CAPITULO 42

12.8K 850 57
                                        

André Kelly

Camino detrás de Norris y Kathe, no puedo evitar sentir celos pero me ocultó tras Arimi para evitar que se note. Me quedo al final del pasillo y observo como Kathe lo empuja y hace entrar a su habitación, ella se queda afuera y habla con Arimi, después ella entra y puedo ver cómo Arimi suspira y me mira.

Esto saldrá mal

Caminó hacia mí y la mire – André… Su alteza me ha ordenado que debes abandonar el palacio justo ahora

Sus palabras me sorprenden – ¿Qué? No entiendo, ¿Acaso hice algo mal?

– No en realidad no… la princesa te dio un día libre, serás enviado con la familia Kendrick, mañana por la noche podrás regresar a tus labores – mire al piso – es mejor que salgas ahora… la noche es fría y si te vas muy tarde es peligroso

Me giré y sin decir nada más me dirigí a mi habitación, al entrar toma algunas de mis cosas y sin siquiera quitarme el uniforme de guardia, camine a la salida del palacio y atravesé la puerta sin mirar atrás.

Una vez afuera me di cuenta que estaba realmente iluminado afuera, normalmente se tenía que caminar por las calles con velas u otro tipo de iluminación ya que siempre era muy oscuro. Pude ver un pequeño puesto de comida y empecé a oler el dulce aroma de los Chelios, me acerque y había algo de gente alrededor esperando para comprar

– ¿Qué precio tienen los Chelios? – pregunté mientras los apuntaba

– Están a 1 moneda de plata – contesto una señora con una gran sonrisa

Observé como ella preparaba los Chelios, tomaba la masa dulce y la aplanaba para después agregar algo de chocolate, freírlo en aceite y finalmente bañarlo de azúcar glass – Deme 5 por favor – le pedí y ella sonrió, se apresuró en guardarlos en una bolsa de papel y me los entrego, yo saqué mis monedas y le di una moneda de oro

– Ay joven, lo siento pero no tengo cambio, ¿Cree tener las monedas de plata justas? – dijo apenada

– Quédese con el cambio, es tarde y creí que no encontraría algo para comer así que tómelo como compensación

La señora formó una gran sonrisa – Parece que dios me ha bendecido, primero el apoyo de la Su Alteza la princesa y ahora usted me ha alegrado la noche

La mire al escuchar que nombró a Katherine – Parece que la princesa ha ayudado mucho a Ulmaria, no paro de escuchar cosas buenas de ella

En eso un hombre de la tercera edad se paró a mi lado – La princesa es un regalo para Ulmaria, gracias a ella las personas que perdieron a sus seres queridos en las olimpiadas recibieron apoyo, también ayudo con la remodelación de las calles principales – contesto mientras se giraba para ver al palacio – incluso ha ayudado con la disputa entre Mizu y Gavin, aún no se resuelve del todo pero los recursos que necesitamos cada vez faltan menos – sonrió y me miró

Pude darme cuenta como su mirada se centraba en el colgante de mi cuello, el que Katherine me dio y si sonrió – Parece que usted es muy importante – dijo mirando mi uniforme mientras notaba sus ojos grises

– No tanto, solo soy un guardia – conteste apenado y le di una mordida a uno de mis chelios

– Un guardia real no es poca cosa – contesto – y si no me equivoco eres de los encargados más cercanos de la princesa… puedo notarlo por las insignias que tienes, solo se las dan a los más cercanos a sus Altezas

Sonreí – Tiene buen ojo

– Estuve mucho tiempo en ese palacio, fui guardia de los anteriores regentes… ahora solo tengo una joyería – respondió mientras examinaba de nuevo el palacio – te daré un consejo, muchacho – se acerco – cuidado… ahora estás arriba y lo difícil es quedarte… entre más arriba estés más cerca estás de morir

El elemento ImperiumDonde viven las historias. Descúbrelo ahora