"Kiss away the bad, Camila."

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"Besa lo malo, Camila."

—Camila, necesitas cerrar la boca si quieres entrar a tu casa sin que tu padre realmente te mate, —se quejó Lauren cuando la cubana más joven soltó una risita en su hombro. —En serio, en realidad podría impedirnos vernos si supiera que te deje emborrachar.

—Lo estoy considerando, —la voz ronca de Alejandro llamó la atención de Lauren cuando se deslizó hacia la puerta principal con su novia literalmente unida a ella. —¿Cuánto ha tomado?

—Lo suficiente para sacar la mierda de mí. —La latina mayor se quejó.

—Lolo, ámame, —Camila se apartó y sacó su labio inferior antes de lanzar una sonrisa tonta a su padre. —Amo a Lauren.

—Ella lo ha estado diciendo todo el camino en el auto, estoy tratando de desconectarla, —Lauren se estiró para atrapar a su novia mientras perdía el equilibrio. —Voy a tratar de llevarla a la cama, puedo irme después de eso si quiere.

—Parece que mañana será un desastre y tengo trabajo, puedes quedarte, pero asegúrate de que Sofía reciba el desayuno mañana por la mañana y alguien necesitará una aspirina. —Su mandíbula apretada le dijo a Lauren que por más que él intentaba confiar en ella, no le gustaba lo que estaba viendo. —Esto no vuelve a pasar, señorita Jauregui.

—Confíe en mí, no estoy planeaneo hacerlo, —resopló la chica de ojos verdes antes de agacharse, pasando un brazo por debajo de las rodillas de Camila y levantarla del suelo con eficacia. —No hay forma de que subas las escaleras, princesa.

—Tan caballerosa. —Camila pasó los brazos alrededor del cuello de Lauren y hundió la cara en su hombro.

—Sujetate. —La chica mayor puso los ojos en blanco antes de decir buenas noches al padre de su novia y subir las escaleras.

—Mañana podemos ver películas todo el día y comer helado y mimos y ser lindas y tomarnos fotos y-

—Joder, no pides mucho, ¿verdad? —Pero Lauren todavía se encontraba absolutamente enamorada de la chica que la miraba con asombro en sus ojos.

—Nunca pensé que las chicas fueran tan bonitas hasta que te conocí.

—Estás borracha, —la pálida chica abrió la puerta del dormitorio con el pie. —Probablemente pienses que Frankenstein es bonito en este momento. —Intentó poner a Camila en la cama, pero la chica más joven no soltó su agarre alrededor del cuello de su novia, efectivamente tirando a Lauren con ella.

—Estás siendo tan jodidamente molesta ahora. —Lauren se colocó en el espacio vacío en la cama de su novia. —Al menos cambiate.

—Cambiame. —La morena agitó las cejas y Lauren sacudió la cabeza lentamente.

—¿Quieres que te cambie? —La chica mayor movió sus manos debajo de la blusa de su novia y sus dedos se hundieron en los costados, provocando un chillido de Camila mientras se sacudía alrededor de la cama con risa.

—Deten eso, —continuó Camila con sus risitas. —Detente. 

Y Lauren lo hizo, solo para inclinarse y colocar besos con la boca abierta en el cuello y la clavícula expuestos de Camila.

—Laur, eso todavía hace cosquillas, —se retorció Camila.

—Lo sé.

—Basta, —soltó otro pequeño chillido. La chica de ojos verdes se recostó, pero se quedó flotando sobre su novia. —Te quiero tanto. —Camila suspiró.

—Lo sé, lo dijiste un par de veces.

—No, quiero decir, esto es tan raro, eres exactamente lo contrario de lo que mi madre pensó que terminaría.

Don't Touch Me [Traducción]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora