Leo, Otabek y JJ están jugando en el patio del canadiense hockey, de pronto el puck sale volando a la casa abandonada.
JJ les pide que vayan por el puck ya que su padre ya le había regañado de estar perdiéndolos y ese sería el último así que debería cuidarlo. Debían recuperarlo o ya no podrían jugar más.
Deciden entrar a escondidas a la mansión para buscar el puck, lo buscan por todo el patio, Leo descubre que una ventana que lleva al sótano está rota y ve el puck le grita a sus amigos, decide que es mejor tocar a la puerta y hablar con la persona que la habite, JJ abre la ventana y baja sin importarle los argumentos de su amigo ya les había dicho que está a la venta y no hay nadie.
-JJ ¿Por qué nunca escuchas? Siempre haces los que se te pega la gana, estamos invadiendo propiedad privada- ya cansado de la actitud arrogante de su amigo decide bajar también, Otabek los sigue en silencio. Ya los tres se alegraron de que no hubiera nadie en la casa
Encuentran estantes con libros todo esta oscuro y empolvado se notaba que era una casa abandonada. JJ va caminando detrás de Otabek sin soltar sus hombros.
Un joven de cabellos platinados los veía desde la rama de un árbol que se encontraba en el jardín
Los tres van muy cerca del uno del otro, buscando el puck, de pronto un libro cae detrás de ellos haciendo gritar a Leo y JJ.
-JJ idiota, eres un miedoso me asústate.-Leo regaña al chico canadiense.
-Yo... pero si tú también gritaste.- JJ le reclama, ambos chicos se la pasan compitiendo por todo así como molestando por cualquier cosa.
Otabek se acercó y tomo el libro para volverlo a colocar en el estante, el seguro se abre y llevado por la curiosidad lo abrió, los otros dos niños se acercaron y solo vieron unas cartas.
JJ y Leo toman una carta, ambos chicos la observan jamás habían visto algo así, tratan de ver si pertenece algún juego de mesa. Leo lee la palabra escrita.
-¿Viento?- de la nada una extraña fuerza hace que las demás cartas que se encontraban en el libro se esparzan por la ciudad.
Los niños quedan aterrados. Y del libro salen tres seres muy parecidos a unos peluches, uno en forma de oso, otro de un león y una conejita. Estos seres se presentan como los sirvientes del guardián del libro. Su misión es evitar que las cartas caigan en manos peligrosas.
Leo sujeta a uno para ver donde se encuentra las baterías, haciendo enojar a león que lo muerde. El niño asustado lo deja caer.
-Mocoso grosero, como te atreves a tratarme así.-El león camina hacia leo para regañarlo.
-¿Habla?-Leo pregunta sorprendido.
-Claro que hablo, mi nombre es Lionel. Y ellos dos son mis compañeros. La conejita se presenta como Bonnie y el oso como napoleón.
-Por tu irresponsabilidad ahora debes capturar las cartas. Antes que se desaten desastres-Lionel hablaba muy serio y molesto. En seguida el león le entrego una llave a Leo pero no conto que sus compañeros hicieran lo mismo con los otros niños.
-Napoleón idiota yo debería entregar la llave.- el oso se quedó pensando ¿cómo es que habían aparecido tres llaves?. Solo debe haber un amor de las cartas.
-¿Hay tres llaves? No puede ser se supone que Yacob dijo que solo debe haber un poseedor del libro y sería muy poderoso. Viktor nos regañara.- la conejita no dejaba de correr por todos lados gritando.
-Cállate Bonnie y ¿Viktor? –Leo regaño a la conejita y Revisaron el libro y el sello de Viktor no estaba- para variar ese holgazán no está. Bien ahora nosotros tendremos que arreglar todo este problema.
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OTAYURI MINIHISTORIAS
Short StorySon algunas ideas locas que se me vienen a la cabeza, después de haber escuchado alguna canción, alguna escena de una película. * algunas tendrán: omegaverse, mpreg *la portada se que se ve muy sencilla, la cambiare después la hice de rápido. *espe...
