Alguien me mueve el brazo, me doy vuelta para seguir durmiendo, no me gusta que me despierten temprano, es más lo detesto, me mueven nuevamente el brazo, abro un ojo y me sorprendo ver a la señora Jones
-¿Qué sucede?-le pregunto con la voz ronca
-Disculpe que interrumpa su sueño, pero hay un joven que quiere verla- restriego mis ojos, asiento, voy a hasta la sala aún media dormida, el sueño se me va al ver a mi querido amigo Augusto, sonríe como siempre, le devuelto la sonrisa al instante, corro a su encuentro
-¡Oh Augusto!- lo abrazo fuertemente- ¡cómo te he extrañado!- me alza por los aires
-¡y yo a ti nena!- besa mí cabello repetidas veces- vengo a buscarte- me separo de él, le frunzo el ceño
-¿Cómo que ha buscarme?- le pregunto incrédula
-Tengo todo lo necesario para mantenernos los dos por unos meses- me toma de las manos mirándome fijamente- quiero sacarte de aquí, tu no te mereces el trato que te dan acá, tú te mereces lo mejor y haré todo lo posible para dártelo- joder no puede ser más tierno, muerdo mis mejillas por dentro, de verdad que jamás me espere que Augusto me dijera todo esto, pero aunque yo quisiera no puedo irme de este lugar
-No es necesario, de verdad te lo agradezco, pero no quiero que gastes tu dinero en mi- le acaricio la mejilla- no tienes por qué hacer todo esto, casi no nos conocemos
-no me importa el tiempo, te conozco lo suficiente, quiero darte lo mejor
-¿Por qué?-susurro, me mira tiernamente, mira hacia abajo un momento como si estuviera pensando en las palabras indicadas, luego me mira y vacila un momento
-tú me gustas, Anastasia- no, de pronto siento que me puedo estar aprovechando de la atracción que siente por mi, además soy una mujer casada, sí, sé que esto es una farsa, pero no puedo prometerle amor a mí amigo, cuando ni siquiera yo misma sé cómo terminará mi “relación” con Christian
-No sé qué decir- susurro, no quiero dañar sus sentimientos, sé perfectamente cómo se siente eso, pone su dedo índice en mis labios
-no digas nada, solo piénsalo, te mandaré un mensaje en la tarde para que bajes, así tu esposo no se entera que estuve por aquí- asiento y sin más sale de la sala, me siento en el sofá y creo estar pensando por horas, ahora sí que mis sentimientos y mis pensamientos se han confundidos completamente.
***
Christian ha llegado hecho un desastre, no para de patear cosas y decir palabrotas al viento, debo confesar que siento temor cuando está así, siento que se puede descontrolar conmigo, bueno peor de lo que ya lo ha hecho.
-Anastasia ¿¡Qué mierda has hecho!?- se pasa la mano por su cabello repetidas veces
-¿Qué?-susurro, frunce el ceño, su mirada es fuego puro, pero no es precisamente el fuego de excitación, es de la más grande rabia
-¡¿Por qué has hablado con Elliot?! ¿¡Por qué le has dicho sobre el contrato?!- ¿Qué? No entiendo de lo que habla, pero si yo ni siquiera he entablado una conversación fuera de lo común con Elliot, creo que solo lo he visto en dos o tres ocasiones
-Yo no he dicho nada, nunca he hablado con tu hermano a solas
-¡¿Entonces como coño se entero de nuestro jodido contrato?!- me gruñe
-no lo sé, ¿Por qué piensas que fui yo?- le pregunto, esto me está comenzando a molestar, me enfurece cuando me acusan de algo sin prueba alguna, Mamá solía defenderme de mí padre cuando me acusaba de robar caramelos, pero eso no se compara con la situación de hoy, además que Papá siempre me acuso en broma
ESTÁS LEYENDO
Siempre tuya
Fanfiction¿Qué pasaría si Christian Grey necesitara una esposa para cobrar una gran fortuna? Anastasia Steele quien necesita una gran suma de dinero para sacar a su madre de prisión conoce casualmente a Christian. En el transcurso de la historia firman un co...
