourdes se las arregla para mostrarse más ridícula. Ya sea por su obsesión de tres días por las rosas amarillas (todos tenían que vestirse de amarillo, y cuando asistieron a una sinfonía, Lourdes hizo que todos arrojen rosas amarillas al maldito escenario) o su enamoramiento con las palabras "pavos reales", que la impulsó a llevar malditos pavos reales a la casa del lago de Brisa mientras jugaban al croquet ("Son mi espíritu animal," dijo arrastrando las palabras), o su pequeño período particularmente molesto donde se enamoró de los pomos de las puertas antiguas y se negó a abrir las puertas que no los poseían, lo que obligaba a otros a abrirlas por ella todo el tiempo, todos los días. Martina se aprovechaba y le daba portazos en las narices en cada oportunidad que tenía. Era bastante maravilloso, en realidad. Esa fue una buena "cosa."
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young and beautiful | martuli. (TERMINADA)
FanfictionMartina, para su horror, asiste a una universidad donde el nombre Brisa Dominguez significa algo, Megan Noble no para de hablar, hay pianos por todos lados y, Lourdes González, hija de un drogadicto ex - rockero clínicamente inestable, tiene una son...
