Axel pov.
—¿Estás seguro? —preguntó mi madre mirándome con tristeza—
—Si mamá, estoy seguro de esto. Tendré más oportunidades si me voy. —susurre—
—Lo sé hijo, solo que te voy a extrañar demasiado. —susurro—
—Yo también los voy a extrañar, sin embargo no estaré solo. Iré con Alex y Dulce. —dije—
—Se que estarás con Alex y con Dulce, aunque Dulce esté por su lado, se que ella estará al pendiente de tí. Sin embargo eso no evita el sentimiento que estoy sintiendo. —me acaricio mis mejillas—
—Estaré bien mamá, prometo llamarte todos los días. Vendré a visitarte cada vez que pueda. —sonreí— Quiero conocer otro lugar, quiero superarme. Estaré con dos personas que amo con todo mi corazón, se que estaré bien.
—Es tu decisión a pesar de todo hijo, ya eres todo un adulto.
Le sonreí, para después abrazarla.
Me iré a New York, Dulce tiene amigos ahí, y una de sus amigas es dueña de un hospital muy famoso. Así que nos hizo el honor de contratarnos a los tres; Alex, Dulce y a mí. Así que voy a mudarme durante un gran tiempo.
Realmente lo único que me está amarrado a Oaxaca es mi familia, pero se que puedo venirlos a ver o ellos pueden ir a visitarme.
—Termina de empacar todo, no sé te vaya a olvidar nada, cariño. —Mi madre beso mi mejilla para después salir de la habitación—
Mire mis maletas, solo faltaba llenar una.
Tomé mis libros y libretas, se que las necesitaría.
Tome la libreta dónde había escrito mi vida durante estos últimos meses. Leí las primeras páginas. Desde el comienzo había hablado solo de él. Negué divertido, para después dejar la libreta en un cajón. Sin embargo antes de cerrarlo, me quedé quieto, y si....
Saque nuevamente la libreta y la dejé arriba del escritorio, sabía que nadie la tocaría, nadie a excepción de aquel castaño. Abrí la libreta nuevamente para que me mostrará la primer hoja.
"—Si estás leyendo esto, es
porque realmente lo hice,
decidí irme. Y quiero que
leas lo mucho que me gustaste,
para que sepas que no te odio,
y que nunca lo hice."
La cerré nuevamente y seguí empacando.
—Los vamos a extrañar, Axel, Dulce. —dijeron todos con tristeza—
—Vendre cada vez que pueda, ¿De acuerdo? Pueden enviarme mensaje o llamarme cada vez que quieran.
Dulce asintió. —Claro, también si necesitan ayuda emocional, recuerden que me tienen como amiga.
Todos nos abrazaron con cariño.
—¿Seguro que no quieres que te llevemos al aeropuerto? —preguntó Pancho—
—No, las despedidas ahí son muy dramática y sentimentales. Alex vendrá por mi y por Dulce.
—Si, ustedes no se preocupen. Muchas gracias por aceptarme en su hogar durante todo este tiempo.
—Siempre serás bienvenida, Dulce. —susurro mi madre—
La puerta fue tocada, a los minutos apareció mi novio.
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𝐄𝐥 𝐝𝐢𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐀𝐱𝐞𝐥 |✓
RomanceAxel Legorreta Córcega cuenta con 21 años de edad. Cuauhtémoc López Torres cuenta con 18 años de edad.
