Capitulo 11

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[...]

"No vayas con Sehun."

Es lo único que continuaba resonando en mi cabeza mientras continuaba mirando el plato frente a mi, sin intención alguna de probar bocado.

-Cariño ¿No piensas comer?.-pregunto mi madre.

-Me duele un poco el estomago. Creo que comí demasiados aperitivos.-mentí. Asintió.

La cena concluyó pronto gracias a todos los cielos. Jeon intentó acercarse nuevamente a mi pero no me encontraba mentalmente preparada para volver a escucharlo. El shock por su cercanía, sus palabras y su pedido había calado muy profundo en mi. ¿Qué se supone que debía decir?

-Gracias por la cena.-se despidió Jungkook mientras mi padre salia para acompañarlo a su casa.  Lanzó una última mirada pero nuevamente escape de sus ojos.

Rosie... necesito a mi amiga.

[...]

La noche pasó mas rápido de lo que hubiese deseado. Era consciente de que si tomaba el autobús me encontraría inevitablemente con Jungkook, y no tuve mejor idea que decirle a mi padre que me alcanzara unas calles hasta el Instituto. No tuvo problema.

-Por todos los cielos. Lisa tus ojeras.- dijo espantada mi amiga en cuanto me senté a su lado en el aula.- ¿Te sientes mal? Luces algo perturbada.-agregó.

-¿Eres adivina o algo así? Siempre le atines a mis sensaciones.-hable consternada por su perfecta percepción. Sonrió.

-Lamentablemente no poseo esa habilidad. Le daría un buen uso si lo tuviera.-pensó.- El caso es que eres muy transparente Lis.  No eres buena para ocultar tu estado emocional interno.- asintió. Y supe que era cierta, debería mejorar eso.

Mire en todas direcciones y para mi suerte no había rastro de Jungkook. Solte una bocanada de aire que estaba atascada en mis pulmones y tomé la mano de mi amiga para dirigirnos a nuestro amada escondite -la azotea- donde nadie pudiese oír nuestra conversación.

-¿Que sucedió? Me estas asustando.-habló preocupada. Me incline sobre mis talones y atrape mis mejillas entre mis manos. 

-Bien. Seré rápida. No interrumpas.-pedí y asintió.

En una especie de monologó super rápido y casi sin respirar, lance uno por unos los acontecimientos tras su partida. Todo lo sucedido con Jeon desde que subimos al autobús, hasta que se marcho tras cenar. La cara de Rosie era un poema, sus ojos que son bonitos y amplios estaban desorbitados y brillantes con una sonrisa que se fue ensanchando cada vez más hasta que termine mi relato.

-¡Lo sabia! ¡Lo sabia!.-gritó saltando a mi alrededor.- Te dije que le gustabas. Lo sabia, esto es más genial de lo que hubiese esperado.- continuó rodeándome.

-¡Detente! Me estas mareando.-me queje. Se detuvo.- No se Rosie. Tengo miedo.- mire al suelo. Ella tomo mis manos.

-Lo siento. Nuevamente estoy sacando miles de conclusiones que te marean más de lo que te ayudan.-sonrió con pesar.- Le agradas y le gusta estar contigo. Eso es un hecho que hemos corroborado al fin.-dijo.- Quizás lo mejor sería preguntar directamente ¿Porque no deberías salir con Sehun?.- comentó.

-¿Debería?.-interrogué. Asintió.

-Necesitamos certezas.-asentí de inmediato.

Ella tiene razón. Lo mejor sería no ilusionarme de más con eso, podría ser un malentendido de nuevo y no estoy preparada para quedar como una completa idiota.

La chica introvertida y el chico que vivía sobre las nubes.(LIBRO I) ✅Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora