"La primera vez que Minho le dió un dibujo a Hyunjin estaban casi al final del curso aburridos y fastidiados de tanto quehacer"
Una serie de pequeños episodios de un romance adolescente surgido de la tensión y el deseo protagnizada por Minho y Hyunj...
—Veremos qué tan tonto seré cuando los peluches de tu cuarto cobren vida propia.
Hyunjin rodó los ojos y suspiró
—Ya te dije que no he mirado a nadie más.
—Enviaré muñecas poseídas a vigilarte, advertido estás.
—Minho, deja de decir esas cosas, hoy no podré dormir— gruñó Hyunjin, pues aquello le causaba verdadero miedo.
—Dile a Taemin que te cante una canción para conciliar un sueño.
—Espera, espera, ¿estás celoso de Lee Taemin?— preguntó Hyunjin sin dar crédito a lo que oía.
Minho abrió un poco los ojos y luego miró al rubio con una cara aún más disgustada.
—¿O sea que has estado viendo más personas, Hyunjin?— preguntó exasperado.
—¡Que no he visto a nadie más!, además no puedes pensar esas cosas, Lee Taemin es nuestro profesor.
—Tú no pareces recordarlo cuando lo ves— volvió a decir.
— ¿Cómo no voy a verlo si es nuestro profesor de danza? Se supone que debo verlo para saber qué hacer.
—Puedes verme a mi cuando lo hago, me sale casi igual.
Hyunjin lo miró cansado
—¿Por qué no puedes comportarte como el ciclo pasado? Con el otro señor Lee a veces hasta él formaba parte de nuestras parejas y jamás hiciste berrinche.
—Porque el señor Lee está más que casado con el otro señor Lee, dah. Es obvio que no tenías oportunidad aunque la quisieras.
—Oye, ahora que lo pienso todos nuestros maestros se apellidan Lee, y todos son excelentes bailarines, ¿será una señal? Si las cosas siguen como van hasta yo podría convertirme en un Lee...
—Lo ves ¡Te gusta!— interrumpió Minho con un grito.
—¿Eres idiota?— gruñó— ¿En serio me harás recordar tu apellido?—Minho lo miró confundido— Eres un Lee, castaño tonto— le repitio Hyunjin y se levantó del suelo del salón de danza— Tengo hambre y clase en media hora, si quieres seguir enfurruñado quedate aquí, si quieres comer nos vemos en la cafetería.
Minho frunció el ceño, seguía molesto, era evidente el brillo con el que Hyunjin miraba al profesor Lee Taemin, tampoco era para menos, un hombre joven y jovial siendo un excelente bailarín hablando del poder de su cuerpo. Sí, hasta Minho debía confesar que le gustaba. Tampoco era ciego. No obstante, saber que aquel de quien estaba enamorado veía a otra persona le sentaba muy mal. Entonces recordó aquello que una vez le dijo su madre "El problema no son los celos, cariño, son sentimientos normales, sobre todo cuando quieres tanto a alguien, el verdadero problema es cuando tus actitudes o conductas frente a ello son erróneas".
Recogió todas sus cosas y salió rumbo a la cafetería de la escuela. Una vez allí buscó a su novio entre las mesas y cuando lo localizó lo único que pudo hacer fue dirigirse hasta allí, robarle un beso y luego desaparecer hasta que su molestia se esfumara.
Esa misma tarde Lee Minho envió un vídeo bailando una de las canciones favoritas de Hyunjin a modo de disculpa. Hyunjin no sabía qué hacer con tantísimo material en su galería, así que optó por simplemente solicitar la presentación, en privado, de ese mismo baile. El post-it de disculpa que acompañaba el bote de helado con el cuál llegó Minho a su casa era el fin de aquella corta pelea.
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