capítulo nueve

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COSQUILLEO

Dalia

Estaba a punto de subir a el escenario.

Lían a mi lado apoyándome como siempre, y yo nerviosa como cada vez que me toca salir a el escenario. La diferencia era que este concierto era mas importante que los otros, este iba a ser uno se mis primeros concursos oficiales  desde que me introduje en el mundo de la música.

Pero noté algo extraño en Lían a los segundos, un cambio brusco en su estado de ánimo. De la nada empezó a hablar con bastante fuerza.

-Dalia! Despierta!

Despierta? Pero si estaba mas que despejada, no entendía nada.

-Dalia, nos hemos quedado dormidos, y no en el mejor sitio...

Abrí los ojos y vi que quien me estaba diciendo eso era Lían, y estábamos en la azotea.

Todo había sido un sueño, vaya racha llevo ya con los sueños.

No reaccioné hasta que logré asimilar donde estábamos, el día y la hora. Ayer en la noche vinimos a ver las estrellas y resulta que los dos estábamos tan cansados que nos quedamos dormidos en la azotea del edificio. ¿Cómo podía haberme quedado dormida allí?

Y después de pensar eso caí en cuanta de que hoy es martes, lo que significa que tenemos clases...

Rápidamente saco mi teléfono y miro la hora: 7:40. Y entramos a las 8:00.

Me quedé en blanco, no supe reaccionar. Pero por suerte Lían me ayudó a levantarme, ya que estaba todavía medio dormida, y me hizo bajar rápidamente las escaleras.

-Llegamos de sobras -me dice como para tranquilizarme- ponte algo de ropa y lo que necesites llevar de material. Voy a buscar unos cafés.

Yo obedeciéndole, hice todo eso nada mas salió de la habitación. Hoy mi ropa era algo mas amplia, mas cómoda. Para ir a clases cogí una tote bag de tela y metí todo lo necesario que me dijeron los profesores que necesitaría ese día.

A los siete minutos de haber salido, Lían ya estaba entrando otra vez por la puerta.

-Aquí lo tienes -dijo mientras me dejaba el café encima del escritorio.

Como que el todavía no se ha puesto la ropa, se cambia ahora, delante mío. Intento que sea lo menos incomodo ya que tendremos que acostumbrarnos a esto.

Me siento en la cama mientras me llevo el café a la boca, pero en cuanto el se quita la camiseta pasándosela por encima de los hombros y subiendo los brazos, no puedo evitar que mis ojos se desvíen hacia su abdomen. Su definido y trabajado abdomen.

Por un momento se me pasa por la cabeza la idea de estar acostada su pecho, en esta misma cama. Pero tengo que borrar eso de mi pensamiento cuando Lían levanta la cabeza, yo dirijo mi mirada hacia el escritorio.

Una vez los dos estamos listos salimos corriendo del edificio para llegar a la universidad. Resulta que de habernos dado tanta prisa hemos llegado dos minutos antes.

Nos volvemos a sentar en las escaleras de ayer para esperar a Kevin y Mika, los cuales no tardan mucho en llegar, una vez juntos, entramos.

La mañana se pasa bastante rápida. Siempre he sido muy buena estudiante, se me da bien entender y memorizar, lo que supone que para conseguir buenas notas en mi caso no me requiere mucho esfuerzo.

Y cuando estoy mas distraída, ya se han acabado las clases.

Salimos los cuatro por el mismo sito en el que entramos por la mañana y nos dirigimos todos al mismo destino, pero camino a casa Kevin nos propone desviarnos hacia una calle que teóricamente da a un parque conocido en el barrio.

Tal Vez Nosotros Si (EN PAUSA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora