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Mete sus cosas en su maletín apresurado, al mismo tiempo que trata de colocar correctamente los botones de su camisa. Se observa al espejo soltando un sonoro suspiro pesado, notandose lo demasiado agotado que aún está tras su reciente venida de la cuidad.

Se suponía que tendría que retomar sus labores en el pueblo la siguiente semana, pero al parecer se había suscitado una emergencia la cual los enfermeros del dispensario no podían atender por ellos mismos. Termino de colocar su camisa y tomo su maletín y su bata del estante, saliendo de la habitación.

Se dirigió a pasos rápidos hacia la habitación donde estaba Nam, quedándose parado por algunos segundos en la puerta pensando si en irrumpir en su lugar o solo irse sin decirle a donde. Luego de quizá unos segundos tortuosos se dignó a golpear unas dos veces la puerta quedándose quieto esperando a que la abrieran.

Podía oír desde afuera los sollozos y llanto del hijo de Namjoon y este mismo susurrando una canción de cuna tratando de calmarlo.

- Nam~.. mi amor tengo que irme.. talvez no venga para la cena.. - dijo en voz alta tratando de ser escuchado - Mi luna, amor sal un momento- casi suplicó al no obtener respuesta tras unos minutos.

Estaba a punto de darse la vuelta e irse rendido cuando la puerta de la habitación se abrió con una lentitud agonizante, revelando el rostro serio y lagrimoso de su esposo, el cual le miró con una mirada dura.

- Namjoon, tengo que irme, me llamaron de emergencia porque TaeHyung esta por dar a luz.. - dice viendo cómo el rostro de su esposo torna una expresión difícil de leer a tan solo la mención de ese nombre.

- No me importa- dice el moreno con su voz ronca y rasposa, desviando la mirada de sus ojos mientras rasca su propio brazo con rudeza, tornando un silencio incómodo con sólo el llanto del niño de fondo.

- Namjoon- habla mirándolo, tratando de sujetar su mano - regresaré tarde, amor no le vayas a abrir la puerta a nadie - dice con voz suave, sujetando su mano a pesar de la negatividad del contrario, besando levemente sus nudillos.

Namjoon no dice nada, solo aparta su mano rápidamente volviendo a entrar a su habitación cerrando su puerta con seguro.

Jeon suelta un suspiro bajo, empezando a caminar hacia la salida de su hogar. Toma las llaves de su auto y se dirige a este el cual enciende y sale a toda prisa de sus terrenos hacia el dispensario del pueblo.

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Han pasado quizá un par de horas de la noche cuando Namjoon despierta repentinamente, sentándose de inmediato en la cama viendo los cuerpecitos de sus hijos quienes dormían tranquilos en el colchón. Nota la hora en el reloj de mesa el cual marca las 3:50 de la madrugada.

Se baja de la cama dando un leve bostezo y sale de su habitación con la intriga de ver si Jeon habría regresado. Nota la puerta entre abierta y duda en si entrar o no, toca levemente la puerta con sus nudillos esperando una respuesta, al no obtenerla entra con sigilo encendiendo la luz dándose la sorpresa de aún encontrar la cama tendida y vacía.

Apretando levemente el picaporte de la puerta suelta un pesado suspiro. Cierra la puerta y se dirige de nuevo a su habitación donde se acuesta con sus hijos. No le extraña que su esposo no haya llegado a dormir tendiendo en cuenta por el asunto que había salido.

Casi a las 7 de la mañana Jeon abre la puerta de la casa en silencio, dejando su maletín en el suelo al igual que su bata, empezando a caminar escaleras arriba hacia su habitación. Casi a mitad de su caminata un pequeño gritillo le hace parar sus pasos.

-¡Papi!- grito eufórico el niño corriendo hacia él con una enorme sonrisa en su rostro. Jeon sonrió por igual bajando las escaleras para tomar en sus brazos a Jin y dejar varios besos en su mejilla. El niño sólo suelta carcajadas de felicidad para luego abrazarlo por el cuello y esconderse en su pecho - Mami en la cocina- dice apenas su voz siendo audible.

Jungkook asiente y se dirige a la cocina encontrándose con Namjoon de espaldas a la puerta al parecer cortando una especie de fruta. Tan concentrado está que no siente como Jungkook entra al lugar y baja en silencio a Jin. El doctor camina con sigilo hasta llegar al moreno y pasa sus brazos por su cintura apegando su pecho a la espalda de Nam.

- Buenos días mi luna- dice besando su cuello, aspirando el aroma de su esposo quien ante el acto tensa su cuerpo, apretando el cuchillo en su mano. No le contesta pero tampoco se aparta de su agarre, tiene la leve sospecha de lo que le ocurre y lo confirma cuando este se gira mirándolo para luego abrazarlo.

90% drama

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Doctor Jeon (KookNam)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora