Hogar

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La mudanza tuvo lugar tres días después, Viktor encontró un lugar cómodo para ambos, cerca de  y cuidar a Horacio mientras él se encuentra trabajando.

El primer mes pasó volando, ambos comenzaron a adaptarse a tener la presencia del otro, sobre todo el Omega quien cada vez se va sintiendo un poco más cómodo con Viktor haciendo que poco a poco vuelva su confianza en el alfa, Horacio los primeros días se sentia demasiado inútil y le costó un poco adaptarse a estar todo el día en la casa junto con la enfermera pero poco a poco fue encontrando algunos pasatiempos siendo la cocina el más reciente, descubrió que le gusta mucho cocinar más que todo postres así que cada vez que encuentra una receta nueva la hace y espera a que Viktor llegue a casa para que juntos disfruten de la comida.

Viktor dejó de lado sus fiestas estravagantes y se ha dedicado a cuidar a Horacio y a cumplir cada uno de sus antojos, tal vez lo ha estado sobreprotegiendo demasiado pero se niega a aumentar la posibilidad de que el Omega salga afectado de aquel embarazo; los rumores de que Viktor tenía a un Omega embarazado viviendo con él comenzaron a correr y finalmente todos se enteraron de que el frío ruso tendrá un hijo con el Omega que en algún momento fue su asistente, a todos les sorprendió aquella noticia ya que estaban demasiado acostumbrados al Volkov con múltiples relaciones y sin tomar en serio ninguna de ellas.

Viktor llega a casa al rededor de las 7 de la tarde con una caja de comida china ya que el Omega ha tenido antojos de esta durante varios días, al pasar la puerta le llega un agradable olor a chocolate que lo guía a la cocina donde se encuentra a un tierno Horacio vestido con un delantal de gatitos terminando de decorar lo que parece ser una torta de chocolate con pequeños trozos de fresas por encima.

-Bienvenido a casa señor Volkov - lo saluda Sara, la enfermera quien se encuentra sentada frente a la mesada de la cocina viendo a Horacio.

-Viktor hola - saluda alegre Horacio al percatarse de la presencia del mayor - hoy tenemos una rica tarta de chocolate como postre mira - dice dedicándole una linda sonrisa y levantando dicho postre frente a él.

-Se ve realmente delicioso H, yo traje comida china - Viktor deja escapar una pequeña risa al ver cómo los ojos de Horacio se iluminaron tras escuchar que había llevado este día el ruso.

-Yo ya me voy así que espero que disfruten la cena chicos - dice Sara y ambos voltean a verla confundidos.

-¿No cenará hoy con nosotros? - pregunta Viktor ya que los tres están acostumbrados a cenar juntos y Sara siempre se va a su casa después de comer el postre.

-Nos va a cambiar por una linda alfa que la invitó a una cita - dice Horacio frunciendo el seño pretendiendo estar enojado pero sin poder disimular del todo su sonrisa.

-Asi es - sonríe Sara - y debo ir a prepararme así que hoy serán solo ustedes dos - se acerca a Horacio y le da un beso en la mejilla - nos vemos mañana - se despide de ambos y sale de la casa.

La cena para ambos transcurre normal, con pequeñas charlas sobre sus días de por medio, a la hora del postre ambos se llevan sus porciones al sillón de la sala y deciden ver una película juntos siendo Horacio el encargado de elegirla optando por "The notebook" la cual le hizo terminar llorando como cada vez que la ve; luego de dejar los platos sucios en la cocina ambos se van a sus respectivas habitaciones para irse a dormir siendo ya las 10 de la noche.

Horacio ya lleva una hora acostado solo mirando el techo sin poder conciliar el sueño, su Omega se ha sentido bastante inquieto y parece no sentirse cómodo está noche en ninguna posición, hace varios días que ha estado teniendo estos problemas para dormir e internamente sabe que lo que su Omega le pide es un poco de compañía para poder dormir a gusto, últimamente su Omega se ha estado portando un poco mimoso al rededor de Viktor y es entendible ya que al tenerlo cerca todos los días el instinto del Omega es encariñarse y buscar cariño en dicho alfa, pero no puede simplemente llegar al cuarto de Volkov a pedirle dormir con él como si fueran una pareja, apenas pueden considerarse amigos otra vez así que ha estado descartando esa idea.

Aunque, está noche no parece ser tan mala idea, su incomodidad es cada vez peor y realmente necesita descansar, tuvo una lucha interna que duró al rededor de veinte minutos debatiendo si levantarse e ir donde Volkov a pedirle dormir junto a él o quedarse allí hasta que el cansancio sea mayor; claramente la primera opción fue la ganadora por lo que ahora se encuentra dando pequeños golpecitos en la puerta de Viktor esperando que este aún este despierto y así no molestarlo, inmediatamente escucha los pasos del contrario acercarse a la puerta y segundos después lo tiene frente a él.

-H, ¿Pasa algo? ¿Te sientes mal? - comienza a preguntar Viktor preocupado al verlo allí ya que pensaba que el Omega ya estaría dormido.

-¿Te desperté? - pregunta un poco nervioso.

-En realidad no, estaba con algo del trabajo.

-Lamento interrumpir - respondió un poco nervioso - es que no puedo dormir y llevo un par de días sin poder descansar bien - dijo jugando con sus dedos en el borde de la camisa de su pijama - me preguntaba, si no te molesta claro, ¿Podría dormir contigo esta noche? - pregunto evitando la mirada del mayor.

-Claro que puedes, ven aquí - le dedico una sonrisa y lo tomo de la muñeca dirigiendolo a la gran cama de su habitación.

Una vez acostados Horacio se hizo espacio entre los brazos de Viktor quedando ambos abrazados encontrando allí su lugar perfecto para estar, Viktor estaba feliz de poder tener ese momento con el Omega y después de un par de minutos ambos cayeron profundamente dormidos sintiéndose completamente felices allí. Esa noche ambos encontraron su hogar entre los brazos del otro pero eso sería algo que no aceptarían tan fácilmente.

Falling for youDonde viven las historias. Descúbrelo ahora