Ésa mañana de primavera el zorro se quedó en cama, viendo hacia la pared, mientras pensaba en todo lo que ahora sabía, miró hacia abajo para observar sus patas.
"Éstas patas..." pensó, "Éstas patas, tan grandes y tan suaves... algunas vez fueron humanas, y, podían agarrar las cosas con firmeza..."
"Éste cuerpo..." continuó pensando, "Éste cuerpo tan grande, antes solía ser más pequeño, más frágil, delicado..."
"Yo... Yo solía ser alguien diferente... Yo... era como Daniel..." su cerebro volvió a sufrir de un bloqueo, y simplemente se quedó en blanco, acostado en su cama.Mientras estaba acostado, se quedó dormido, y, en su sueño, se veía a sí mismo, una mitad zorruna, una mitad humana. Un montón de miradas a su alrededor, de gente desconocida, el padre de su dueño, y dicho dueño, juntos, mirando desde arriba.
"¡NO!" gritó el zorro al despertar de golpe, los intendentes a su alrededor estaban confundidos, el zorro estaba sudando frío, y su pata temblaba, jamás se había sentido así en toda su vida. Entonces, salió a dar un paseo, con la esperanza de sentirse mejor.
Al llegar a la plaza central, vió al padre de su dueño, dando un discurso acerca de lo que es políticamente correcto, aunque el zorro no entendía ni una sóla palabra de ello, sin embargo, su audiencia parecía entenderlo todo, e incluso, le aplaudían lo que decía, así que, para no quedarse fuera, el zorro también aplaudió, sonriendo y meneando su cola.
Al terminar el discurso, el zorro se acercó al padre de su dueño.
"Disculpe, eh, señor... " dijo el zorro, aunque, ahora que lo pensaba, no sabía casi nada de él.
"¿Sí, qué pasa? ¿Algo con Daniel?" preguntó el señor, quien estaba vestido de traje formal, y una corbata de color azul marino.
"Eh, no, él está en la escuela, sólo quería preguntarle algo, acerca de los laboratorios Kos-" decía el zorro.
"Ah, creo que va a ser largo, ven conmigo, hablaremos en el camino" interrumpió el señor, entonces empezó a caminar.
"Claro" contestó el zorro, quien se apresuró a ir tras el padre de su dueño.
"Sí, entonces los laboratorios Kosmos, verás, en 1994, cuando recién había sido elegido, tuve que hacerme cargo de la mayor desgracia de toda la ciudad... las farmacéuticas... pues, todos los medicamentos eran importados, y debíamos pagar tanto la tarifa de envió de cada lote, así como regalías, y, éso era demasiado caro" decía el humano mientras caminaba.
"Ya veo... entonces, no era... ¿rentable?" decía el zorro, había escuchado la palabra rentable y pensó que sería buena idea usarla, para estar un poco al nivel del humano.
"Así es, y, en nuestra querida ciudad, no teníamos ni un sólo laboratorio con el cuál contar, por ende, decidimos crear uno, pero, no funcionó, no podíamos ni siquiera hacer un poco de hidrógeno, por lo que, empezamos a buscar laboratorios que apenas fueran a empezar, fué entonces que aparecieron los laboratorios Kosmos, y, supe lo que tenía que hacer" dijo el padre de Daniel mientras entraba a un edificio algo sospechoso.
El zorro siguió al padre de su amo, pues obviamente, estaría seguro. Negando todo lo que ya sabía.
"Los laboratorios Kosmos eran un desastre, pero, estaba funcionando, los medicamentos eran producidos localmente, funcionaban bien, y, al tener que pagarnos regalías, salíamos ganando pero, no fué suficiente" dijo el humano, quien se fué a otra habitación, desde la cuál todavía se escuchaba bien, y a la cuál no podía entrar el zorro.
Dicho zorro se sentó a esperar a que el humano volviera mientras observaba a su alrededor, sentado sobre una gran X en el suelo.
"Necesitaban dinero para pagar su estadía, así que, les ofrecí un trato, les comisionaría un trabajo para mí, y, a cambio, podrían mantenerse a flote durante muchos años"
"Ajá..."
"Una mascota, para mi hijo, un zorro gigante, dócil y obediente, bastante infantil y, sobre todo, que pudiera cuidar de él"
"Oh... ¿soy yo, verdad?"
"Así es, pero,desgraciadamente, hubo un problema durante el desarrollo del proyecto, un pequeño niño, distraido mientras jugaba con una consola, terminó involucrado en la mascota en general, no lo pudimos recuperar, pero, no podíamos dejarlo así"
"P-Pero, s-su familia e-está b-bien, ¿ve-erdad?"
"¿Porqué te importa tanto su familia? Ellos no eran importantes, obviamente los tuvimos que callar para que no hicieran un escándalo y no mancaharan mi reputación ni la del laboratorio, al final, dicho laboratorio entregó lo que les pedí, sin embargo, el proyecto ahora sabe la verdad y no puedo dejarte que sueltes la lengua"
El zorro se vió amenazado por varios hombres en batas blancas con armas de fuego de distintos calibres, quienes apuntaban a él.
"¡NO! ¡NO SE PREOCUPE, YO NO DIRÉ NI HARÉ NADA, CONFÍE EN MÍ!" suplicó el zorro, quien temía por su vida.
"Lo siento, cachorro, pero, el único perro en quien puedo confiar, es un perro muerto... Acábenlo."
Y así, con un chasquido, la mirada del zorro se nubló, apenas viendo alguna que otra chispa amarilla y gotas de color morado. Pronto, el ruido de armas de fuego disparando cesó de golpe, y el zorro se desplomó, no entendía nada, pero, todo había acabado, y ahora, todo estaba tranquilo, extrañamente se sentía... un poco agradable... el calor... el líquido tan... tibio... y la calma después de la tormenta. Apenas escuchó a uno de los batiblancos preguntar que harían con él, pero la respuesta fué ininteligible. Pronto, todo se volvió oscuridad.
Me siento traicionado. Traicionado por personas en quienes confiaba, la raza a la que antes había pertenecido me dió la espalda, me dejaron morir y, ahora, estoy en un río, algo tranquilo, tal vez pensaron que, si las balas no me mataban, me podria ahogar en el río... Mis heridas están casi completamente cerradas, duele un poco caminar pero, estaré bien. Es la primera vez que me disparan, pero, ya he sobrevivido una casa incendiándose, puedo con ésto.
Estoy bien. Un poco herido, pero bien. Aunque, en mi cabeza, no dejo de pensar en lo que dijo aquél ser encapuchado, y en toda la razón que tenía.
Mi dueño... él no lo sabe, pero, no tiene por qué saberlo, e incluso ahora, no tengo forma de cómo decírselo, nunca me dejarían volver a acercarme a él.
Los humanos, son un asco, les gusta sentirse superiores a todo, y, cuando algo ya no les sirve, te desechan, como si nunca hubieses existido. Me arrebataron a mi familia, me transformaron en un monstruo cubierto de pelaje y con la mente de un niño y una mascota para no hacer preguntas y sólo obedecer. Pues bien, si quieren un monstruo, tendrán un monstruo. No habrá piedad para nadie, todos pagarán por ésto, todos como especie, los humanos merecen morir, merecen sufrir todo lo que yo he pasado, pues ellos mismos me lo han provocado, el dolor, el perderlo todo, y ser manipulado. Ya lo verán, cuando vuelva, se darán cuenta de que, lo que han creado, no podrá ser detenido. Quisieron asesinarme, y no pudieron, ahora es mi turno.
El zorro finalmente, había sido terminado.
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Proyecto 2234-Z
FantasiaLa historia de JR McCloud, un zorroso "mascota" de 25 años cuya vida ha tenido sus altos y bajos, y quien ha pasado por tanto, desde ser abandonado y hasta excluido por aquellos a quienes quiso más, hasta ser culpado de acabar con una ciudad entera...