Los meses pasaron rápido. Como siempre había pasado, hasta que se me ocurrió escapar de casa.
Mis padres se separaron al poco tiempo y mi madre me culpó de eso.
Ahora nunca veía a mi padre. Cada vez que tenía tiempo libre lloraba, en vez de visitarme.
Pero no me dolía ni me preocupaba.
Y me sentía como un monstruo por eso.
Sentía que realmente había sido culpa mía.
Que debí cerrar la boca. Que no debí meterme en asuntos que no eran míos
Mi ama de llaves se dió cuenta de esto y le sugirió a mí padre para que me llevara al psicólogo.
Y ahora me encontraba en este lugar, en donde las paredes blancas y muebles negros hacían parecer un lugar tenebroso.
Sabía que en este lugar no conseguiría nada. No conseguiría que mis padres me quisieran. No conseguiría que mi enfermedad desapareciera. No conseguiría mi libertad.
Nada.
Sólo conseguiría a una persona a la cual contar todos mis problemas.
Ella no me daría las soluciones.
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Tocando las nubes
AcakSube, toca las nubes; volando con tus alas creadas a base de la amistad y la valentía
