Capítulo 7 "Duda"

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Pasó los días llegando a un viernes, (T/N) ya no había tenido la intención de escapar, cuando Yoshikage se iba la mantenida encerrada en el cuarto en el cual durmió la primer noche, se trataba de mantener ocupada en leer el libro que había tomado pero en cierta manera le empezaba a hacer algo incomodo porque no sabía que ese libro se trataba de una persona que estaba obsesionado con algo, prácticamente era como aquel hombre que la había secuestrado.

Llegó a tomar una pequeña siesta, si eso se podía decir, era complicado poder dormir con alguien que no sabía que haría con ella. Se escuchó el sonido de la puerta principal abrirse, seguido del sonido de unas llaves, lo que aprendió en su corta estancia era que él llegaba en el atardecer, descendía de un auto y que pasaba a través de dos primeras puertas para que finalmente abriera la puerta donde ella se quedaba. 

—En un rato vamos a cenar y necesito que me ayudes con algo. 

—Esta bien....—. La palabra ayuda no sonaba como algo que vendría de él, pero empezó a despertar un poco y acomodar su cabello, seguido se fue hacia la cocina, miraba con duda hacia el pasillo del lado contrario que daba la cocina.

«...¿Y si?»

Negó con su cabeza, desconocía el lugar y aquel recuerdo de las bombas que lastimaron su pierna no fue algo grato pero una parte muy bajo quiso llevarla a caminar, miles de probabilidades podrían pasar en alguna acción. La muerte la quería evitar. 

Con cuidado abría puertas para ver cual podría dar hacia la salida, había pasado un armario ordenado con cosas, un baño de invitados, la siguiente era una sala de estudio con libreros, un escritorio y un objeto grande con funda, (T/N) observó que abajo tenía unas patas que al principio pensó que era una mesa pero había unos pedales, así que se aproximó y quitó la funda llegando a encontrarse un piano de cola. 

Era bastante hermoso, con un color a caoba, todo estaba perfectamente cuidado que ni se veía una pizca de polvo, paso su mano con cuidado en las teclas, no sabía cuantos días paso desde la última vez que había tocado un piano, sus sueños de ir a una buena escuela de música en Tokyo se habían ido. Empezó a recordar cuando ella agarró por primera vez el teclado infantil que su padre había comprado desde antes de su nacimiento, su madre le había dicho que él esperaba que alguno de sus hijos amaran la música como él lo hacía; decía que la música te podía llevar a miles de lugares con solo escucharla, compartía un sentimiento y un recuerdo. 

También recordó que ella quería aprender tocar el piano, le gustaba que un solo instrumento podía componer una sola canción, las notas agudas y graves formaban una melodía alegre, triste, tétrica, rápida y hasta divertida. 

Su mente la hizo divagar mucho en sus recuerdos y el amor que le tenía a la música que no se dio cuenta que empezaba a tocar el piano, sus dedos como el ritmo iban en una sincronía única y melodiosa, como si se tratase de un baile entre las teclas del piano y las manos de la chica. 

A casi nada de terminar de tocar la canción su mente la hizo reaccionar en donde se situaba, volviendo a la realidad de que estaba atrapada por un loco hombre, aquella mirada estaba sobre ella sabía que volvió a cometer el error de haberse movido de su lugar. Su cuerpo empezaba a temblar, la respiración iba aumentando al recordar esa mala experiencia previa, la vista se nublaba y en un instante su cuerpo perdió las fuerzas dejándome caer en un desmayo. 

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POV's Yoshikage Kira

Realmente no esperaba atrapar a alguien joven, nunca fue parte de mi plan que alguien que tuviera las manos tan perfectas fuera una chica y apenas nueva en el pueblo de Morioh Choh. También el pensar que la conocería en el centro comercial en donde se situaba mi trabajo, verla tocar el piano fue el que la gente se enfocó en ella, disfrutaban de la música pero yo vi directamente aquellas manos. 

Estudiar su rutina, sus amistades, parte de su familia, tenía que tener lo necesario para poder capturarla, pensé que sería complicado ya que siempre la veía con un chico de cabello inusual y un tipo que parecía pandillero. 

Creía que las cosas iban a ser fáciles, no tenía previsto que ella intentaría escapar, la imaginaba algo indefensa para su edad, la subestime al saber que una bomba de mi stand se activó y ella se lastimó, por suerte sus manos andaban muy poco lastimadas y nada como un poco de pomada lo arreglará pero tenía que ser mas estricto. 

Estaba realmente atrasándome con mi objetivo principal, que era solo mantener su mano y deshacerme del resto...pero el movimiento vivo de sus manos, eran únicos, cada cosa que hacía se me hacía lo más perfecto, realmente la pintura de Mona Lisa parecía estar ahí presente de mí (sus manos), ahí fue donde mi cabeza hacía pensar que si era lo correcto matarla porque ya no sería lo mismo, esa sensación si iría junto con la vida de esa chica. 

Cuando la vi tocar el viejo piano de la familia, lo reafirme...no quería matarla, quería mantenerla con vida, pero mi gran duda es como podría mantenerla ya que siempre mi plan era conquistar a las mujeres y después conservar esa mano. 

Sentía muy dentro de mí que si su vida se iba, ya no iba a ver esas manos actuar con gracia, el tocar, sentir, su movimiento...todo lo que me hizo querer a esa chica como mi objetivo se iba a esfumar. 

No tenía opción, ahora mi nuevo objetivo era tenerla con vida, tenía que volverme a replantear mi plan o más bien la forma de vida que se volvería ahora con la presencia de esta chica. 

Poco después de que había ingresado a la habitación, ella había dejado de tocar el piano, viéndola desde atrás se podía apreciar bien a detalle que su cuerpo temblaba como respiraba y exhalaba de ante el temor que nació en ese frágil cuerpo. Sin más vi repentinamente el caer, pero me apresuré lo más rápido para atraparla justo a tiempo. 

Empecé a tomarla con mucho cuidado, traté de acomodarla entre mis brazos para ir a depositarla sobre la cama donde descansaba, llegué a taparla para después ver sus manos, tocarlas era la mejor sensación, pase una mano sobre mi mejilla que la calidez que emanaba de esta me hizo sentir seguro y feliz. Realmente andaba agradeciendo de que la estaba manteniendo con vida porque aquellas manos frías...transformarían la perfección en algo vacío y pobre. 

Me fui apartando para salirme de la habitación, mi cabeza se giro una última vez para verla dormitar, tenía que cambiar las cosas, saber como evitar que salga o de que manera poder manipular su mente para hacer que se quede para siempre.  

Los caballeros no son buenos (Kira Yoshikage x Reader)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora