Capítulo 61: Recuerdos, recuerdos.

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Harry Potter, pertenece a JK Rowling. Tokyo Ghōul, pertenece a Sui Ishida.

1.- Fem-Harry tiene que ser un Ghoul, eso está implícito.

2.- El harem de mínimo siete, tiene que tener a Lily, Hermione, Daphne, Padma, Susan, Kaya y Tōka si o si, decide las otras dos, e incluso puedes agregar a más chicas, siempre y cuando las seis estén.

3.- NO es un Cross, solo vamos a usar el Ghoul como criatura mágica, a Tōka, Kaya, el Kagune y nada más de Tokyo Ghoul.

4.- La criatura Ghoul tiene que ser endémica de Japón, es decir: difiere de los Ghouls que ya existen en el canon de HP.

5.- Por naturaleza los Ghouls son... agresivos, así que el Fic tiene que ser bastante oscuro y sangriento.

6.- Quiero golpes para Snape, Ronald y Draco. Aunque bueno esa regla es más específica para ti que parecer tener alguna especie de... aprecio por la mierda esa de Snape.

7.- (Lo de la relación incestuosa por supuesto está implícita también, pero por si acaso, la agrego)

8.- El Fic tiene que comenzar en el tercer, cuarto o entre esos dos años.

9.- Tiene que contener Lemons.

10.- Fem-Harry tiene que crear una empresa en el mundo mágico, para hacerlo evolucionar, yo que se una empresa de celulares mágicos (esta idea fue tomada de Godfather and Godson by Mark_Ward)

11.- Tiene que haber un altercado con el mundoMuggle, no solo como referencia a Tokyo Ghōul sino tambiénpara que se demuestre aún más esa separación entre mundos.


Corte AKA Harén: Lily Potter, Hermione Granger, Daphne Greengrass, Padma Patil, Susan Bones, Tōka Kirishima, Pansy Parkinson, Kaya Irimi, Narcisa Malfoy.

Artemisa: Una Ghoul en Hogwarts (Segunda Versión)

Llamaron a la puerta en el preciso instante en que, dentro, un reloj daba las ocho. —Pasa —dijo Dumbledore, pero cuando Artemisa fue a empujar la puerta, ésta se abrió desde el interior. Allí estaba la profesora Trelawney. — ¡Ajá! —exclamó la bruja, señalando con dramatismo a Artemisa, Ron y Ginny, mientras parpadeaba tras sus lentes de aumento—. ¡Así que éste es el motivo de que me eches de tu despacho sin miramientos, Dumbledore!

—Mi querida Sybill —repuso Dumbledore con una leve exasperación—, no se trata de echarte sin miramientos de ningún sitio, pero Artemisa, Ginny y Ron tienen una cita, así que, francamente, creo que no hay más que hablar...

—Muy bien —dijo la profesora, dolida—. Si te resistes a desterrar a ese jamelgo usurpador... quizá yo encuentre un colegio donde se valoren más mis talentos... —Apartó a Artemisa y Ron de un empujón y desapareció por la escalera de caracol; la oyeron dar un traspié hacia la mitad de ésta y Ginny dedujo que había tropezado con uno de los chales que siempre llevaba colgando.

Dumbledore estaba una vez más, acompañado por los hermanos Weasley, pero en esta ocasión, logró su propósito: Artemisa Potter, estaba allí. Pero ahora, desearía jamás haber insistido tanto a Lily Potter y que Artemisa no estuviera presente. Cuando la vio, una sensación extraña y de peligro invisible, cubrió su oficina, y perduró todo lo que duró la "clase", mientras usaban el Pensadero, para mirar los recuerdos de Dumbledore, sobre un interrogatorio amistoso, con Cataractus Burke, uno de los fundadores del negocio Borgin & Burkes, en el Callejón Knokturn: —Sí, el guardapelo lo adquirimos en curiosas circunstancias —explicó el hombrecillo—. Lo trajo una joven bruja poco antes de Navidad. ¡Oh, sí, de eso hace ya muchos años! Dijo que necesitaba desesperadamente el oro; bueno, saltaba a la vista: se cubría con harapos y estaba muy avanzada...Quiero decir que iba a tener un bebé. Asimismo, dijo que ese guardapelo había pertenecido a Slytherin. Bueno, estamos hartos de escuchar historias semejantes: «Sí, se lo aseguro, ésta era la tetera favorita de Merlín.» Pero cuando lo examiné, vi que realmente tenía la marca de Slytherin, y bastaron unos sencillos hechizos para comprobar que la joven decía la verdad. Como es lógico, eso convertía aquel objeto en algo de valor incalculable, aunque ella parecía no tener ni idea de lo que valía. Pero se quedó satisfecha con los diez galeones. ¡Jamás habíamos hecho un negocio tan bueno! —Dumbledore le dio una enérgica sacudida al Pensadero, y Caractacus Burke volvió a sumergirse en los remolinos de recuerdos de los que había salido.

Artemisa: Una Ghoul en Hogwarts (Segunda Versión)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora