–No –un golpe–, no –otro golpe–, no, no puede ser.
–Draco, cariño –dijo Pans–, deja de azotar tu cabeza en la mesa por favor, no quiero que quedes más idiota de lo que ya estas.
Ambos estaban en la habitación de Draco, se suponía que debían hacer la tarea, pero en vez de eso, Draco no hacía más que sufrir por lo descubierto.
–Callate Pans, no ayudas –exclamó molestó aún con la cabeza encima en la mesa.
–Ay Draco, ¿por qué te mortificas tanto? –preguntó ella tranquilamente–. Esta situación es muy fácil de comprender.
–Para ti sí, pero para mi no, y es porque ambos sabemos que algo entre Potter y yo es imposible.
–Eso no lo sabes.
–¿Y tú sí?
–Draco, deja de ser por un momento tan dramático.
–No estoy siendo dramático Pans, estoy siendo realista.
Y es que eso no podía ser.
Draco no podía sentir eso.
No por Potter.
–Mira Draco, en vez de mortificarte por esta dura verdad para ti –dijo Pansy con un toque de burla–, ¿por qué no mejor buscas opciones de como intentar conquistar a tu chico dorado?
–¿Pero que dices?
Un ligero sonrojo cubrió su rostro mientras en su mente se proyectaba la imagen de Potter y él como pareja, tomados de la mano, yendo a citas, besand-
–¡No!, no lo voy a hacer, ¡es una locura! –dijo interrumpiendo rápidamente la imagen mental de él y Potter, sacudía la cabeza, como si al hacer eso, la imagen de su mente traicionera desapareciera
–Las personas hacen locuras por amor Draco. Pero bueno, como quieras, solo no vengas llorando a mí cuando veas a Potter de la mano de alguien más, alguien que claramente no vas a ser tú.
A Draco eso no debía importarle, no debía.
¿Pero por qué con tan solo imaginarse a Potter de la mano de otra persona tenía unas inmensas ganas de gritar y azotar su cabeza de nuevo en la mesa?
Maldición.
No, no, no.
Él no debía sentir nada por Potter.
–Draco, mira... –insistió Pansy–. Se que esta verdad para ti es muy repentina, pero debes saber que no estas solo, me tienes a mi, yo te ayudaré.
–¿Ayudarme en qué Pans? –preguntó él al fin levantando la cara.
–En conquistar a Potter Draco –contestó Pansy haciéndolo ver como lo más obvio–, ¿en qué más?
–Tal vez en hacerme un Obliviate, así olvidaría cualquier sentimiento que exista en mí, hacia Potter –sugirió Draco sarcásticamente–. Con eso me ayudarías mucho Pans.
Lo siguiente que sintió Draco fue un golpe en su cabeza, Pansy le había lanzado un zapato.
–¡No! –exclamó Pansy frustrada–. Escucha bien Draco Malfoy, nunca en mi vida te he visto más interesado en algo más que no sea él. Desde los once años ya me andabas hostigando con tu "Potter esto, Potter aquello", desde los malditos once años he soportado tu nada ligera obsesión con él. Así que no me vengas ahora con que te rendirás y dejaras olvidados estos sentimientos. ¡Es ridículo!
–Pans, creo que deberías...
–¡No!, ¡eres un maldito Slytherin! –gritó Pansy molesta por la interrupción–. Y un Slytherin nunca se conforma con algo, ¡nosotros siempre queremos más!
–Pans...
–¿Qué? -preguntó levantando la voz–, ¿me dirás que vas a acobardarte ahora, justo ahora?, ¿me dirás que vas a conformarte con solo esta estúpida rivalidad cuando puedes intentar tener algo más que eso? ¡Eres Draco Malfoy!, y como toda serpiente que eres, te acercarás a él y lo conquistarás. ¡Conquistarás a Harry Potter! –finalizó Pansy su discurso gritando a los cuatro vientos y con las manos extendidas en alto.
–Espera... ¿qué tu qué? –preguntó una voz a sus espaldas. Pansy en seguida se congeló.
Era Blaise.
Con los ojos muy abiertos y luciendo extremadamente sorprendido iba turnando la mirada entre Draco y Pansy esperando una respuesta.
–¿Qué tanto escuchaste? –preguntó Pansy.
–Esta parado ahí desde que comenzaste a hablar Pansy, desde que intente interrumpirte para que cerraras la boca –contestó Draco tocándose el puente de la nariz, estaba sonrojado y evitaba mirar a su amigo.
–Oh –dijo Pans, luego volteó a verlo y con una sonrisa nerviosa contestó–. Draco yo...
–¿Te gusta Potter? –preguntó repentinamente Blaise sorprendiendo a Draco, el cual no sabía que contestar–, dime Draco... ¿En serio te gusta Potter?
Draco estaba bloqueado, no sabía que contestar, bueno, sí. En su interior, la respuesta ahí estaba, pero tenía miedo, miedo de que si lo decía en voz alta ya no habría vuelta atrás. Miedo de lo que podría pasar, de las consecuencias que tendría que asumir. Pero... pero Pansy tenia razón, un Slytherin jamás se conforma, siempre esta buscando más. Y él quiere más, él lo quiere a él.
Al final, Draco, dejó de darle tantas vueltas al asunto, respiró, corrigió su postura, alzó la cabeza, levanto el mentón y viendo directamente a los ojos de Blaise, valientemente dijo la verdad.
–Sí, me gusta Potter –contestó–, me gusta Harry Potter.
¡Hola!
Me tarde, esta vez sentí que me tarde.
Pero me dio una especie de bloqueo, ¡no se me ocurría nada!
Al final, logre escribirlo... Y no solo un capítulo, sino partes de otros.
Por lo tanto, espero mañana actualizar otra vez, ¡yei!
Se que ya no hay orden en mis actualizaciones, lo siento, esperó no moleste.
Pero diganme, ¿qué les pareció?
¿Qué opinan de este Draco algo inseguro?
No olviden votar y comentar, los leo.
Se despide una Derphs emocionada porque mañana es viernes, al fin. ( ̄ω ̄)
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La Capa Invisible
Fiksi PenggemarDesde que Harry y Draco se conocen, le quedo claro a todo Hogwarts que ellos dos nunca podrían llevarse bien. Y a lo largo de los años lo confirmaron al ver que ambos demostraban su odio con sus múltiples e ingeniosas bromas. Pero para lamento de Dr...
