Vigésima Quinta Carta.

214 22 0
                                        

Querido Thomas:

Ella fue hacia ti.

Te habló coquetamente.

Le sonreíste de manera cortés.

Como queriendo sacártela de encima.

Pero no la alejaste de ti.

Ella simplemente me dirigió una mirada divertida.

Odio a mi amiga.

¿Por qué ella puede hacer lo que yo no?

Me gustaría tener valor para hablarte.

Pero no lo tengo.

Querido Thomas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora