Termine la tarea rápidamente, tenía una larga lista de libros para leer, una pequeña sonrisa se formó en mis labios. Cuando estaba terminando de colocar las últimas cosas en su lugar la puerta se abrió, me gire y ahí estaba Derek sonriéndome.
-¿no me acompañaras a comer?- pregunto tímido y pude ver algo de rubor en sus mejillas, siempre era así.
-"el personal no debe mezclarse con los dueños" - le recordé lo que me había dicho su madrastra una vez hacía tiempo cuando Derek me invito a comer con ellos.
La verdad era una mujer demasiado fría y ambiciosa, por desgracia la verdadera madre de ambos murió poco tiempo después de que yo cumplí catorce. Para Derek fue como el fin del mundo, en cambio Justin como siempre se había mostrado frio en el funeral, ni siquiera derramo una lagrima, cuando las personas susurraban entre ellas diciendo que quizás la estaba pasando demasiado mal y quizás se había bloqueado, el solo les veía furioso y les gritaba que se callaran y dejaran de decir estupideces.
Ese fue un día realmente triste, Derek no salió de su habitación por dos semanas, su padre me pedía que fuese a visitarlo y darle ánimos, por suerte lo logre, a Justin parecía darle igual, pues seguía siendo el mismo de siempre. Desde entonces nuestros lazos se hicieron más fuertes. Lo pero de nuevo, fue cuando Derek se la vivía en la escuela, por eso casi no teníamos tiempo de vernos, ya que íbamos a diferentes escuelas o diferentes niveles escolares.
Fue entonces cuando Justin empezó a ser cruel no solo conmigo, sino con todos, solo algunos se salvaban de esto pero eran muy pocos. Derek por otro lado, decidió irse a estudiar la universidad al extranjero. Mi vida había sido dura sin un padre, pero aun así creo que es más dura para ellos, pues tenían a ambos padres y cuando les hizo falta su madre lo sintieron más que yo, además que el señor Bieber no es lo que se dice un terrón de azúcar, podía ser muy bueno, pero a veces en serio que te daba miradas tan frías que te sentías en el polo norte.
-ella no está aquí, además aunque estuviera, si ella hiciera eso de nuevo, te acompañaría a comer a la cocina, me da asco estar cerca de ella- puso cara de asco lo que me saco una risita.
-ve a comer, yo ya comí hace un rato, y aun tengo otras cosas que hacer- le sonreí y le di la espalda para terminar.
-oh vamos jessica no puedes ser tan cruel- empezó a fruncir el ceño, poniendo ojos de gatito y hacia un gesto con su boca, haciéndolo ver realmente muy tierno.
-no Derek, no porque los señores de la casa no estén voy a romper las reglas- dejo caer los hombros y su semblante se puso serio -pero otro día podemos ir a comer juntos, yo invito. Le sonreí.
-está bien, pero yo pago- me regalo una sonrisa y se la respondí con otra.
-anda ve a comer, que no hice lo que me pediste para que no comieras- sus ojos se iluminaron.
-¿me cocinaste?- asentí -¡eres la mejor!- corrió hasta mí y me dio un fugaz abrazo y un beso en la mejilla, fue tan rápido que me hizo reír.
-a comer- lo regañe.
-¡señor, si señor!- hizo un saludo de soldado y salió del lugar.
Cuando salió del lugar me encargue de echar un último vistazo para ver que todo estuviese perfectamente bien. Suspire pesadamente, vaya que me había tomado tiempo, trabajo y esfuerzo, pero viendo el resultado había valido la pena, le había colocado algunas rosas rojas en un bonito jarrón en la mesa del cetro dándole más vida al lugar, y remplace las cortinas rojizas por unas blancas que se transparentaban un poco, así entraría más luz natural. Quede satisfecha con mi trabajo, tome las cosas que había llevado ahí para limpiar y mi estómago rugió por algo de comer "engordaras, deja de estar jodiendome la vida" me regañe mentalmente y continúe como si nada.
Baje las escaleras con cuidado de no hacer ruido, pues era una de las reglas de la casa "moverse como si no estuvieran ahí" sonreí al darme cuenta que tanto tiempo ahí me había servido. Cuando llegue a la cocina estaba mi mamá cocinando para comer Clara, yo y ella, le dije que pasaba de la comida, que había comido frutas mientras limpiaba y me creyó, a veces me impresionaba la habilidad que tenía para mentir. Me dijo que las cercas del jardín necesitaban ser pintadas, fui al armario y saque los botes de pintura primero, tome unos guantes plásticos, un cubre bocas y unos lentes. Vertí la pintura en un recipiente.
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La hija de la sirvienta
Short StoryJessica Black, era la hija de la sirvienta Ana Black. Desde que Jessica tenía la edad de siete años su madre había sido la sirvienta de la familia Bieber, en esta había dos chicos el joven Justin Bieber y Dereck Bieber, Justin era de su edad mientra...
