— Espero... Ah y mis padres ya saben que no eres omega.
— Entiendo, no se puede hacer nada entonces.
— Y Krul.
— ¿Krul? Nunca se lo dije a ella, no tenía porque hacerlo.
— Oh. Vine porque quería que me ayudes a estudiar, voy a postular a la misma universidad de Yoichi.
— Esa es buena.
— No tanto como la universidad seraph.
Mikaela se levantó del piso de su habitación.
— Me gustaría ayudarte pero ya voy a iniciar la universidad así que no creo que tenga tiempo.
Se acercó a su estante dónde tenía todos los libros que usaba para estudiar y para entretenerse.
— Pero te puedo dar todo el material con el que estudié para el examen.
Yuichiro se paró y se sentó en la cama del rubio.
— Quería que tú me ayudes personalmente, pero está bien.
El beta busco los libros necesarios y los los fue sacando uno por uno. Al terminar de escogerlos, camino hacia donde estaba el alfa.
— Ten Yuu-chan — los coloco a lado del azabache y el se sentó en el borde de la cama.
Yuu se acercó al beta y lo abrazo por atrás, dejó caer su cabeza en el hombro contrario.
— Yo...realmente, realmente quería que estuviéramos en la misma universidad — habló en voz baja.
Mika no dijo nada, solo lo miro. Conectó con la del azabache.
Sus labios se pegaron delicada y lentamente. El alfa tomo la mejilla de su pareja y profundizó el beso.
El primero en separarse fue el rubio, estuvo mirando sus zapatos desde que se separó. Eso a Yuu se le hizo extraño pero no dijo nada, con su dedo empezó a hacer círculos en su espalda.
El celular del rubio sonó, era una llamada. Se paró para agarrar el móvil, vio de quién era y contesto.
— Lacus dime.
Yuichiro frunció el ceño al escuchar el nombre de la persona al otro lado de la línea.
— ¿Ahora?
Sin tener nada que hacer vio por la ventana sin pararse. Era tarde, como las cuatro por ahí.
— Si bien, adiós — colgó.
— ¿Era tu amigo?
— Si, está en un restaurante comiendo carne asada, dice que el lugar es bueno ¿Quieres ir?
Lo pensó un poco.
— Si, hay que ir — se decidió.
— Bien deja que me abrigue primero, no quieres que te dé un abrigo.
— No, así está bien.
Mikaela se abrigó y los dos salieron al restaurante.
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