Capítulo 2 Siempre estoy contigo, aunque no me veas

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Capítulo 2 Siempre estoy contigo, aunque no me veas

-Estos han sido unos días demasiado agitados. – Dijo Tony mientras se sentaban juntos en medio de la sala, la piedra había creado la torre para poder hablar

- No pienso quejarme después de haber estado casi dos mil años en una prisión. – Le dijo Hela observando por los grandes ventanales, todos estaban en la sala, tumbados en los sillones, querían reflexionar sobre todo lo que vieron estos últimos días.

- Sin ofender, pero ¿Cómo estas tan cuerda? – Le dijo Tony siendo su habitual fachada al público.

- Si estuvieras encerrado solo durante siglos por tu padre después de hacer todo lo que te enseño que hicieras por miedo a ti, creo que también estarías algo desestabilizado al huir de ahí. – Le dijo tranquila, mientras Natasha inclinaba la cabeza con un puchero, reconociendo que tenía razón. – Ahora estoy mejor, estar aquí ayudo a limpiar mucha de la ira que tenía, cuando salí fue demasiado, me entere de la muerte de mi madre, que fue la única que me visito en todo ese tiempo, conocí a mis torpes hermanos, y venia con demasiada frustración y dolor acumulado, deje que mis poderes me segaran.

-Al parecer es de familia. – Le dijo Loki.

- ¿Qué opinan de lo que hizo su amigo? – Les cuestiono Gamora a Tony y Natasha, hace poco habían estado en el momento en que Steve fua a dejar las gemas, pero cuando lo volvieron a ver se veía como en realidad debía verse.

- Creo que hizo lo correcto, a pesar de que le gustaba nuestro siglo y que apreciaba las personas que conoció, jamás se sintió completamente unido a este tiempo, su corazón siempre estuvo en el pasado, además sospechaba que haría algo así.

- ¿Como? – Le dijo intrigada Hela

- Por como se despidió, Bucky se dio cuenta.

- ¿No estas enojada? – Le preguntaron ahora a Natasha

- No, Tony tiene razón respecto a lo de su corazón, fuimos amigos desde hace diez años y siempre llevaba la misma foto de una chica con él, es con quien regreso, pudo avanzar de muchas maneras, dejo atrás todo, lo único que nunca pudo dejar fue ella y entiendo porque, lleva años peleando, el quería una vida, no puedo juzgarlo por algo que yo también deseo. – Les dijo triste, pero aun así estaba feliz de que al menos Steve fue feliz- A ustedes que les parece que Thor se valla y dejara a Val a cargo.

-Creo que hizo lo correcto, ella es buena y a crecido mucho estos cinco años.

- Hela tiene razón, no hay mejor opción que ella, nuestra gente estará bien y el encontrara su camino, yo lo sé, pero tiene que por fin salir de ese oscuro lugar al que cayo cuando perdimos todo.

-¿Ahora que creen que pase? – Les pregunto Tony

- Pues nosotros seguiremos aquí, me imagino que al menos podremos seguir viendo a nuestras familias. – Dijo Gamora algo resignada a su destino.

- ¿Y con el mundo? Ya no estamos nosotros, cap y Thor se han ido, Bruce esta herido y retirado, igual Clint, ¿Quién cuidara el mundo ahora? – pregunto nervioso Tony

- Tu niño araña. – Le dijo Natasha.

- Eso es lo que me preocupa, igual mi familia.

- Si, a mí también me preocupa la mía, los extraño, pero no podemos hacer nada mas allá de ver lo que pasa. – Le dijo Gamora algo triste.

Con esto, el tiempo empezó a pasar, constantemente iban con sus familias, Tony pasaba muchos de sus días en su casa siguiendo a Pepper y Morgan, así como iba a otros lados para vigilar a aquellos dos chicos que cuido como si fueran suyos. Loki y Hela iban entre Nuevo Asgard y Thor, vigilando las cosas, a veces también cruzaban para ver a su madre, Gamora solía estar con los guardianes, le dolía verlos, pero al mismo tiempo la aliviaba que Nébula se quedara con ellos y le alegraba un poco oír las canciones de Quill y sus tonterías, aunque parecía mas apagado después de todo, Natasha en cambio giraba entre varios lugares, sus padres y Yelena, aunque le dolía verlos y ver como su muerte les había afectado tanto, como parecían deprimidos por su ausencia, iba mucho con Clint y veía a quienes le dieron una familia después de la sala roja, también vigilaba a María, Wanda, Sam y Bucky, tuvieron algún tiempo normal, cuando no estaban con nadie solían reunirse en la gema, tuvieron una rara relación, jugaban juegos de mesa y muchas veces contaban sus historias, a veces se lamentaban de aquello que les hubiera gustado hacer, tal vez algo que no dijeron y se lo quedarían para siempre a pesar de su dolor.

Viaje del almaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora