Marianne se encontraba de regreso al departamento que habitaba desde que llegó a Tokyo, el día fue extenso y lleno de muchas emociones para su princesa, le afectaba verla tan agobiada por toda la información recibida eso sin contar la discusión con las chicas y Darien. Pero todo era por su bienestar y el del futuro de la humanidad.
– Buenas noches General – saludaron simultáneamente Luna y Artemis
– Buenas noches chicos, no tienen que decirme así y lo saben –respondió con una sonrisa sincera
– Es lo correcto, siempre te habíamos dicho así – dijo Luna desde la mesa de centro en la sala
– Me decían así cuando tenía el uniforme y por protocolos lunares, ahora no lo tengo y espero no seguir esas constumbres, por favor solo pueden decirme Marianne
– No tendrás el uniforme pero de igual forma nos das órdenes, aún cuando no nos gustan – habló un molesto Artemis – No me gusta espiar a Mina. Ella confió en mi diciéndome la reunión que tendría con las chicas y Darien, no sé ni porque te lo conté, tu lo usaste en contra de ellos para generar desconfianza en Serena, no creo que quieras el bienestar de la princesa si solo buscas alejarla de las personas que la aman – Artemis se había enfadado mucho con su general por haberlo usado y necesitaba descargar todo ese enojo.
– ¿Terminaste de hablar? – preguntó una tranquila Marianne – es muy irónico que me saludes diciendo general pero no respetas mi rango, que te haya dicho que me hables por mi nombre no me quita mi nivel de batalla – se sirvió una copa de vino y se sentó en frente de los dos felinos – que yo sepa tu le debes fidelidad al reino lunar, no a la sailor con la que has compartido todo este tiempo. Me acusas como si yo tuviera la culpa de todo esto cuando muy bien sabes que solo estoy preparando a todos para cuando se forme Tokyo de cristal, todos deben ser puestos a prueba, no solo la princesa quien ha vencido cada obstáculo y muy bien sabes que derrotarr al Caos no fue nada sencillo más cuando luchó sola. Es la hora de que sus guardianas y su príncipe batallen solos – bebió un poco del líquido y continuó hablando con total seriedad – tu mismo viste el antiguo reino caer ¿quieres que pase lo mismo? Tenemos que prepararlos más y no solo en combates, emocionalmente también es necesario, tienen que confiar en ellos mismos y en Serena, si para lograrlo tengo que usar toda la información que me des por más traicionero que te sientas lo haré, no voy a permitir que Tokyo de Crista caiga y mucho menos perder de nuevo a Serenity se lo juré a Selene y a mí misma asi que te pregunto de una vez ¿estás con el reino lunar o en su contra?
Artemis bajó la mirada, Marianne tenía razón tenían que preparar todo para la subida al trono y con eso se tenían que probar a las personas que protegían a la princesa, pero ella no entendía lo mal que se sentía al callar todo esto ante Mina o usarla como lo hizo ese día.
– Lo siento Marianne, estás en lo correcto pero no puedo evitar sentirme mal con Mina – habló aún con el rostro hacia abajo.
– La estás protegiendo, no veo el daño que le haces, todo tiene una finalidad eso es lo que debes tener en cuenta, lamento mucho que te sientas mal pero es nuestra obligación no lo olvides – suavizó su voz y le dió un beso a Artemis – eres un gran soldado, admiro mucho tu fidelidad y amistad, todo saldrá bien no lo olvides – suspiró y se excusó diciendo que estaba exhausta, se marchó hacia su habitación queriendo buscar fuerzas para continuar con todo esto. En un cajón dentro de un pequeño baúl y cubierto por una tela muy fina sacó el medallón que le había regalado su mejor amiga, prácticamente su hermana.
– La extrañas mucho – habló Luna desde la ventana – No quería dejarte sola, actúas como si fueras la más fuerte pero estás llena de sentimientos, te conozco de siempre ¿la querías mucho, cierto?
– Mas que a mi vida, como lamenté no estar el día en que el Negaverso atacó, no estuve para salvarla. Selene se merecía toda la felicidad del mundo y reinar por mucho tiempo, hubiese dado mi vida para salvarla pero Metalia atacó justo cuando yo no estaba y la perdí – una lágrima se asomó por sus mejillas
– Es por eso que proteges tanto a Serena, se lo prometiste a tu mejor amiga
– Se podría decir que en parte. Selene y yo fuimos amigas desde siempre, ella en algún punto iba a convertirse en reina, yo me preparé día y noche para ser la encargada de toda su protección. Ese corazón tan grande iba a tener muchos enemigos además el Cristal de Plata acercaba a muchos más villanos de los que pudieras imaginar, cuando Serenity nació la reina fue la mujer más feliz, la comprendí cuando vi a ese bolita de cabellos dorados, ese día juré amarla como si fuera mi hija y protegerla cueste lo que me cueste – la solitaria lágrima tuvo más compañeras – tu Luna sabes muy bien lo que he sacrificado por ese juramento, ha dolido pero no me he arrepentido de absolutamente nada, ni siquiera de quedarme sola y alejar el amor de mi vida, ese ratón que es mi princesa es lo único que me queda de mi mejor amiga y debo protegerla.
– La reina Selene nunca hubiese querido que te quedaras sola, tu misma te impusiste esa soledad dejando a un lado el amor – Luna se acercó al regazo de Marianne para dar mas apoyo a la mujer que la formó como protectora de la princesa – nunca es tarde para buscar a quien se ama
– No lo entiendes, creo que nadie lo hace – pasó su mano en el suave pelaje negro de la gatita – no me impuse la soledad por la promesa que le hice a Selene, todo es para proteger a las personas que amo, y sobre toda para que ella tenga una vida plena y llena de amor. Ella merecía todo lo que yo no podría darle Luna y soy feliz de verla feliz aunque no sea conmigo, creerías que es duro observarla sonreir en otros brazos, pero es realmente hermoso ver a quien amas lleno del cariño que se merece – retiró con sus manos las lágrimas derramadas, cambió su postura a una mas seria – bueno creo que fue suficiente por hoy con los recuerdos y lamentos. Gracias por quedarte para ver como estoy pero prefiero que esta noche vayas con Serena, vienen días muy complejos para ella y ya está experimentando el cansancio físico – su rostro reflejó una sonrisa de orgullo – vaya que es fuerte el ratoncito, cuando su madre tenía que vivir la prueba para este momento estaba en cama sin energía, Serena sigue en pie y protegiendo a los demás que necia es esa niña
– Bueno tu tienes gran culpa en eso la has entrenado muy bien
– No lo creo, es la viva imagen de mi amiga Selene, que corazón tan puro y bueno solo tiene un poquito de mis entrenamientos. Ve con ella Luna y consiéntela por mi por favor – Luna caminó y saltó hacia la ventana pero antes de partir, Marianne la llamó – Luna, gracias por ser mi confidente tanto antes como ahora
Luna sonrió sinceramente y respondió – Siempre es un honor querida hermana.
¡Hola! Ya pudimos conocer un poco más de la historia de Marianne, siempre ha estado ligada al reino lunar ¿se esperaban que fuera hermana de Luna? Gracias por leerme
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La Prueba
FanfictionSINOPSIS Querida Princesa: Es hora de sacar a la luz todos los recuerdos que el antiguo reino de la Luna guardaba. Sé perfectamente que todas las memorias han llegado a ti desde que despertaste a tus 14 años, pero preferiste guardar gran parte d...
