Infierno

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Recuerdo los días donde con fuerza resurgía de mis cenizas. El fuego no podía conmigo, el rojo no me causaba ningún tipo de miedo.

Ahora me veo rodeada de llamas, llamas que expulsa mi cuerpo por todo el dolor que ya no puede guardar dentro. Ya no puedo retenerlo. Y ahora quema. Quema y duele. Me está consumiendo mi propio incendio.

No se cómo pararlo. No me quedan lágrimas para apagar la fogata que me está devorando.

¿Y si grito? ¿Y si pido auxilio? ¿Y si ya no queda nadie a mi lado que pueda parar este ardor que atormenta mi corazón? No tengo voz. Tampoco veo nadie a mi alrededor. Me vuelvo ceniza. Pero ya no soy Fénix, solo reliquia.

CONFESIONES DE UN CORAZÓN QUE NO LATE - TLPDonde viven las historias. Descúbrelo ahora