Al abrir los ojos, vio una habitación blanca, definitivamente era el hospital, olía a eso.
— Yuichiro despertaste.
— Papá.
Se sentó en la cama.
— Tranquilo Yuu, no hagas un sobreesfuerzo.
— Que día es, donde está Mika, que paso con Shinoa y el casamiento.
— Ya no debes de preocuparte por eso.
Acarició sus cabellos.
— Te quedaste un día entero durmiendo, Mikaela nos dijo que tenía cosas que hace y luego vendría — habló Guren — y ya no hay boda.
— Ya era hora que acabara eso.
— Shinya porfavor.
— Que, todo esto pasó por tu culpa.
— Está bien, ya lo admití, fue mi error en primer lugar — miro al azabache — asi que ya no tienes que hacer eso, ni nada, nunca lo tuviste que hacer en primer lugar.
— Así que descansa Yuu.
— Bien, entonces quieren decir que todo acabo.
— Así es.
— Si, tu padre ya no va a hacer una tontería así de nuevo.
— Basta porfavor.
— No lo voy a olvidar nunca.
— Porfavor.
— Bueno descansa Yuu, nosotros nos salimos.
— Si, gracias por todo.
— También deberías de agradecer a Mika, el hizo la mayor parte de esto.
Tras decir eso salieron.
Vio por la ventana, que hacía un buen día, también vio su celular en la mesa, lo tomo y le mando un mensaje al rubio.
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— ¿En serio tú hiciste eso?
— Como no me puedes creer Crowley-kun.
— Viniendo de ti.
— Pues si, ayude a Mika-kun, aunque no me creas.
— Y que le pediste a cambio.
— Tú...
— Te conozco más de lo que quiero Ferid.
— Pues no pedí nada.
— Si tú lo dices.
— Es increíble que no creas eso, al igual que mis sentimientos por ti.
— ¿Que? Porque cambias la conversación, estábamos hablando de otra cosa.