En un acuerdo adicional que Jisoo logró con el señor Han, por medio de Jackson, consiguió permiso para seguir trabajando en el club. De esa manera, podría abonar algo a la deuda de su padre. Aunque Han se burló al principio, al ver la determinación de la omega, aceptó con la condición de que entendiera que la deuda era enorme. Jisoo no pensaba rendirse. Haría lo posible por reducir los intereses. Su almohada era testigo de cuánto sufría. Aunque no la trataban mal, anhelaba su libertad.
Esa noche, Jackson la dejó en el club y se marchó. Todo comenzó tranquilo. Jisoo atendía la barra como de costumbre, pero su desesperación por reunir dinero la llevó a tomar una decisión: por primera vez, comenzó a atender las mesas. Siempre prefería quedarse tras la barra, pero como dice el dicho, la necesidad tiene cara de perro.
Mientras tanto en casa de Han Jae Hyun
—Dime, Kai, ¿qué necesitas? Últimamente vienes muy seguido —preguntó Jae Hyun, con tono seco.
—Verás, hermano, mi omega está en cinta. Queremos hacer una comida familiar.
—No me interesa, gracias.
—Por favor, no seas así. Para Lina es muy importante. Es nuestro primer cachorro.
—Está bien, iré. Pero no prometo regalos ni fingir que me importa.
—Solo tu presencia basta.
—Perfecto. Ahora, si eres tan amable, retírate. La noche es joven y mi vida corta. Tengo otro club que visitar —dijo Jae Hyun, despachando a Kai.
Kai suspiró antes de salir.
—Hermano, nunca me meto en tus asuntos, pero esa omega se ve dulce y risueña. No la dañes.
—¿Ja? Como si me importara esa patética omega. No te preocupes, no tengo interés en ella.
Más tarde, Jae Hyun subió a bañarse, se arregló y llamó a Jackson.
—¿Sí, señor?
—Dame la ubicación del club donde trabaja Jisoo.
—Sí, señor. Es esta: XXXXXX.
En el club, Jisoo atendía a unos alfas cuando uno de ellos la tomó del brazo, obligándola a bailar.
—Pe-perdón, señor, pero no estoy aquí para bailar...
—¡Cállate! Las omegas como tú deberían dar gracias por que las volteemos a ver.
Jisoo comenzó a sollozar ante el agarre del alfa.
Jae Hyun, que ya había llegado al club, observaba desde lejos. Vio cómo aquel idiota la tomaba y la obligaba a pegarse a él. Molesto, caminó hacia ellos.
—¡HEY, PURITANA!
—Se-señor Han...
Jae Hyun la tomó por el brazo y la pegó a él.
—¡Hey, idiota! Yo vi a esta omega primero.
—¿Cómo me llamaste?
—I-DI-O-TA.
—Maldito... —Jae Hyun se lanzó sobre él y comenzó a golpearlo. No se detuvo hasta ver sangre y dejarlo inconsciente.
Jisoo temblaba. Nunca había visto a un alfa con esa mirada de furia. Las lágrimas comenzaron a brotar.
—¿Piensas quedarte allí como una inútil llorando? Ni siquiera pusiste objeción al toque de ese bastardo —dijo Jae Hyun, tomándola del brazo y sacándola del club.
—Se-señor Han, me está lastimando...
Sin detenerse, la llevó hasta el auto, abrió la puerta trasera y la empujó sin delicadeza.
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¡Eres Mi Pago!
WerewolfLa familia Han era una familia que aparentaba ser normal, pero la realidad es que tenía negocios oscuros que eran muy bien disimulados con sus empresas de electrónicos... El señor Seo apostó todo en uno de los casinos sin registros de los Han y al v...
