Un trueno hizo que me sobresaltara asustada, lo que a él le causo risa.
- ¿Aun le tienes miedo a los truenos?-Se alejó de mi riendo un poco pero sin quitar sus manos de mi cintura.
-Sabes que les tengo miedo desde chiquita, desde esa maldita noche. -Mis ojos se llenaron de lágrimas, de inmediato Federico me abrazo con fuerza.
-Tranquila, ¿Vamos a ver la película?-Asentí levemente, el tomo la cobija del suelo ya que se calló cuando intente zafarme. Bajamos hasta la sala, la película está en pausa, la pizza abierta y todas las mantas tiradas por el susto de hace rato. -Ya vuelvo voy a ponerme la pijama y bajo. -Beso mi frente y se fue.
Me acosté en el sofá con mi cobijita en espera de Federico. El bajo con una playera de maga larga negra, una pantalonera aguada de cuadros verdes con negro, y sus pantuflas de pandas que amo. Apagó las luces y corrió al sofá, pase mis piernas por las de él acomodando mi cabeza en su pecho, mis rodillas están pegadas a mi estómago, con sus brazos alrededor de mi comenzamos a ver la película.
Narra: Federico
La película ni siquiera va a la mitad y ya mi pequeña Elsa está dormida, ¿quizá sea porque son las 3 am? Y somos los únicos locos en estar viendo películas a esta hora.
Pase mis brazos por debajo de sus rodillas y el otro por debajo de su espalda para cargarla hasta su habitación.
La puse sobre su cama y la tape con su cobijita y unas mantas que me encontré en la lavandería. Se ve tan hermosa cuando duerme.
¿Y si la beso? Me quede con ganas de besarla hace rato.
No cállate Federico ella es prohibida.
Es la hermana menor de tu mejor amigo, tú la vistes crecer, aparte tú tienes novia una puta pero tienes novia, y ella es menor que tú por mucho. Ni sus papas aceptarían esto. Además no sé si ella me quiera.
Me golpeo mentalmente para reaccionar, que estoy pensando, ella es una niña de 16 años yo tengo 22 no es lógico. Salí de su habitación molesta conmigo mismo. Para ella es Dalton, ella quiere y la quiere bien, es de su edad y es de buena familia, él es el candidato perfecto.
Cerré mis ojos intentando dormir pero no lo conseguí, el ruido de la lluvia en el techo me ponían a pensar en lo que fue del pasado de Elsa, en su pánico a los truenos mesclados con la obscuridad. Un trueno fue demasiado fuerte mi hizo levantar de golpe para correr a la habitación de Elsa. Ella sigue durmiendo, solo se tapó hasta arriba con las mantas.
No sé qué se sienta tener un miedo así de grande pero por las reacciones de ella o el pánico que se refleja de inmediato en su rostro me dice que es terrible.
Frente a su cama ahí un sofá para 3 personas sentadas, me recosté ahí para velar sus sueños ya que si me voy a mi habitación es mentira que dormiría, poco a poco Sandman comenzó a hacer su magia quedando profundamente dormido.
Narra Elsa:
Desperté y lo primero que veo es a Federico durmiendo en el sofá justo a un costado de mi cama. ¿Cómo movió el sofá y no me desperté con el ruido? Una sonrisa involuntaria se posó en mí al verlo ahí. Es la primera vez que él duerme aquí conmigo, siempre era Josh el que se acostaba a mi lado.
Me intente levantar pero su mano tomo mi muñeca evitando que me fuera.
-Buenos días señorito. -Dije sonriente.
-Jajaja ¿señorito?-Rio un poco. -Buenos días bella durmiente. -paso un mechón de cabello que estaba sobre mis ojos a mi oreja.
- ¿Qué haces aquí?-Pregunte sonriente.
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Idiota.
Teen Fiction-Ves si eres una princesita ya que te comportas como una y te llamas como una.-Dijo el idiota de Federico a centímetros de mis labios. -No me comporto como una princesita y llamarme Elsa no es mi culpa, sino de mis padres, imberbe. -No uses palabras...
