Cuadragésima Quinta Carta.

199 25 4
                                        

Querido Thomas:

Volví a la biblioteca como todos los días.

Ésta vez no había nota.

Pero te vi entrar.

Me miraste y caminaste hacia mí.

Intenté disimular, escondiéndome en mi libro.

Te sentaste frente a mí.

Tomaste una notita de tu mochila.

Y escribiste en ella.

Luego tocaste mi mano.

Levanté un poco la vista.

Y me entregaste la nota.

"Ahora que sé la verdad, debes saber la verdad tú también".

Te miré, confundida.

Escribiste en otra notita.

Y me la diste.

"Yo soy el chico que dejaba notas en tu libro, bonita".

Querido Thomas.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora