Lola lloró tan patéticamente que Jorge no pudo evitar aflojar su agarre. ¡Se
quedaron allí de pie cara a cara, y Lola no pudo soportar el silencio!
-¡Bueno, Jorge! Antes era una tonta, pero a partir de este momento, ¡no
tendré nada que ver contigo! -Respiró hondo y continuó: -¡Si no quieres
verme, me mantendré lejos! ¡Como desees!
Jorge escuchó lo que ella dijo y la frialdad en sus ojos comenzó a convertirse
en fuego.
-¿Quién soy yo para ti? Ya que no me tomas por nadie, ¡entonces déjame
en paz! -Gritó las últimas palabras.
La oficina de Jorge estaba bastante bien aislada, pero Sánchez aún escuchaba
algunas de las palabras de Lola.
¿Estaban peleando? Su voz podía ser escuchada incluso fuera de la oficina.
¿Quién era ella para él? ¿QUIÉN? Incluso el propio Jorge no sabía la
respuesta.
Al ver la histeria de Lola, Jorge la soltó gradualmente.
Se metió las manos en los bolsillos, se dirigió al escritorio y encendió un
cigarro.
Lola estaba enojada al verlo fumar. -Fumas otra vez. ¿Por qué sigues
fumando? Fumar mata, sabes -Jorge permanecía en silencio, solo entrecerrando
los ojos ante su ataque.
La observó durante mucho tiempo. -¿Qué estás mirando? ¿No puedes decir
ni una palabra? -Dijo Lola enojada.
-¡Lo que sea! -Finalmente abrió la boca, pero lo que dijo no era nada
mejor que el silencio.
Lola se quedó sin habla. ¿Lo que sea? ¿Quiso decir que iba a terminar su
relación? Lola sentía que era una verdadera tonta. Le compró regalos para
hacerlo feliz. ¡Qué tonta era!
Cogió la navaja de afeitar y la taza que le había comprado y las desempacó.
Rompió la navaja en el suelo. Con otro lanzamiento, la copa se rompió también.
Las explosiones secuenciales en la oficina eran tan aterradoras que la curiosidad
de Sánchez casi lo obligó a entrar.
Jorge solo seguía fumando, mirando a Lola con indiferencia, mientras la
mujer estaba explotando.
Incluso en este punto, Jorge todavía estaba en silencio. ¡Qué reacio estaba de
hablar con ella!
-Anunciaré mi renuncia en la reunión de mañana -Dijo y finalmente se
calmó, dejando la oficina con la carpeta en sus brazos.-¡Plaz! -La puerta se cerró de golpe. No sabía que Lola tenía tanta fuerza.
Después de que ella se fue, el mundo entero se calmó.
Sánchez se asustó por el ruido cuando Lola cerró la puerta. ¡Parecía que la
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ENAMORADA DEL CEO
Teen FictionEstá historia no es mia pero me ha gustado muchos ye he animado a publicarla espero que ha ustedes también les guste
