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Septiembre 11, 1979.

Había sobrevivido la primera semana a las miradas sobre él y en general a toda la atención de más que le ponían los estudiantes de los diferentes grados, cuando caminaba por los pasillos hasta su salón. Entrando a la segunda semana, los reflectores ya no estaban tan puestos sobre él; supuso que ya era historia vieja para los cotilleos de corredor, y realmente lo agradecía con todo su ser.

KyungSoo, poco a poco, se estaba amoldando a esta nueva vida coreana a la cual había sido forzosamente obligado a vivir.

Durante la semana anterior, se hizo más cercano a NaYeon, descubrió que TaeHyung iba en un grado menor que ellos, confirmó que EunWoo no era un robot, fue abordado más veces de lo que hubiese querido por Joy, debido a sus tareas de inglés, y se empapó más sobre el tema con los Blackjacket.

Desde aquella vez que se encontró con JongIn, no había vuelto a cruzar una palabra con él, rompiendo así su promesa de encontrarse entre semana, después de clase o durante un fin de semana. Había visto al moreno intentando acercársele, pero en cada uno de esos momentos, KyungSoo huyó victorioso fingiendo no haberlo visto o estar demasiado ocupado en algún asunto.

Odiaba haber descubierto que Kim era parte de uno de esos pandilleros que atemorizaban a la escuela entera; y realmente no lo entendía, porque JongIn era un chico bastante dulce y divertido, para nada intimidante, y que siempre había sido respetuoso con él. Entonces, ¿por qué demonios se juntaba con ellos?

No lo quería descubrir, solo necesitaba mantenerse alejado lo más que pudiera para evitar cualquier tipo de conflicto y superar ese semestre con éxito.

—KyungSoo...

Pero aparentemente su suerte había llegado hasta ahí, porque bendita la hora en la que decidió escoger esas escaleras, cuando claramente el laboratorio quedaba del otro lado. Su sentido de la orientación en serio que apestaba. Y para colmo de males, la puerta se cerró en sus narices y se atascó.

—Solo abre del otro lado.

KyungSoo quería golpearse muy fuerte la cabeza.

—Oye, sé que lo último que querías era encontrarme, pero me gustaría conocer la razón de eso. Creo que me lo merezco, ¿no?

KyungSoo se dio la vuelta hacia él para hacerle frente, por fin.

—No me dijiste que eras un Blackjacket —espetó decepcionado.

—¿En serio es por eso? —bufó. No podía creer que esa fuera la razón por la que lo había estado evitando todos esos días—. ¿Qué importa si soy uno de ellos? Tú eres un Ace y no por eso me alejé.

—Es diferente.

—¿Por qué es diferente? —exigió saber—. Oh, no me digas, ya sé. KiBum te metió toda esa mierda en la cabeza, ¿no?

—¿Acaso es mentira?

—¡Por supuesto que lo es! —afirmó seguro, pero al ver la mirada suspicaz de KyungSoo, no le quedó más que ser sincero—. Bueno, parte de eso lo es.

—Por favor, JongIn. Solo deja que siga mi camino, ¿de acuerdo?

—No, espera. Tienes una idea equivocada de nosotros.

—¿Y cuál se supone que es la verdad?

—Si te quedas te lo explicaré.

—Tengo que ir al laboratorio. Mi clase de ciencias ya va a empezar.

—Solo un momento.

KyungSoo resolló, no estando muy seguro sobre esto; pero terminó aceptando de todos modos. Necesitaba escucharlo de él o sino se volvería loco.

Once upon a Summer [KaiSoo]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora