Chapter XII

95 10 7
                                        

Llevaba casi una semana sin ver a Josh, desde nuestra cita en Mc Donald's la cual quedó estropeada por el idiota de Styles. Hablé con Harry por última vez un par de días atrás. Desde que seguía peleada con Kai, prácticamente no sabía nada de One Direction que no fuese por boca del mismo Harry en alguna de sus llamadas. Kai había sido siempre la que me informaba de todo lo que giraba en torno al grupo. Una tarde, ojeando una de las revistas de Monsieur Maunier delante de su quisco encontré una declaración del cantante. El artículo de la revista me dejó atónita. El Harry Styles que hablaba conmigo por las noches no era la misma persona de la que leía en ese momento:

''Entrevistadora: dinos Harry, ¿revelarás, de una vez por todas, la identidad de la ladronzuela del pelo azabache?

Harry: Ella prefiere mantenerse en el anonimato.  

Entrevistadora: ¿Es alguna de esos miles de perfiles que se han creado en las redes sociales con su nombre?

Harry: No. Es más, no creo que ni tenga redes sociales, es bastante... anticuada en ese aspecto''.

¡Eresidiota Styles, por supuesto que tengo redes sociales!, pensé. Que no las use para lamerte el culo como tus fans no significa que no tenga.

''Entrevistadora: ¡Vamos Harry, dínoslo! ¿A quién no le gustaría ser reconocida mundialmente por ser la novia del mismísimo Harry Styles?

Niall: a ella no, por supuesto.

Harry: Niall tiene razón. Doris es un tanto especial.

Entrevistadrora: Se puede confirmar que mantenéis una relación en secreto?

Zayn: Creme, más le gustaría a Harry poder mantener una relación con ella.

Entrevistadora: ¿es eso cierto?

Harry: Tal vez''.

Harry nunca hablaba conmigo de tener una relación o algo que se le asemejase. Simplemente charlábamos prácticamente todas las noches sobre cualquier cosa que se nos pasara por la cabeza. Deportes, música, gustos, comida, países que visitar, países visitados... Harry había empezado a ser una persona de la que yo ya dependía. Muy a mi pesar, debía admitir que Harry no era tan mala compañía.

Salí como cada tarde, después de terminar con las clases, del edificio principal del colegio. Era un día tremendamente caluroso, poco común en cuanto al clima inglés. Apoyé mi mochila cargada con un par de libros en un solo hombro y me puse las gafas de sol que me regaló mi madre por mi cumpleaños hacía dos años. Miré mi reloj. Eran tan solo las tres y media. Era pronto. Quedaban todavía dos meses para terminar los estudios pre-universitarios y cuatro meses para mi cumpleaños.  Todavía no estaba del todo segura qué era a lo que me quería dedicar para el resto de mi vida. Un par o tres de ideas me rondaban por la cabeza. Estaba claro que nada relacionado con las ciencias. Pero tal vez podría trabajar como periodista, abogada o profesora.  Las tres carreras eran muy distintas entre sí y cada una de ellas tenía algo que me gustaba.

De repente un cuerpo se interpuso en mi camino dificultándome el paso.

-Perdón-dije al chochar mi hombro con su pecho. Era bastante más alto que yo. Llevaba unas gafas de sol y un sombrero. Era difícil reconocerle.- no te había visto.

-Esa era la idea, Queenie.

-¿¡Tú?! ¿¡Que diantres haces aquí?! ¡Alguien te puede ver!- Miré a todas partes antes de mirarle a él. Solo me sonreía. Sus ojos se encontraban escondidos tras los cristales por lo que no podía saber con certeza su expresión. ¿Qué hacia el allí? La idea de que me hubiese ido a buscar provocaba que la cabeza me diese vueltas. Por fuera mantuve una postura estática, quieta y casi inexpresiva pero en mi interior daba saltos de alegría. Estaba muy nerviosa, no quería que Harry se diera cuenta de lo que provocaba en mí. Estaba contenta, más que eso, estaba feliz de verle delante de mí.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: May 22, 2015 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

The Call- Harry StylesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora