Capítulo 10.

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Bajé junto a Derek la gran escalera para encontrarme con Finn y mi hermano sentados en el sofá. Miraban a la nada (y pensaban en todo...) me acerqué y me dejaron un sitio. Al cabo de cinco minutos, todos me miraron y cuando les miraré yo, giraban la cara. Arta de la situación, me puse de pie.

-¡Qué coño pasa!- grité exasperada. Odiaba estas situaciones. Me ponía muy nerviosa. Y eso no era bueno.

-Mel... Nosotros... A ver, trabajamos. Pero no en una cafetería... Es algo más peligroso...- dijo mi hermano, poco a poco, haciendo el intento de tranquilizarme.

Al momento me vino una imagen de Finn, Derek y Lucas encapuchados y asaltando bancos. ¡DIAJ!

-¿Q-qué sois?- dije yo. Parecía tonta. Lo eres, lo eres Mel.

Cállate subconsciente idiota.

-Esto parece Crepúsculo.- soltó Finn, haciéndome reír. Tenía razón. Tampoco era para hacer esa pregunta.

Miré a Lucas y este siguió.

-Apuestas...- dijo él, en un susurro que hizo que se me parara el corazón. Poco a poco, la rabia fue recorriendo mi cuerpo hasta llegar al punto de hacerme daño en la mano por tanto apretar mis uñas contra la palma de ésta.

-¿Qué has dicho?- dije, intentando que mi voz no temblara. Lucas se acercó un poco más a mi, pero yo di dos pasos hacia atrás.

-Casinos, mafias, dinero... Todo eso.- dijo esta vez Finn, haciendo que pierda la poca paciencia que tengo.

-¡Joder, Lucas!- le dije yo, directamente a él.- No jodas que te vas a volver como el malnacido que tienes como padre.- le solté yo, sin saber lo que conllevaría eso. Lucas me miró al momento, dolido, y joder, la cagué. Al momento, sus músculos se empezaron a tensar.

-¡Yo no soy como ese gilipollas, y lo sabes!- gritó perdiendo los estribos Lucas, caminando hacia mi.

-¿Qué no? Estás en lo mismo que él, te queda poco para...

-¡No vuelvas a decir esa mierda!- volvió a gritar Lucas, haciéndome retroceder un poco más. Derek se puso al lado mío.

-Cálmate...- le susurró éste a Lucas, pero no funcionó.

-¡Que se calme ella! ¡No es para tanto, joder! Yo al menos no voy a fiestas como una puta en celo.- habla esta vez Lucas, diciendo lo último hacia mi. Mi corazón se estrujó de tal manera, que dolía demasiado. No me di cuenta cuando impacté mi mano en su cara. Él, tras unos segundos, me miró con horror, sabiendo que la había cagado.

Pero era tarde, lo había dicho.

-Mel, yo...- intentó decir Lucas. Derek se tensó y se iba poniendo delante mío, para que acabara. Pero, no iba a dejarlo así.

-Si mi propio hermano piensa eso... ¿Qué mierdas hago aquí?- dije en un susurro audible para ellos. Corrí habitación arriba y cerré con fuerza mi puerta.

Con lágrimas en los ojos, empecé a cambiarme.

Mi hermano no podría vivir con una puta en su casa ¿no?


Lucas POV's


¡Soy una jodida mierda! ¿Cómo he podido decirle eso a mi hermana? ¡Y menos cuando no pienso eso! Si es que soy un idiota. Un idiota demasiado impulsivo.

Sabía que se lo tomaría mal. A mi tampoco me gusta tener el mismo trabajo que el cabrón que nos abandonó y nos lo hizo pasar tan mal. Pero quiero respuestas, y las quiero ya. Por eso me metí en toda esa mierda. Además, se gana bien...

Yo nunca sería como ese cabrón, nunca. Por eso me ha enfurecido que diga eso.Y por mi maldito impulso, la he acabado jodiendo. Solo quiero entrar en la jodida habitación y abrazar a mi jodida hermana.

-Genial tío, te felicito.- dijo Derek en un tono sarcástico.

-Cállate.- le ordené.

Cogí el casco de mi moto y salí de casa a toma velocidad.


Derek POV's


Ganas de pegarle una ostia a Lucas no me han faltado. Sé que ni él piensa eso de su hermana, pero también sé que es muy impulsivo, y que Mel no tendría que haber dicho eso.

Se veía rota, y eso jodía a mi corazón por dentro. Y odio esta sensación. Jamás ninguna chica me había producido algo así. Quisiera entrar ahora mismo a su habitación y besarla, abrazarla.

Pero sé que necesita su espacio, y se lo daré.

Lucas salió con su moto, y Finn y yo nos quedamos, sin decir nada, en el sofá.

-Tío Derek... Últimamente estás raro.- dijo Finn, cortando el silencio que se había formado.

-¿Yo raro? No es eso...- intenté desviar el tema, pero Finn me conocía muy bien.- ¿Por qué lo dices?

-Te veo... ¿Enamorado? Sí, enamorado. Solo te falta vomitar arco iris y cagar nubes rosas tío.- dijo Finn, haciendo que riera, ¿Yo enamorado? ¡JÁ!

-Eso no se lo cree nadie tío.- dije, dejando de reír.

-¿Lo de cagar nubes?- dijo Finn, pensativo.

-Te vas a arrepentir..- dije yo, empezando una pelea con Finn. Echaba de menos estos momentos. Siempre venía bien un golpe en la mejilla para despejarse. Y qué mejor que tu propio amigo te dé ese golpe.


...


Al cabo de unas horas, Lucas entró a casa serio, pero más tranquilo. Vino al comedor, donde Finn y yo estábamos jugando unas cartas.

-¿Y Mel?- preguntó Lucas, mirando todo el comedor en su busca.

-Aún no la hemos visto, pero tiene música en su habitación.- dije yo, sin darle importancia. Pero después mi mente, empezó a pensar.

Habrán pasado unas... ¿3 horas o así?

Mel no ha salido ni a comer, raro en ella.

Suena la misma música, y no se escucha nada más.

Lucas creo que también pensó lo mismo, ya que los dos corrimos escaleras arriba hacia su habitación.

-¡Abre joder!- grito Lucas, golpeando la puerta.

-Aparta.- dije yo, frío. Lucas me hizo caso y tiré la puerta abajo. Sin pensarlo dos veces, Lucas y yo entramos con Finn detrás, y nuestras sospechas se hicieron ciertas. No había nadie en la habitación. La puerta del baño estaba abierta, y en el reproductor de música sonaba la misma canción una y otra vez.

Lucas recogió una carta que estaba tirada cerca de la cama, y leyó en voz alta.


No puedo vivir al lado de alguien de mi propia familia que piensa eso de mi. Y menos que está metido en esa mierda. No puedo y no quiero.

Me voy.


¡¿QUÉ JODIDA MIERDA HAS HECHO MEL?!




Una vez más.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora