Capítulo 24

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Rosie se había marchado a una cita con Jimin. Era el último domingo antes del retorno a clases. Mis planes eran cero sobre cero. Tanto Mina como Wen tenían planes con sus respectivas familias. Mis padres me obligaron a ir a una reunión en casa de una amiga de mi madre que hace años no veía. No tenía muchas ganas de que mi último dia de receso termine así pero no quería quedarme sola en casa. 

El dia estaba bastante soleado y agradable para ser otoño. Tome un jean holgado y una camiseta blanca simple. Mi cabello suelto lo cubri con una gorra negra simple. Sabía que era una reunión sencilla y no era formal por lo que mi estilo habitual era perfecto para algo así. Imaginando que era mayormente gente de la edad de mis padres. 

[...]

Quedé sorprendida cuando llegamos a la enorme casa en una gran estancia. Era maravillosa. Todo estaba espléndidamente prolijo y el verde del campo y los árboles realzaba por completo el sitio. Por un momento me sentí mal por mi vestimenta.

–Dijeron que era informal. Esto parece un palacio.–me queje con mis padres. Ambos rieron.

–Es bonito ¿no?.–habló mi madre.–Pero no creas que son personas altaneras, son simples. No te preocupes por algo tan mundano.–corrigió. Asenti.

La puerta principal se abrió dejando ver a una mujer pálida de cabello castaño muy hermosa, una que logré reconocer de algún lugar. Abrazo con mucha añoranza a mis padres en particular a mi madre y miles de cumplidos fueron dados entre sí. Se notaba que hace mucho no se veían y el amor brotaba de sus ojos. Una sincera amistad continuaba allí. Seguramente era una de las muchas amigas de mi madre. Ella fue muy popular cuando era joven y sus amigas de ese entonces se mantuvieron fieles hasta la actualidad. Por el contrario, mi padre fue un chico nada popular, devoto de sus estudios y el mejor promedio del instituto. Mi madre se enamoró de él cuando comenzó a recibir clases de apoyo con él. Mi padre no fue consciente de aquellos hasta el último dia de clases. Ella se declaró frente a todos. Mi padre le correspondió de inmediato. También estaba enamorado de ella pero era poco confiado de su apariencia por lo que nunca se hizo ilusión alguna. Era gracioso escuchar las miles de cosas que mi madre hizo para que él se diera cuenta y diera el paso pero mi padre era muy ingenuo. Una gran historia de amor donde mi madre simplemente rompió con todos los protocolos y dió el paso. Cuando mi madre me contaba aquello siempre imaginé a Rosie, ella es audaz, siempre lidera todo. De alguna forma creo que tengo más de mi padre.

–Lisa.–saludó la mujer. Sonreí.–Que grande y hermosa estas.–dijo con una sonrisa.– Es una perfecta combinación de ustedes.–dijo con una sonrisa cálida a mis padres. 

Definitivamente nos habíamos visto antes pero no recuerdo con exactitud aquello. Luego de unas presentaciones más nos adentramos en la gran casa. Hyorin era el nombre de la mujer. Por lo que la mujer comenzó a recordarme solía venir a mi casa cuando yo era pequeña pero se cuando se casó con su ex esposo se mudaron a New York y vivió muchos años allí. Hasta que en unas vacaciones se enamoró de un apuesto hombre en Busan –actual esposo– y su vida dió un vuelco repentino.

–Ahora tengo tres hijos.–dijo la mujer.

–¿Como va todo con el niño?.–preguntó mi padre. La mujer comenzó a reír.

–Tiene 18 años de niño ya ni rastro queda.–rió al comentarle que en su último mensaje puso ocho por error.–Bien, por suerte es un chico muy agradable. Sus padres lo educaron perfectamente.–dijo.–Hoy vendrá. Vive con su madre pero fines de semana por lo general pasa aquí.–comentó.

–Oh. Entonces está viviendo en Seúl también...–indagó mi madre.

–Sí. John consiguió una casa para él y su madre quería estudiar aquí.–comentó.– Va a tu mismo instituto.–me dijo a mí. 18 años... mismo instituto...

La chica introvertida y el chico que vivía sobre las nubes.(LIBRO I) ✅Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora