Capítulo 3

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Servicio Kanino de Atrapamiento y Terminación del desaparecimiento de un Espécimen vivo, o SKATE, para abreviar

"Mira, yo entiendo que quieres darle el nombre por tu cuenta pero, ¿no te parece un nombre un poco... agresivo... para una organización cuyo propósito es encontrar niños desaparecidos?" señaló el niño mientras el zorro escribía su propuesta en el verde suelo del patio trasero del hogar de Daniel.

" Emmmm... tal vez... entonces, ¿qué debería poner en su lugar?" preguntó mientras buscaba más palabras en el diccionario escolar de su dueño.

"Pues... no sé, algo más simple y directo, ¿qué tal si es sólo Servicio Canino de Alerta vecinal y Neutralización de peligros? o SCAN, para abreviar" propuso el dueño del zorro.

"Suena bien, aunque no sé que tan... factible... sea" dijo el vulpino mientras hojeaba el diccionario. "¿Y si mejor dejamos los acrónimos?" propuso el zorro, ya cansado de estar pensando en un acrónimo ingenioso para su servicio de búsqueda y rescate.

"Seh, lo mejor será que simplemente se llame búsqueda y rescate, a secas" añadió el humano.

Entonces, se decidieron por simplemente "Servicio Canino de Búsqueda y Rescate", o para abreviar, SCBR, que en realidad no es nada ingenioso, pero ya estaba decidido.

Era hora de poner el plan en marcha.

El primer caso del zorro fué un niño de 13 años llamado Oliver, bajo, delgado, cabello oscuro, ojos iguales, portaba una playera blanca con el dibujo de un lobo gris en ropajes griegos, bajo él parecía tener su nombre, era algo como Astros o Arrastra, el can no logró distinguirlo bien pues el dibujo parecía recortado en la foto.

La madre del niño le entregó al zorro una camiseta perteneciente al desaparecido para poder ser rastreado, apenas llevaba una semana desaparecido así que el olor aún era fuerte, dicha camiseta era blanca, salvo unas figuras de palmeras color azul rey esparcidas por todo el largo y ancho de la misma, recordando al zorro de una camiseta similar de su dueño, que era blanca también, pero con rayas naranjas horizontales y, en el centro, un dibujo de una isla y una palmera en azul rey.

Con el olor registrado y el estómago lleno de galletas de chispas de chocolate, el zorro comenzó su búsqueda, registrando y rebuscando cada lugar en que pensó que un niño podría estar escondido.

El parque, nada.

La escuela, cero.

Plazas y centros de juego, todavía nada.

Su último recurso eran las cámaras de seguridad de los hogares de los vecinos, pero sería muy difícil llegar a conseguir dicho material, además que no habían muchas y el metraje era pésimo debido a la época, cuando se le ocurrió hacer un poco más de investigación.

Al volver a hablar con la madre de Oliver, encontró que, aparentemente, la tarde en que el niño se había perdido había salido al cine con un amigo más, sin embargo, el único que volvió fué el otro niño, quien había vuelto a su casa en un camión ruta 4, después, deicidió investigar las rutas de los camiones, concluyendo en que el niño había tomado la ruta equivocada al intentar volver a su hogar.

Con éstas nuevas pistas, revisó las rutas y se preguntó así mismo "¿qué ruta podría haber tomado para confundirse?", fué entonces que lo encontró lo que buscaba, el niño vivía en la colonia Gato Cálico, sin embargo, estaba la ruta 8, que iba a Gato Cálico, y el ruta 6, que iba a Granjas Gato Cálico, así, dedujo que el niño desaparecido había tomado el ruta 6, por lo que, siguió a uno de ésos camiones.

Al llegar a Granjas Gato Cálico, se encontró con una colonia de varias casas espacidas a lo largo de unas colinas, así que, empezó a buscar entre las casas, sin mucho éxito, quizá su intuición le había fallado, también su olfato, estaba a punto de darse por vencido cuando se le ocurrió algo, un niño perdido suele buscar direcciones para volver a su hogar, y teniendo en cuenta que se había perdido muy noche, seguro se encontraba refugiado en algún lugar vacío, así que, se alejó de la zona y buscó en los lugares más apartados sin dejar de estar en Granjas Gato Cálico, fué entonces cuando su nariz captó el olor del niño, provenía de un edificio abandonado que perteneció a unas oficinas de un servicio de alarmas contra robos.

Al entrar, lo encontró, llevaba la misma playera de la foto, unos shorts rojos, y unos lentes, estaba dormido en posición fetal. Con cuidado, el zorro lo tomó por la playera con su hocico y lo colocó sobre su lomo, llevándolo de vuelta a su hogar.

Al despertar, Oliver se hallaba de nuevo en su casa, reunido con su familia, su hermano mayor, su madre, y, un gatito cálico del mismo nombre, aparentemente el niño le había puesto su nombre para confundir a su mamá y así, cuando lo llamara enojada, preguntar si le hablaba a él o al gato.

En agradecimiento, la madre de Oliver le dió al zorro 25 Aurelios (nombre de la moneda donde vivía el zorro), así, el zorro se marchó y volvió con su dueño, quien hacía horas había vuelto a su casa.

"Y, ¿cómo te fué con tu primer caso?" preguntó Daniel mientras le daba un mordisco a su sandwich de jamón con queso que estaba comiendo sobre su cama mientras veía la tele.

"Pues...fué muy difícil, pero logré resolverlo, deberíamos hacer una petición para cambiar los nombres de las colonias, así los niños ya no se pierdan debido a éso" contestó el zorro mientras se estiraba, para después acostarse al lado de la cama de su dueño, bastante cansado.

"Uuuuy, ya tan rápido te estás dando por vencido, apenas es tu primer caso, seguro mejorarás con el tiempo amigo" decía el dueño del zorro mientras le rascaba su cabeza. "Mañana tendrás otro caso, una niña, espero que te vaya mejor"

"Ouuuhhh.... mmmph..." suspiró el zorro, algo molesto, mientras intentaba dormir. "Pues, ya será mañana, buenas noches amo."

"Buenas noches Matthew, descansa"

Proyecto 2234-ZDonde viven las historias. Descúbrelo ahora