capitulo 4

178 8 0
                                        

Anteriormente.

Él había visto mis heridas antes, si me delataba estaba muerta.

Voltee a ver a Derek quien me veía con confusión por lo que había dicho hacia un momento Justin. Simplemente sonreí para evitar preguntas de su parte, no quería hablar sobre el tema.
Por suerte Derek no pregunto nada, simplemente me trajo a casa, cuando llegue nuevamente mamá estaba dormida, lo que agradecí pues tenía muchas ganas de llorar por todo, me quite el uniforme y lo lave, lo deje afuera para que se secara para la mañana. Mi estómago protesto por algo de comer, así que saque una botella de agua del refrigerador y la bebí de una sola. Acaricie mi estómago, esperando que eso fuera suficiente para calmarlo, realmente no recuerdo la última vez que comí algo bien, y ese era el precio de ser bonita y agradarle a Justin algún día.
Me fui a mi cuarto, me coloque un pijama y me acosté a descansar, por suerte no tarde mucho en ser abrazada por un buen y profundo sueño.

*

Me levante cuando la alarma sonó, tome una ducha rápida, coloque mi uniforme rápidamente, gracias al cielo se había secado completamente, y no había quedado rastro de sangre, "mierda" me dije a mi misma cuando recordó que tenía gimnasia, busque una sudadera entre mi ropa, encontré una negra y la metí a la mochila, tome mis cosas y Salí de casa rápidamente, cuando doble en la esquina una cuadra antes de llegar a la parada de autobuses un auto se detuvo a mi lado.

-¿quieres que te lleve?- era Derek, le sonreí.
-está bien, puedo ir en autobús- camine un poco más y este me siguió lentamente.
-oh vamos- "no siempre tienes el privilegio de estar con Derek" pensé, mordí mi labio inferior y acepte.

Me subí al asiento del copiloto, el me saludo dando un beso en mi mejilla, la verdad era que no quería llegar al colegio aun, estaba realmente muy asustada por lo que fueran a hacerme.
Y como si todo conspirara en mi contra llegamos rapidísimo al colegio, Derek me dijo que tenía que ir a hacer algunas cosas, pero que vendría temprano al colegio ya que estaba trabajando en algo, lo cual me emociono, ya que si se quedaba un tiempo en el colegio podría verlo, él era el único amigo que eh tenido desde la infancia, todas las personas se alejaban de mi por ser pobre, entre temerosa al colegio, pero cuando entre me di cuenta que los pasillos estaban vacíos lo que me tranquilizo un poco.
Metí los libros que no necesitaba al casillero y saque los que necesitaría, así no perdía tiempo entre clases.

Como aún faltaba mucho para que las clases empezaran, subí a la azotea a leer un libro, antes que nada regué las plantas, después me acomode de manera cómoda y me dispuse a leer. En realidad no supe cuántas paginas leí cuando escuche sonar la campana de entrada. Tome mi mochila rápidamente y baje corriendo las escaleras, cuando llegue al aula mi respiración era irregular, cuando entre con mucha suerte no llegaba el profesor y Mary y Ed ya estaban en sus lugares guardando el mío, me dirigí a ellos rápidamente y los salude, justo cuando les contaría que Derek había regresado entro el profesor por la puerta, por lo que tuve que callarme.

Por suerte la hora de clases termino pronto y fue hora de almorzar, hasta ahora no nos habían dejado tareas pues ya se acercaban los exámenes, muchos estaban algo estresados por ello, pero yo estaba tranquila, no presentaría ningún examen, había exentado todos los exámenes, mi promedio era diez, calificación perfecta. Ed y Mary se dirigieron a la cafetería del colegio y yo les seguía, no comería nada como siempre, una botella de agua bastaba para mí. Cuando entre pude ver una deliciosa rebanada de pizza, quizás si comía solo una no pasaría nada, mordí mi labio inferior nerviosa, pero igual me arriesgue. Cuando Ed y Mary tomaron sus plato y nos dirigimos a una mesa.

-Derek regreso, me encontré ayer con el- estaba muy feliz, ni siquiera podía ocultarlo.
-¿en serio?- pregunto Mary sonriendo, yo asentí -es genial jessica ¿sigue igual de guapo?- pregunto riéndose.
-es un idiota- dijo Ed molesto, sonreí por lo bajo, estaba celoso y ni siquiera intentaba ocultarlo.
-claro que no, él es súper lindo y amable- le defendió Mary.
-él es súper lindo y amable- le imito Ed fingiendo voz de mujer y haciendo gestos y movimientos exagerados.
-parecen una pareja peleando, ya cásense- ambos voltearon a verme al mismo tiempo y pude ver como se sonrojaban, eso me hizo reír un poco.

La hija de la sirvientaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora