Equivocado

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El príncipe de la Tierra estaba más que desconcertado ante todo lo ocurrido, discutió con Akane, con Serena y prácticamente había sido amenazado por Rei ¿cúando comenzó a ser tan protectora esa mujer con su novia? Ella siempre había sido muy dura con Serena y con el todo lo contrario, pero ahora parecía que se habían invertido los papeles, con la rubia era un amor y con él una leona dispuesta a matar si lastimaba a su cachorra.

Habían pasado otros tres días después de la gran discusión con su princesa, tres días sin comunicación alguna, al principio estaba muy molesto por el ataque de celos de Serena y luego enfureció más cuando encontró a Saori llorando luego de hablar con Rei, aunque su amiga no quiso contarle nada de lo que la morena le había dicho él sabía que no era nada bueno, el rostro bañado en lágrimas de su compañera lo demostraba. Tranquilizó a Saori diciéndole que no se preocupara que el cumplía sus promesas y seguría apoyándola pues era visible que la mujer no tenía muchas amistades en el lugar, Saori se alegró profundamente tanto que se abalanzó sobre él y lo abrazó con mucha fuerza, abrazo que hizo sentir incómodo a Darien, después de todo lo dicho por la guerrera del fuego analizó las muestras de cariño de la castaña, eran muchas para alguien que no era su novia era muy cierto, pero de verdad jamás se le pasó por la cabeza que no expresaran más que un sencilla amistad, su corazón estaba ocupado por una sola persona, su princesa, y aunque al principio estaba molesto por toda la situación en la que creía que Saori era solo una víctima de todo, le dolía el pecho al estar separado de su único amor.

Había intentado hablar con el Dr Sato varias veces desde que Serena fue a consulta, pero solo hasta ese día lo pudo localizar

– Dr Sato, buenas tardes – habló cortesmente el moreno

– Dr Chiba ¿cómo se encuentra? – respondió con una sonrisa su colega

– Muy bien, disculpe lo molesto pero quería saber sobre el estado de salud de mi novia ¿cómo le fue en la consulta de esta semana? – la cara del Dr Sato pasó de sonriente a serio, algo que alertó a Darien ¿pasaría algo grave con Serena? – ¿debo preocuparme por algo? Su cara me preocupa

– Lo siento Dr Chiba, no puedo hablar sobre las historias clínicas de mis pacientes eso sería violar la confidencialidad – habló un poco apenado

– ¿De qué habla? – preguntó sorprendido Darien – hace unos días me mostró toda la información sobre Serena, además es mi novia no veo el problema – El hombre tomó suavemente el brazo de Darien para conducirlo a un lugar más privado y le habló con cautela

– Eso es cierto, pero el día que vino la señorita Tsukino la acompañó otra señorita, Hino creo que era su apellido y cuando se retiraban pidió hablar conmigo a solas algo que me sorprendió, cuando su novia se retiró esa mujer que parecía fuego vivo, me recordó muy seriamente la confidencialidad médico–paciente que no podría hablar con nadie ajeno de la salud de la señorita Tsukino – se rubrizó un poco y continuó – usted incluido, me dijo que que esperaba que la cumpliera a cabalidad lo mencionado, para que no fuera necesario reportarlo ante ningún ente, como comprenderás prefiero no tener ningún problema – Darien no daba crédito a las palabras dichas por su colega, Rei prácticamente le prohibía conocer sobre la salud de su novia ¿qué estaba sucediendo?

– Agradezco de igual forma la información – fue lo único que pudo salir de la boca del joven doctor

– Tienes una gran novia Darien, es una preciosa jovencita con un gran corazón espero la cuides porque sino esa señorita Hino haría de tu vida un infierno – dijo Sato mientras le daba una palmada en la espalda

Darien caminó un rato por el hospital intentó llamar a Serena dos veces pero no contestaba, continuó con una tercera vez pero la voz que contestó no era la de su amor

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