capítulo doce

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¿HAS ESTADO ENAMORADO?

Killian

Sin darme cuenta ya estábamos a mitad de semana, Jueves. La universidad me estaba tratando mejor de lo que creía, nos mandaban unos cuantos trabajos y exámenes de vez en cuando pero de momento lo tenía todo bajo control.

Esa última semana sobre todo pude notar la gran tensión entre Dalia y yo. Pero por alguna razón los dos teníamos miedo de que ocurriera lo que esperamos, no sé si es por el tiempo que hace que nos conocemos o por que si llega a salir algo mal lo recordaríamos cada día las 24h, prácticamente estamos todo el tiempo juntos entonces sería muy difícil y embarazoso tener que pasar por ese tipo de situación ya que resultaría incomodo.

Pero siento que necesito descifrar mis sentimientos, quiero saber si la quiero de verdad, y si ella me quiere, para poder darle todo de mi, todo lo que en realidad se merece.

Killian, acabas de conocerla, no te hagas ilusiones.

Me digo a mi mismo, pero esa es una de mis tantas cualidades, me ilusiono con pequeñas cosas y acabo saliendo herido.

Lo único que quiero es que sea algo especial, como no tengo mucha gente a la que recurrir, procedo a llamar a Kevin, otra de las personas con las que estos días he estado bastante cercano.

-Si? -me dice aceptando la llamada.

-Podemos hablar un rato? Necesito contarte algo.

-Killian, eres consciente de que simplemente aporreando la pared me podrías haber llamado, verdad?

-Vas a venir o no?

-Ya voy para allá.

Y tal cual lo dijo, en menos de 2 minutos ya estábamos los dos en la habitación.

-Mira, he traído helado -dijo ofreciéndome una pequeña tarrina de lo que parecía helado de chocolate.

-Gracias -le digo sin muchas ganas

-Oye, te noto algo sofocado. Quieres que vayamos a tomar un poco el aire? Si quieres podemos ir al parque que os enseñé el otro día.

-Está bien, vamos.

Sentí en ese momento el "bajón" que tuve. Fui consciente de la verdadera pregunta que le quería hacer, y eso me produjo un sentimiento raro.

Fuimos al parque, todavía con los helados en la mano.

Estuve el camino concentrado en mis pies, en mis pasos, cuando en lo que en realidad me estaba torturando era si yo mismo sabia lo que sentía, porque ese sentimiento que me llevaba persiguiendo días seguía allí, tocando la puerta de mi corazón, la cual yo nunca abría y mantenía lo mas reservada posible. Enterrando cualquier señal de sentimiento ajeno que me pudiese afectar.

Miedo. Eso sería la definición exacta que encontré. Miedo al rechazo, miedo al fracaso; miedo a perder, miedo a perderla.

Cuando pensé en perderla, algo me apretó el pecho, no fue agradable. En ese momento supe que lo que me ocurría, lo que sentía, no era lo de siempre, no algo que hubiese sentido antes.

Entramos al parque y nos sentamos cerca del gran lago. Vi algunos patos mojando su plumaje y sumergiéndose en el agua, alguna que otra mariposa revoloteando por allí o incluso libélulas.

Nos quedamos callados, pero nada incomodo. Sabía que Kevin deducía que quería decirle algo, pero me dio mi tiempo.

Cuando después de darle vueltas unos minutos me decidí a hacerle la pregunta, me interrumpió antes de que empezara a hablar.

-Si no quieres no debes.

No supe que responderle.

-No se que me vas a decir o preguntar, pero de verdad, tomate tu tiempo. -tras decirme esto noto que me siento mas a gusto, mas en confianza.

Vuelvo a pensar mis palabras, unas simples pero que significan mucho, o al menos eso es lo que yo creo.

-Alguna vez has estado enamorado?

Se nota en el rostro de Kevin que no se esperaba nada esa pregunta, pero como si no sucediera nada, me responde:

-Si, he estado enamorado. Pero no de la persona que me correspondía.

Me esquiva la mirada y la dirige al frente, a la nada. Puedo ver que eso le marcó.

"He estado enamorado pero no de la persona indicada"

Me quedo pensando en lo que eso significa hasta llegar a la conclusión de que no se puede decidir a quien amas, a quien correspondes o con quien encajas.

No puedes obligarte a amar, ni a dejar de amar.

No puedes adivinar a quien vas a corresponder, o a quien correspondes.

No puedes intentar encajar con alguien incompatible contigo.

Son cosas que simplemente no se pueden cambiar, no tienen remedio.

Cuando estoy a punto de preguntarle a Kevin sobre su respuesta, el se adelanta:

-Hay veces que por mucho que os queráis el uno al otro, el destino no es el mismo para los dos, y el destino es algo incontrolable, algo que no se puede decidir, algo contra lo que no se puede luchar. Y a veces no es tan fácil como buscar otro amor para remplazar y acabar con el dolor, el amor es algo irreemplazable, cada persona te puede aportar un tipo de amor y cada persona te puede amar diferente. Y ese es el problema, que no puedes cambiar tu amor por otra persona, no puedes evitar que la otra persona te ame a su manera, aunque no sea la que tu desees.

Noto el brillo en sus ojos mientras me lo explica todo, pero sin nunca mencionar ningún nombre.

-Kevin, que se siente al estar enamorado?

Se plantea dos veces la pregunta, cuando creo que ya no me va a responder, me sorprende y lo hace:

-Es una sensación, mágica. En realidad no se sabe cual es el momento exacto en el que te enamoras, pero simplemente un día sabes que lo estas, y es de esa persona. Por la que dejarías tus planes para estar abrazados. A quien ayudarías en cualquiera de sus problemas. A quien por mucho que te duela, dejarías ir si es lo mejor que puedes hacer, porque por mucho que no te quieras alejar, si sabes que eso le va a hacer bien lo vas a hacer. Sabes que estás enamorado cuando tu mundo deja de dar vueltas entorno al Sol y todo gira al rededor de esa persona, tu mundo.

No respondí. Las palabras de Kevin fueron demasiado profundas como para tener una respuesta y menos inmediata.

Después de estar un rato en silencio analizando los detalles, me di cuenta de que destacaba mucho el tener que soltar a esa persona, el tener que separarse o el nunca llegar a ser nada.

Eso me confirmó que en algún momento tuvo que sufrir eso, tuvo que sentir lo que es separarse de alguien. No físicamente sino sentimentalmente.

Intentar alejar tus sentimientos porque sabes que no son mutuos.

-Kevin

El gira su cabeza hacia mi.

-Dime

-Tengo miedo -suspiro- Miedo de acabar enamorado.

-Killian, es inútil que le tengas miedo a algo que no puedes controlar. Es como temerle a la muerte, te da toda la vida de ventaja para que asimiles que tarde o temprano llegará,no puedes hacer nada para evitarlo. Eso si, siempre debes saber controlarte, nunca dependas de ese amor ni de esa persona, nada es para siempre y todo se acaba. Si tienes claro eso, el daño posterior puede ser mas leve.

Después de grabarme sus palabras en mi miente, le pregunto

-Como sabes tanto de esto? De... este sentimiento

-Porque tras pasar varias veces por esa situación, al fin aprendí. Un poco tarde, pero aprendí. Creo que eso el lo mas importante, aprender que no siempre todo sale como pensamos o queremos, y tenemos que aceptarlo.

Tal Vez Nosotros Si (EN PAUSA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora