Girls Go Wild

542 37 2
                                        

Inspiración (Girls Go Wild- LP)

Iveth

La noche no terminaba, todo indicaba que Alana estaba dispuesta a hacerme beber hasta el punto de olvidar la razón por la que Steve me había botado.

De un día para otro había decidido dar por terminado nuestro compromiso, rompiéndome el corazón en mil pedazos.

-¡Venga, Iveth! Para ya de revisar tu teléfono.-camina con cierta dificultad.

Y no era para más, la fiesta comenzó desde las 7 de la noche en el distintivo bar al que siempre acostumbraba asistir.
En estos momentos nos encontrábamos en el antro número 3, y parecía que sería el definitivo.

-Sí mujer, ese idiota de Steve Langdon no lo vale.-Joanna bebe su trago como si fuera jugo de frutas.

-Lo siento, chicas. No estoy tan familiarizada con estos lugares.

-Sé lo que te podría poner de muy buen humor.-arquea las cejas e intuyo la perversión que está por escupir. Alana era tan predecible.

-Oh no, no, no, no...

-¡Sexo!.-hace un extraño movimiento con su trasero que me hace sonrojar.-¡Date! No me vengas con que aun le guardas luto a ese imbécil.

-¡Alana!.-acomodo mi cabello.-Steve no ha muerto.-bajo la voz.-Además, no seas tan atrevida.

¿Era una santurrona? Bueno, no necesariamente, pero Alana era la mujer más directa y caliente que podía existir. No le temblaba la voz para decir o pedir lo que deseaba.

-Una buena faena te podía cambiar el ánimo, cariño.-Rose, otra amiga más de nuestro grupo rompía el hielo.-No voy a mentirte pero justamente he vuelto del baño y le he dado una buena checada a un hombre exquisito.

Hacen una gran buya que logran que varias personas alrededor enfoquen su mirada en nosotras.

-Ya está, señoritas. Hoy esta tía tiene que follar.-Alana escanea por todo el lugar.-¿No te apetecería pasar una noche en Madrid con ese tío de músculos de acero?

Volteo hacia el guapo hombre blanco que pasaba un buen rato con su grupo de amigos.

-No lo sé, nunca me he sentido atraída por hombres grandes.-digo con toda sinceridad.

-Por supuesto que no, Steve era demasiado delgado y escuálido.-sirve otro caballito más de tequila.-¿Qué hay de aquel tío moreno de barba partida?

-No lo sé...-echo un vistazo. El hombre era muy apuesto.

-¡Venga! Que sí quieres coger con alguien, chamaca.-sonríe coqueta.

-Tal vez algo sin importancia. Una noche de sexo. Solo eso. Nada de ataduras o amoríos...-¿por qué no?

-¡Esa es mi chica!

-¡Oh, este vestido me está matando!.-me quejo ante la prenda que usaba.

Un vestido talla mediana que ceñía mi cintura y mis caderas.
No iba a mentir, estas últimas 3 semanas que Steve había roto nuestro compromiso, un montón de frituras y galletas han sido el invitado principal en mi cama. Además de un par de pañuelos y películas de desamor.

-Todo se me ha ido a la tripa.-aprieto un poco mis pequeños gorditos.

-Pero que todo se te ha ido al tremendo culo que te cargas, mujer.-ríe mi extrovertida amiga.-Aunque las planitas también tenemos lo nuestro eh.

LOVE?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora