Capítulo 6.

52 2 1
                                        

Mel POV's

Entre al aula que me tocaba, y por suerte aún podía escoger un sitio donde sentarme. Estaba al final, justo donde yo quería. Me senté y saqué libreta, bolígrafo y calculadora, ya que me tocaba la clase de matemáticas. No es que se me dieran mal, pero no me gustaban. Las odiaba. Aun que normalmente sacaba buena nota, pero aún así, era algo que odiaba. Entraron algunos alumnos, y justo a mi derecha se sentó una chica. Era mona, era pelirroja y tenía unos enormes ojos mieles que destacaban sobre su blanca piel. Era de mi estatura, quizá un poco más alta, pero casi nada. Se sentó y justo me miró.

-Oh, perdona. Me llamo Eli, y bueno... Soy nueva y voy super perdida.- me dijo ella tranquilamente, mientras se acababa de acomodar.

-Encantada, yo soy Mel y también soy nueva.- le respondí con una sonrisa. Creo que me llevaré bien con esta chica.

-¡Genial! Así no seré la única.- me comentó ella, relajándose. Durante la hora de clase estuvimos hablando. Por suerte, ella vivía cerca mío. Me contó que vivía con su hermano pequeño y sus abuelos, ya que sus padres iban muy a menudo de viajes de trabajo y sus abuelos se habían instalado temporalmente en su casa. Yo le conté un poco sobre mi, omitiendo la parte de mis padres y de James. Solo le conté lo esencial, aún tenía que cogerle más confianza. Al acabar la clase, decidimos ir juntas a la cafetería. Mi hermano me envió un mensaje.

'Enana, a última hora vuelvo a tener entreno con el equipo, y seguramente salgamos diez minutos más tarde. Esperanos en la salida, sin que ningún idiota se acerque, ¿si?

Te quiero.'

Yupi, primer día y ya tengo que esperar, festejó mi subconsciente con ironía. Odiaba esperar. Pero bueno... Era algo que tenía que hacer. Eli y yo nos pusimos en la cola, y de repente, oímos como las puertas se habrían y entraban cinco chicas. Cinco chicas realmente putas. No jodas, ¿en serio iban así vestidas?¡Si parecían clones! TODAS eran rubias (de bote la mayoría), y llevaban unas minifaldas hiper mega cortas que no cubría casi nada, un top que tapaba lo justo, y una chaqueta tejana pequeñísima. Andaban como si fueran las reinas del mundo. A mi me causaban asco. Que pena de mujeres.

-¿Ves a la chica del medio?- me susurró ella, para que solo yo la escuchara.

-Sí, ¿qué pasa?- pregunté yo, notablemente interesada.

-E-ella es mi... Mi prima. Por eso me cambié a este instituto, por que mis padres querían que me relacionara más con ella, por eso del vínculo familiar y por que en un futuro bla bla bla.- me respondió ella, fastidiada. Y normal, ¿quién querría a un familiar así? A Eli se le notaba a kilómetros que odiaba a su prima, y por la mirada que su prima le dió, ella también la odiaba. Odio mutuo.

-Se llama Ashley, y dios. La odio tanto.-dijo ella entre dientes, cosa que hizo que me riera.

-No se había notado eh... Para nada.- le dije yo, riendo. Y ella hizo lo mismo.

En ese momento, Ashley nos miró. Primero a su prima, que la miró de arriba abajo con asco. Después, me miró a mi, de la misma manera o peor. ¿Y a esta que le pasaba? Hipócrita.

Se acercó hasta quedar delante nuestro. Levaba unos tacones de, por lo menos, 10 centímetros, y por eso ella era más alta que nosotras, pero poco más.

-Hola prima.- dijo Ashley con una sonrisa completamente falsa. Me dieron ganas de partirle la cara. ¿Qué se cree?

Eli no dijo nada, y se giró para seguir la cosa. Yo hice lo mismo, no la iba a dejar sola. Y no me iba a quedar con la arpía esa. Recogimos nuestro almuerzo y nos situamos en una de las mesas que había libres.

-Ah, por cierto, en mi primera clase he conocido a un chico y a una chica, que dijeron que vendrían conmigo a almorzar, ¿te importa?- dijo ella, sentándose e una de las mesas.

-No tranquila, así conozco a más gente.- le contesté yo, empezando a comer un pequeño sándwich que me había cogido.

-Allí vienen.- dijo Eli, señalando hacia su derecha.

Me giré y los pude apreciar correctamente. Ella era un poco más bajita que yo, y su pelo negro caía por su espalda en forma de rulos. No estaba muy cerca, pero se podía apreciar que tenía los ojos negros como la noche. En cambio, el chico tenía el pelo corto rubio y los ojos celestes. Era realmente guapo, y alto. A la chica le sacaba unas dos cabezas. Se veían adorables.

-¡Hola!- saludó la chica alegremente sentándose al lado de Eli. Yo le sonreí cordialmente y ella hizo igual.- Me llamo Kels, ¿Y tú?- preguntó ésta, mirándome delicadamente.

-Yo Mel, encantada.- le contesté yo. No se veía como las demás chicas que había visto, ella era como Eli. Maja y sin ser una puta vistiendo o andando.

-Hola guapa.-dijo el chico, cogiendo mi mano y besándola, se ve que todos los chicos hacían lo mismo.- Me llamo Kyle.- dijo sonriendo.

Le sonreí de vuelta y nos sentamos todos juntos. Al principio nos costó un poco entablar conversación. Pero, poco a poco, empezamos a hablar más. Me enteré que Kels y Kyle eran hermanos, aun que no se pareciesen en nada. Vivían cerca del instituto, por lo tanto, más lejos de Eli y yo. Pero ya habíamos dicho que tendríamos que quedar alguna tarde. Nos pasamos los números, así podríamos mantenernos en contacto. Cuando sonó el timbre, los cuatro pusimos nuestros horarios en común. Por suerte, compartía la misma clase que Kyle, literatura. Eli tenía geografía y Kels teatro. Nos despedimos, y justo a Kyle, buscamos el aula que nos tocaba. Durante el camino, íbamos haciendo bromas y riéndonos. La verdad, este chico me gustaba. Me gustaba en el sentido de amigo, no penséis mal. Él era... Simpático, se podría decir. Aunque siempre intentaba tocar más de la cuenta. Pero sabía que solo lo hacía para molestarme.

-Oye Mel, hay tres tíos que me miran como si me quisieran matar. Tengo miedo, sálvame.- me dijo Kyle, acercándose más a mi. Al momento, miré por todo el pasillo, y me encontré con las miradas furtivas de mi hermano y Derek. Derek tenía los puños apretados y el ceño fruncido, mientras mi hermano se intentaba controlar para no saltar. Y vino una idea a mi cabeza. Vamos a diveretirnos.

Me puse muy cerca de Kyle, juntando nuestras caderas, y hice que se agachara (ya que era jodidamente alto) para plantarle un beso en su mejilla. Este al momento, se sonrojó, haciéndose ver más adorable. Al momento, miré como intentaban aguantar a mi hermano para que no viniera corriendo hacia aquí, y también vi como Derek desaparecia como alma que lleva el diablo.

Así que celoso, ¿eh idiota? Pensé malévolamente.

Pero, entonces pensé en lo que me había dicho antes Kyle, que habían tres chicos que lo miraban como si le fueran a matar. Entonces, me giré hasta la otra dirección. Y allí lo vi. Parado en una de las paredes que había, mirándome fijamente.

NO PUEDE SER.

NO ES POSIBLE.

¿ÉL AQUÍ?

¿EL QUE ME ROMPIÓ EN MIL PEDAZOS?

DRAKE...

Una vez más.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora