Al igual que todos los días, las aglomeradas calles de Tokio rebosaban de ciudadanos que iban de un lugar a otro, cada uno metido en sus propios problemas e indiferentes de lo que sucedía a su alrededor. Lo único que hacía diferente ese día de cualquier otro era el aguacero que azotaba la ciudad.
Apenas y pasaba de mediodía, pero el aire gélido, el cielo gris y las gruesas gotas de lluvia hacían parecer un escenario de terror, mas no algo que llamara la atención de cualquier persona en especial. Lo que en verdad era digno de admirar era el pequeño espectáculo dado por una agitada morocha que corría desesperada por las calles de la ciudad.
Cualquiera diría que se trataba de una lunática, pues una persona "cuerda" no pasearía en aquel diluvio usando sólo una falda y una camisa blanca, sin molestarse por usar una sombrilla.
Takemichi sentía las miradas sobre ella, pero poco menos que nada podía importarle aquello. No es como si los conociera o fuera a verlos de nuevo, además, tenía verdaderos problemas que enfrentar; iba tarde para su entrevista de trabajo.
En cualquier otra situación hubiera estado dispuesta a dejar pasar la entrevista y buscar una nueva oportunidad en cualquier otro lugar, pero se trataba del trabajo de sus sueños.
No habían pasado ni dos días desde que la conocida compañía "Tokyo Gang" lanzó una convocatoria para dos nuevos empleados. Y tal como era de esperarse, fueron demasiados los interesados que se lanzaron, apenas pudieron, incluida Takemichi.
Con lo que no contaba la Hanagaki fue que el día de su entrevista, una fuerte tormenta aparecería de la nada y arruinaría sus planes.
Claro que por su mente pasó la idea de mentir, pero eso significaría esperar por una nueva cita o perder el empleo. Y ¡joder! No dejaría ir el trabajo de sus sueños por una "ligera" lluvia.
Sí, podría entrar mojada y parecer una lunática, pero lo importante era presentarse, ¿no? Con un poco de suerte se darían cuenta de su entusiasmo y la contratarían de inmediato —o eso quería creer—.
Pronto los ojos azules brillaron al divisar el edificio a lo lejos.
Estaba empapada, con la ropa hecha un desastre y el cabello por ningún lado, pero al fin estaba ahí.
Cuando entró al edificio, las miradas de las recepcionistas no pasaron por alto su mal estado. La miraban de arriba a abajo con los ojos entrecerrados y musitando entre ellas algunas burlas.
Sin embargo, las sonrisas altaneras desaparecieron tan pronto como Takemichi dijo tener una entrevista por el puesto de trabajo.
¿Ella? ¿Con esa apariencia y cara tan común y sin gracia? Seguramente no tendría oportunidad, pensaron.
De mala gana, una de las recepcionistas le indicó como llegar a la oficina de la entrevista a la azabache. ¿Le agradaba ayudar a alguien tan corriente para su gusto? No, pero era su trabajo. Además, no es como si tuviera que volver a ver su rostro, ¿cierto?
Pese a todo, Takemichi agradeció —como la persona educada que era— y siguió su camino.
La ojiazul caminó a grandes pasos en dirección a la oficina de su entrevista y cuando parecía que pronto podría descansar su cuerpo chocó con algo, o mejor dicho, con alguien. ¡Lo que faltaba! ¿De dónde había salido ese idiota?
—¡Oye, qué te pasa! —Clamó molestó un hombre— ¿Acaso eres imbécil?
Takemichi estuvo a punto de replicar y gritar lo idiota que era el desconocido, pero sintió su cuerpo temblar de miedo al mirar la figura imponente del hombre rubio frente a ella.
El chico mantenía una mirada severa de la que resaltaban unos profundos y oscuros ojos que fácilmente podrían taladrar su alma.
Vestía un elegante traje obscuro, por lo que fue fácil darse cuenta de que se trataba de alguien de una buena posición. Aún no lo intentaba y ya estaba acabada
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Mitake week 2022
Fiksi Penggemar𝑰 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝒕𝒉𝒂𝒕 𝑰 𝒄𝒂𝒏'𝒕 𝒇𝒊𝒏𝒅 𝒏𝒐𝒃𝒐𝒅𝒚 𝒆𝒍𝒔𝒆 𝒂𝒔 𝒈𝒐𝒐𝒅 𝒂𝒔 𝒚𝒐𝒖 𝑰 𝒏𝒆𝒆𝒅 𝒚𝒐𝒖 𝒕𝒐 𝒔𝒕𝒂𝒚, 𝒏𝒆𝒆𝒅 𝒚𝒐𝒖 𝒕𝒐 𝒔𝒕𝒂𝒚 ♡ Obra dedicada a la Mitake week 2022 (15/08/22 -21/08/22). Porque si el manga no me da la fel...
