Chapter II

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-no pareces tan emocionada como tu amiga-me sorprendió una voz a mis espaldas. Me giré y me encontré con esa sonrisa tan encantadora para tantas chicas pero no para mi, Harry Styles.

-si te soy sincera no lo estoy-dije a Harry al mismo tiempo que me colocaba enfrente suyo. Era muy alto, me sacaba tres o cuatro palmos, y vestía con una cinta marrón en el pelo, una camiseta oscura que dejaba a la vista sus  miles de tatuajes, unos pantalones muy apretados, del mismo color que la camiseta, abrochados con un cinturón y unos zapatos de terciopelo marrón.

-¿creo que no eres demasiado aficionada a nuestra música no? Entonces, ¿qué haces aquí?-me preguntó Harry sin dejar de sonreír y marcando mucho sus dos hoyuelos, que eran tan profundos que me daban ganas de meter el dedo. ¡Por dios Marilyn, concéntrate! me decía a mí misma.  

-Acompaño a mi mejor amiga, la rubia chillona de allí. Su pareja se ha puesto enferma por lo que me ha tocado aguantarla todo el día.

-Qué bonito por tu parte.

-sí-dije y me dirigí unos pasos adelante porque ya tenían que tomarse la foto. No me había percatado si Kai ya había pedido matrimonio a Zayn, pero por la normalidad que reflejaban las facciones del moreno deduje que no. Al contrario que mi amiga que estaba tan lívida que podría ponerse a vomitar en cualquier momento. Un tirón me saco de mis pensamientos.

-No me has dicho tu nombre.-Volvía a ser Harry. Que plasta, pensé.

-Qué más da. Si al fin y al cabo mañana ya no te acordarás.

-Créeme será difícil olvidarte.-¿pero este tío que se cree?¿Acaso está tonteando conmigo?

-Créeme no me importa. -Zayn, Liam, Niall, Louis y Kai ya estaban posando sonriendo y solo faltaba Harry. Éste, se colocó al lado de Louis y le susurró algo al oído.

-¡Queenie corre! Ponte en la foto, te están esperando-gritó irritada Kai al ver que seguía plantada a una considerable distancia de los chicos y ella.

-Eso, Queenie te estamos esperando-animó Harry en un tono de burla. Le fulminé con la mirada y me dirigí hacia él. Me coloqué a unos centímetros de Harry quién me miró y con su brazo derecho me acercó a él. 

-No muerdo-me susurró en el oído al mismo tiempo que me besaba la mejilla cuando el flash de la cámara se disparó. Me quedé estupefacta unos segundos justo cuando me aparté y le empujé. Sin que se diese cuenta metí la mano en su bolsillo y agarré lo primero que encontré. ¿Así que quieres jugar, eh?, pensé. Rápidamente lo guardé en mi chaqueta y reí mentalmente.

-pero yo puede que sí y estoy a punto de hacerlo.

-Gracias chicos muchas gracias-gritaba Kai abrazando eufórica a todos los chicos de la banda. Las lágrimas empezaron a saltarle y Louis rápidamente se acercó a abrazarla, cosa que provocó que llorara más y exclamara-¡Oh dios mío! ¡Louis Tomlinson me está abrazando!

-Así que Queenie.-me sobresalté y por poco no pego un grito. Harry volvía a estar detrás de mí. Se le estaba convirtiendo en costumbre eso se asustarme-curioso nombre y tan bonito como tú.

-primero, déjame en paz me estás molestando; segundo, no me funcionan tus jueguecitos de estrella del pop adolescente todas me quieren todas caen rendidas a mis pies; y tercero no me llamo Queenie, no me llames así-dije con un tono casi de enfado y numerando con los dedos de mi mano. Harry no desdibujaba su sonrisa de la cara por lo que cada vez me ponía más nerviosa. Posaba delante de mí con sus dos brazos cruzados sobre su pecho.

-¿qué jueguecitos?-preguntó el cantante a medida que se acercaba peligrosamente hacia mí como un tigre a punto de atrapar a su presa. –y ¿si no te llamas Queenie, porque tu amiga te ha llamado así?

-Queenie es como me llamaba mi padre antes de…-de repente me quedé muda y apenas podía hablar. Los recuerdos de mi padre me inundaban y me ahogaban el pensamiento.-¿sabes qué? ya es hora de que me vaya. Un placer conocerte Harry.-Le tendí la mano resignada y al ver que no me devolvía el saludo la retiré, observé como Kai salía por la puerta de cristal y la seguí.

-¡Espera Queenie!

-Doris, me llamo Doris, Styles.-confesé finalmente, aunque fuese falso. –suerte con el concierto. -Le guiñé el ojo derecho y salí de la sala detrás de Kai y con su preciado teléfono en mi poder. 

The Call- Harry StylesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora