Capítulo #3

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  Ya amaneció, mientras intento despegar mi rostro de la almohada puedo ver algunos rayos de sol que se cuelan por la ventana de mi habitación, lo que no puedo notar es la figura del castaño que estaba a mi lado cuando nos quedamos dormidos anoche.

Me siento a la orilla de la cama intentando mantener el equilibrio por el sueño que llevo encima, doy un gran bostezo mientras me estiro para así despertar por completo y volver al mundo real, me ruedo un poco en la cama para alcanzar mi despertador mientras me intento quitar el cabello de la cara.

Interesante me desperté antes de que suene la alarma, aún es temprano pero puedo ver por debajo de la puerta de mi habitación que ya las luces del corredor están encendidas, supongo que mis padres ya se despertaron. Quedo perdido en mis pensamientos por un instante cuando veo a Anthony que sale del baño con una toalla alrededor de su cintura mientras se seca el pelo con otra.

—Muy lindo, apenas está empezando el día y ya te estás adueñando de mis cosas  —le digo refiriéndose a que está usando mi toalla.

—Y tan por la mañana con tu humor de anciano mapache, dormimos la misma cantidad de tiempo pero de verdad que no entiendo, esas ojeras no se te van  —lo dice mientras se reía en dirección a mi armario  —No creas que también me voy a adueñar de tu ropa aunque… Ambos sabemos que me veo mejor con ella  —le lanzó una almohada  —Uy que delicado amaneció mi niño, pero no te preocupes tengo un conjunto de repuesto por aquí.

—¿Un conjunto? Literal tienes casi todo mi armario lleno de tu ropa
—me levanto de la cama para quitarle mi toalla de sus hombros
—Me voy a preparar para bajar y comer, supongo que tenemos que pasar por tu casa para buscar tu mochila, ¿No?  —le digo con un tono cansado, que pereza la idea de tener que ir a su casa y luego regresar para ir al instituto.

—Obvio, tengo todos mi cuadernos en casa y unos apuntes importantes que  tengo que llevar, pero anda báñate y alístate que tía Amber ya debe estar que nos viene a buscar  —Lo escucho mientras me dirijo hacia el baño, estoy a punto de cerrar la puerta cuando lo oigo decir entre dientes- Además te me pones guapo para ver a la casi atropellada.

—No le digas así, tiene su nombre
—le digo para por fin cerrar la puerta del baño

—Guao pero estás atento, todo el tiempo me ignoras y te haces el que no escucha nada, mi querido mapache te tienen mal  —lo oigo gritar desde la habitación mientras agarro mi cepillo y la pasta de dientes, no puedo evitar poner los ojos en blanco, ya Anthony se empezó a ponerse intenso.

Empecé a ducharme, mientras voy pensando en todo lo que tengo que hacer, me puse a repasar en mi mente los puntos de mis exposiciones y defensas, estoy en ese plan hasta que termino, antes del salir arreglo mi cabello, no mucho porque tiene que dar ese toque despeinado. Salgo del baño terminando de secar mi cuerpo para buscar lo que me voy a poner, la habitación está sola, supongo que Anthony debe estar abajo desayunando.

Me visto en eso me vuelve a la mente el diálogo que había planeado hacer con Abby para hablar de su teléfono, aún me siento muy apenado, porque de verdad no sé que hubiera ocurrido si en realidad la hubiéramos atropellado, sería un caos, con poco tiempo de haber conseguido mi licencia y se me ocurre atropellar a alguien, que desastre, pero en fin no ocurrió nada más que un susto y un teléfono estortillao, diría Anthony.

Ya listo me dirijo al comedor donde están todos comiendo, me siento al lado de Thony quien está hablando sobre sus grandes ideas para su fiesta de cumpleaños con mis Padres, aún tengo sueño así que solo me enfoco a desayunar metido en mi mundo enfocado en lo que voy hacer y decir a Abby, pasa un rato hasta que me doy cuenta de que se callan y están observandome, supongo que me hicieron una pregunta la cual no escuché.

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