[...]
El silencio era moneda corriente. Estaba inquieto de igual manera que yo. Debía ser clara como mi amiga había aconsejado.
–Vamos a sentarnos.–señaló al café serio. Creo que tenía una sospecha sobre nuestra conversación. Suspire y me negué a la oferta.
–Seré rápida.–dije.–Me agradas mucho. Hubiese deseado haberte hablado desde hace años. Es una pena que sea nuestro último año juntos.–comente.–Quiero ser tu amiga Sehun. Necesito ser clara sobre esto y solo así puedo aceptar ir al cine el sábado.–explique.
Una sonrisa amarga se mostró en sus labios rosados. Era apuesto y muy alto, no podía negar ese hecho. Deseaba profundamente que Rosie confundiera las cosas esta vez para poder conservar a este chico como mi amigo.
–Lamento negarme a ese mote.–habló. Trague duro.– Si lo hubieses dicho desde que nos hablamos tal vez lo hubiese considerado.–sonrió con amargura.– Pero estaría mintiendo incluso en ese momento hubiese negado serlo.–mordió su labio.–Me acerqué a ti porque eres bonita, mucho en realidad y deberías estar orgullosa de eso.– aseguró. Negué.– Ahi estas.–rió.– Por esa actitud tan inocente, abrí una puerta que ahora no creo ser capaz de cerrarla. Me gustas Lisa.–confesó.
Sentí que mis mejillas se habían calentado. Rápidamente cubrí de ellas con mis manos intentando apaciguar su calor. Lo escuche reír y me avergüenzo aún más.
–Es la primera vez que alguien se confiesa contigo ¿no?.-preguntó con dulzura. Asentí algo torpe.– Bueno al menos tengo eso.–sonrió.– Quien te guste será afortunado. Eres una chica más que solo bonita. Si bien me acerque por algo superficial, en cuanto permitiste que conociera un poco más. Caí por ti.–asintió.– Descubrí que la belleza a veces no es todo.–pensó.– Tú eres una esencia por completo Lisa.–halaga.
–Lo siento.–lamente realmente no poder corresponder.– Me agradas mucho pero...–irrumpió.
–No es necesario decir más. Gracias por ser sincera.–agradeció.– Lamento no haberte conocido antes, cuando me dijeron que eras una chica muy genial.–comentó. Lo mire de inmediato.
–No lo soy. Nunca lo fui.–alce los hombros.
–Ten siempre dijo que eras una chica genial que estaba a punto de florecer.–mencionó.– Le doy la razón ahora.–confesó.
Otra vez Ten. Entonces él siempre me observó como dijo Rosie. Que lamentable es mi vida y mis jodidas decisiones a destiempo. Suspire.
–Ya no voy a estar a tu alrededor. Espero lo comprendas.– asentí.–¿Puedo darte un abrazo de despedida?.–preguntó. Sonreí.
–Claro.–abrí los brazos y sonrió acercándose a mi.
Nos dimos un bonito abrazo. Y nos separamos sonriendo. En ese instante el sonido de la campanilla del café nos anunció que salía gente del recinto. Y claro, el destino siempre me tiene una cachetada luego de una caricia.
Jeon Jungkook estaba allí parado en la puerta con su rostro completamente marcado. La línea de su mandíbula nunca la había notado tan pronunciada como en este jodido momento. Pero como recordaba, Tzuyu estaba a un lado con una sonrisa divertida al vernos a Sehun y a mi. Era claro que notaron nuestro abrazo de hace segundos atrás. Carraspee mi garganta y nuevamente miró a Sehun.
–Debo irme.–sonreí. Asintió. Y tras un rápido saludo con la mano me voltee en dirección a la estación de buses. Mierda. Jodida suerte.
[...]
Llegue a la estación de buses y me senté allí. Mire a lo lejos y no había rastros del bus que debía tomar. Comencé a juguetear con las margaritas en mis brazos y separe una de las demás admirando el detalle de su blanco inmaculado. Tan pura que me resultaba encantadora. Sonreí admirando su belleza.
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La chica introvertida y el chico que vivía sobre las nubes.(LIBRO I) ✅
Fanfiction"Un chico nuevo ingresó al instituto. Un chico guapo, un chico extremadamente popular, un chico que tenía encantado a todo el mundo, un chico inalcanzable. Un chico que para Lisa vivía sobre las nubes... Lisa -al igual que todos en ese sitio- se hab...
